Archive for the ‘Liderazgo’ Category

Los 7 pecados de una iglesia moribunda

Tuesday, January 22nd, 2008

Si su iglesia muestra señales de una salud pobre, un crecimiento atrofiado u otras deficiencias espirituales, quizás el asunto sea más grave de lo que usted piensa. Analice, medite, ore y tome una acción, pues las consecuencias pueden ser desastrosas.

Pecado #1: Una doctrina diluida
Están de moda las predicaciones que levantan el ánimo y la autoestima, alentándonos a tener una actitud mental positiva. También los temas que tienen que ver más con los aspectos sicológicos de la mente humana, que la necesidad del arrepentimiento y la esperanza de salvación. Esto es un error fatal, pues equivale a alimentar a un bebé recién nacido con una leche que es más agua que alimento. Eventualmente perece.

Pecado #2: La pérdida de la pasión por la evangelización

Muchos pastores y líderes están perdiendo el “amor por las almas” lo cual se refleja en las iglesias estancadas en un pantano de apatía e indiferencia. Aunque la evangelización es responsabilidad de todos los cristianos, el ejemplo de los líderes influye muchísimo en el comportamiento de la congregación. Aunque parezca increíble, un pastor cuya iglesia está muy cerca de mi casa me comentó una vez, que él no visitaba a nadie porque los miembros de su iglesia no lo hacían. “Yo sólo no voy a hacer el trabajo” dijo este líder y pastor.

Pecado #3: Inhabilidad de ser relevantes

Lamentablemente hay algunos ministerios e iglesias que han perdido el contacto con la realidad de las tendencias culturales de la sociedad que les rodea. El resultado es la pérdida de las nuevas generaciones, las cuales no encuentran en la iglesia ninguna relación o ningún punto en común para entablar el diálogo, anulándose así la oportunidad para poder presentar la Palabra.

Pecado #4: La falta de ministerios enfocados hacia afuera de la iglesia
Las iglesias que ofrecen solamente servicios enfocados para sus miembros están destinadas a desaparecer. La iglesia necesita ministrar a los miembros, pero aun más importante es alcanzar, ministrar o llegar a aquellos que no están dentro de la iglesia. Lamentablemente el 95% de los ministerios de las iglesias están enfocados para los miembros, una práctica que convierte a la iglesia en un tipo de entidad social donde los miembros sólo esperan recibir y sentirse bien en la compañía del pastor. “Yo me siento bien, tú te sientes bien, todos nos sentimos bien aquí juntitos compartiendo entre nosotros sin que nadie nos moleste”

Pecado #5: Conflictos por preferencias personales
Algunas iglesias se han destruido por las diferencias de opiniones en cuanto a temas que tienen que ver más con el estilo, que con la sustancia. Cosas tan triviales como el color de una alfombra o el tamaño de un letrero han creado verdaderos campos de batalla, donde sólo quedan egos heridos y gente que eventualmente abandona el ministerio. En los últimos 20 años muchas iglesias se dividieron por el asunto de la música o el estilo de la adoración, lo cual demuestra que sus miembros estaban más interesados en sostener sus opiniones que mover el ministerio hacia adelante.

Pecado #6: La prioridad de la comodidad

Es triste decirlo pero la realidad es que hay líderes que se han acomodado a un patrón, y no quieren cambiar, pues eso significa trabajo y hasta en algunos casos conflictos. Simplemente esperan cómodamente algún día obtener resultados diferentes haciendo la misma cosa.

Cuando se llama a un pastor por varios días seguidos, y no lo encuentras nunca antes de las 10:00 a.m.; cuando su secretaria te indica que él se va para la casa a las 3:00 p.m., cuando el viernes a medio día te dicen que no regresa hasta el lunes, es fácil entender porqué la iglesia no crece.

