La iglesia Eastside Foursquare Church en Portland compró y renovó un viejo motel de 167 habitaciones, donde actualmente pueden ponerse en contacto con 80 a 100 personas diariamente que pasan por este lugar. El personal lo componen trabajadores miembros de la iglesia, y las ganancias son repartidas entre dos proyectos comunitarios: uno que alimentan a más de 200 familias semanalmente y otro que provee viviendas para personas de bajos recursos.
Change Point Ministry en Anchorage, Alaka acaba de inaugurar un gigantesco complejo deportivo, que cuenta con la única pista de 400 metros bajo techo en los Estados Unidos, también tiene la capacidad para presentar tres juegos de football simultáneos, los cuales a su vez son terrenos configurables para jugar baseball u otros deportes, además de un teatro, un gimnasio y un centro con múltiples restaurantes. Todo esto bajo techo con una estructura inflable, la más grande de este tipo en todo el país. Debido a que el invierno en Alaska dura 6 meses, “El Dome” (La cúpula) esta totalmente alquilada para diferentes eventos hasta el final del 2011.
La Iglesia Bautista University Park en Carolina del Norte pagó $11.5 millones por el Merchandise Mart, un centro de exposiciones con oficinas comerciales, parte del cual será renovado para uso de la iglesia y el resto será alquilado para eventos y comercios.
En la misma ciudad la Iglesia Bautista Friendship Missionary recibió aprobación de los oficiales de Charlotte, N. C. para comenzar la construcción de un proyecto, que incluye un centro comercial, unos apartamientos, unas oficinas y unas viviendas para personas mayores, en 108 acres de terreno.
En el oeste del país, la iglesia Life Bridge Christian Church de Longmont, Colorado, en 313 acres de terreno tiene planes para desarrollar residencias para personas de un alto nivel económico.
En Dallas, The Potter’s House, un ministerio establecido por el famoso Obispo T.D. Jakes, está por lanzar el proyecto Capella Park, que entre otras cosas incluye una urbanización de 260 casas.
En Houston, Texas, La iglesia Metodista Windsor Village se está asociando con un contratista nacional para desarrollar más de 460 casas en el suroeste de la ciudad.
La Primera Asamblea de Dios en Concord, N. C. está construyendo un centro para cuidados de ancianos con 108 camas, una escuela privada para 800 alumnos y una guardería para 115 niños, todo sin fines de lucro. Además, crearon una entidad llamada W.C. Properties para el manejo de un centro comercial (con fines de lucro) que sirve como un punto para atraer personas a la iglesia.
En total, más de 1300 iglesias están involucradas en proyectos o inversiones tan variadas como franquicias deportivas, centros comerciales, edificios de oficinas, hoteles y franquicias de comida como MacDonalds y Starbucks.
Esta creciente actividad “comercial” de las llamadas mega-iglesias en torno a los planes de expansión y las estrategias de crecimiento, está creando grandes oportunidades para sus ministerios, y al mismo tiempo preocupación por el impacto fiscal sobre el estado legal, por ser organizaciones sin fines de lucro o exentas de impuestos.
El tema es interesante y provoca muy marcadas y diferentes opiniones en ambos lados de la discusión. Por una parte muchos se cuestionan si la iglesia debe involucrarse del todo en este tipo de proyectos o si los fondos invertidos no serían mejor utilizados en actividades tradicionales como las misiones, el hambre mundial y otras obras de aspecto social. En mi opinión (y lo he visto en mi iglesia) mientras más recursos existan, más se puede hacer para extender la obra y ministrar a más personas. El peligro está en dejar que el enfoque cambie de la salvación de las almas a la administración del negocio, o del crecimiento espiritual al crecimiento financiero.
Fuente:Christian News y New York Times