Pecado #7: El analfabetismo bíblico

El conocimiento de la Palabra se ha relegado a un segundo plano, y la doctrina se ha contaminado con otros elementos que aunque bien intencionados están produciendo cristianos enclenques y desnutridos, incapaces de defender su fe. Cuando sólo el 3% de las iglesias están ofreciendo un programa organizado para la enseñanza bíblica, hay razón para preocuparse.

“Los 7 pecados” son parte de un artículo escrito por Thom S. Rainer y publicado en el 2005 en Outreach Magazine, una revista de Lifeway Christian Resources, un ministerio de publicaciones de la Convención Bautista del Sur; los comentarios son míos.

Cómo puede crecer su ministerio sin hacer nada (casi nada)

Saturday, December 22nd, 2007

El título es solamente para captar su atención, pero si usted es un líder o el pastor de la iglesia, hay algo interesante para aprender acerca de la relación entre la dedicación al trabajo y los resultados que se obtienen. Lo que estoy proponiendo en este escrito es que hay veces que se debe trabajar menos para lograr más.

Conozco personalmente a docenas de pastores con los cuales mantengo contacto frecuentemente, ya sea en eventos especiales de nuestra convención o en algunas conferencias en que coincidimos, siempre busco la oportunidad de saludar y conversar con estos líderes a quienes admiro y respeto.

Lo primero que se hace evidente en estas breves conversaciones es la tremenda carga de trabajo que la mayoría de los pastores llevan sobres sus hombros. Casi inmediatamente después del tradicional ¿cómo estás? escucho muchas de estas exclamaciones: “Es mucho” entre los programas, la cantata, un campamento, el viaje misionero, la repartición de alimentos, el adiestramiento de líderes, la nueva construcción, la ampliación del templo, el banquete de Navidad, el programa celular, las reuniones del concilio, la escuela bíblica, la música, los enfermos en el hospital, los funerales, la consejería (la lista es interminable) “no tengo tiempo para nada”. Notablemente en esta lista casi nunca escucho, la familia, mi esposa, mis hijos, pero estoy seguro que estarán por ahí incluidos en alguna parte.

Una cosa está clara, la mayoría de los pastores hacen más de lo que deben hacer.

Dejando a un lado los aspectos espirituales y el llamado al ministerio, si consideramos solamente el volumen de trabajo, el esfuerzo y la dedicación, en la mayoría de los casos, no hay ninguna diferencia entre un pastor y un gerente de empresa.

En el mundo empresarial todo se mide con referencia a la productividad o el rendimiento, pero por alguna razón muchos pastores piensan en términos de tareas y proyectos; sus agendas están repletas porque creen que mientras más cosas tengan por hacer y más ocupados se encuentren, mejor estarán realizando su trabajo. Quizás algunos sientan una presión, que imaginada o real los lleva a comportarse de esta manera; otros son motivados por el ego que les impulsa a querer hacerlo todo, lo cual yo llamo el síndrome de “yo soy el único que sabe o puede”.

Con frecuencia leo el blog de Greg Groeschel, el joven pastor de LifeChurch.TV, una de las iglesias más grande y más reconocidas de este país. Al comienzo de su ministerio el pastor Groeschel dice que se convirtió en adicto al trabajo, al punto que requirió ayuda profesional para solucionar su problema. Hoy en día su perspectiva sobre el trabajo ha cambiado radicalmente, y atribuye su éxito en gran parte a que trabaja menos. “Ya no lo hago todo, es más, trabajo menos de lo que la gente se imagina. Tengo una esposa, 6 hijos, varias docenas de trabajadores, montones de congregaciones, y mientras más crece mi familia y el ministerio, hago menos.” dice el renombrado pastor.

¿Cómo lograr esto?

Aligera la carga. Groeschel dice que él no concebía tener una iglesia sin edificio, sin coro, sin Escuela Bíblica de Vacaciones, sin Sociedad de Mujeres u Hombres, sin un gran programa de navidad, sin deportes y sin todos los programas tradicionales. “Después de un tiempo nos dimos cuenta, que estábamos tratando hacer todas aquellas cosas que supuestamente una “verdadera iglesia” debería hacer, a pesar de que muchas de estas actividades no estaban trayendo la gente a Cristo, ni ayudando a los necesitados, ni promoviendo una comunidad Cristo-céntrica.”

¿Qué hicieron?

1. Eliminaron el programa deportivo patrocinado por la iglesia. ¿Para qué atraer los jugadores cristianos de las ligas corporativas para ponerlos a jugar en una liga cristiana?

2. Eliminaron la Escuela Bíblica de Vacaciones porque el programa de los fines de semana alcanza a un número mayor de niños con menos esfuerzo y menos gastos.

3. Dejaron de hacer conciertos, pues se dieron cuenta que era sólo entretenimiento para los cristianos.

4. Dejaron de hacer docenas de otras cosas que Jesús nunca hizo, pero que casi todas las iglesias de los Estados Unidos quieren hacer.

El Rev. Groeschel aclara: “No hay nada malo en estas cosas y quizás funcionan para otras iglesias, pero ciertamente no estábamos teniendo los resultados deseados”. “En fin, decidimos enfocarnos en aquellas cosas que podíamos hacer mejor para alcanzar a las personas. Nos concentramos en crear una maravillosa experiencia para los asistentes a los servicios del fin de semana, en los Grupos Vida, las misiones, los jóvenes y los niños.”

Actitud y enfoque. El que fuera mi jefe, en una de la empresa donde trabajé por mucho tiempo, siempre me decía que trabajara como si fuera a salir de vacaciones al día siguiente. El concepto se basa en que cuando estamos en esta situación nos motivamos positivamente, no queremos dejar nada sin terminar y nos concentramos diligentemente en finalizar lo que comenzamos. De la misma manera, cuando tenemos una semana de trabajo corta, usualmente obtenemos un mayor rendimiento laboral porque:

1. Delegas algunas cosas que normalmente haces
2. Tomas algunas decisiones que normalmente demoras en hacer
3. Decides no hacer cosas que normalmente haces
4. Trabajas mucho más rápido por estar bien enfocado en la tarea

Recomendaciones:

Recuerda que no es necesariamente el que trabaja más tiempo el que logra producir más. Delega y deja que los líderes sean líderes. Si eres de los que quiere hacerlo todo, nunca lograrás tener grandes líderes, pues se irán a donde pueden serlo.
En vez de quedarte trabajando hasta tarde, decide irte todos los días a las 5 p.m. (o la hora que decidas). Mantente firme en el horario, y no dejes que nada te desvíe.
En vez de una lista de las cosas por hacer, haz una lista de lo que no debes hacer.
No hagas lo que otro puede hacer el 70%
No hagas cosas que te desgasten en gran manera (a no ser que sean absolutamente necesarias)
No hagas cosas que no hagan mella en a toda la organización

Lecciones del ministerio

Wednesday, December 19th, 2007

Mark Batterson, pastor del National Community Church en la capital del país, señaló en una reciente conferencia para líderes, algunas cosas que aprendió durante los 10 años de su ministerio. Aquí les comparto algunas que les pueden ser útiles:

1) Haz oraciones que otros considerarían ridículas
2) No trates de ser lo que no eres
3) Coloca a tu familia en primer lugar
4) Cambia el paso + Cambia de lugar = Cambio de perspectiva
5) Los líderes leen con frecuencia
6) Todo es un experimento
7) 1% de lo que haces, hace 99% de la diferencia
8) La iglesia es un deporte de equipo
9) La labor más importante y más difícil de un líder es crear la cultura
10) Haz promoción interna

Tres cosas muy importantes en la iglesia: Visión, Visión y Visión

Thursday, December 13th, 2007

Greg Groeschel, el pastor de la iglesia LifeChurch.TV, dice que la Visión del pastor para la iglesia la entienden todos: los miembros, los diáconos, los ancianos, el concilio, etc. Lo que pasa, según el pastor Groeschel, es que después de un tiempo la visión se nubla, y hasta se olvida. Por eso uno no debe de preocuparse si se hace demasiado hincapié en la visión cada vez que sea posible:

Algunas preguntas que te estimularán a pensar en la visión:

1. ¿Para qué existe tu organización?
(Esta pregunta te ayudará a enfocarte, y posiblemente a reconocer que hay cosas que estás haciendo, las cuales deberías dejar de hacerlas inmediatamente.)

2. Si pudieras hacer una sola cosa ¿cuál sería?

3. Si te marcharas mañana ¿qué te gustaría que continuara para siempre?

4. ¿Qué es lo que debías hacer y no has hecho? ¿Qué estás esperando?

Considera estas preguntas… tu visión será mas clara.

Anatomía de una conferencia

Sunday, October 14th, 2007

¿Se ha preguntando alguna vez cómo son o qué ocurre en las grandes conferencias?

El fin de semana pasado tuvo lugar la conferencia de liderazgo “Catalys Reverb 07” con la participación de algunos de los personajes más importantes del ámbito cristiano como: Rick Warren, Dave Ramsey, Andy Stanley, John C. Maxwell, Shane Claiborne, Tim Sanders, Tri Robinson, Francis Chan, Erwin McManus, Sunday Adelaja, Patrick Lencioni y Craig Groeschel.

Como es de esperar este tipo de evento atrae a miles de personas que se congregan por dos días con el propósito aprender y ayudar a sus iglesias. Pero como verán en este video de 4 minutos no todo es estudio o preparación, también hay entretenimiento, conciertos de alabanza y un ambiente que parece ser muy divertido:

El video (QuickTimes) resume lo que aconteció durante dos días de conferencias. También pueden ver el video promocional aquí.

Las 100 iglesias más grandes y las características de sus pastores

Monday, October 8th, 2007

Recientemente la revista Outreach Magazine publicó su lista anual de las 100 iglesias con la asistencia dominical más grande de los Estados Unidos.

Revisando la lista me di cuenta que además de las iglesias, los nombres de los pastores de las 10 primeras reciben la constante atención de los medios de comunicación. Para muchos de nosotros pastores como Joel Osteen, Rick Warren, Bill Hybels, Ed Young, Craig Groeschel, Jonathan Falwell y Andy Stanley son figuras muy conocidas con una gran influencia en el ambiente evangélico de este país. Sus libros, seminarios y conferencias son muy buscados por otros pastores y líderes que quieren conocer de sus experiencias y los métodos que les dieron el éxito.

Durante los últimos 10 años he seguido la trayectoria de la mayoría de estos pastores y puedo establecer ciertas características que son comunes en todas estas personalidades:

1. Son muy buenos comunicadores
Ya sea predicando un sermón, una simple charla o una conferencia con miles de asistentes, estos pastores transmiten sus ideas de una forma efectiva que capta la total atención de la audiencia.

2. Están rodeados de un excelente equipo de trabajo
Estos grandes líderes tienen el apoyo de un equipo experimentado en todas las áreas del ministerio. En muchos casos los conocimientos y la preparación del asistente exceden al líder.

3. Se mantienen informados
No es extraño ver a muchos de estos líderes y sus equipos participando de las principales conferencias y seminarios de liderazgo o crecimiento de la iglesia que se ofrecen anualmente en diferentes localidades. También leen constantemente. Por ejemplo, Bill Hybel recientemente publicó la lista de los 50 libros para el liderazgo los cuales él recomienda (más de la mitad son de carácter empresarial, no cristianos)

4. Delegan, delegan y delegan
El éxito de sus ministerios está centrado en una multitud de voluntarios que colaboran con un equipo de trabajo, el cual los organiza, entrena y motiva. En algunos casos, más del 40% de la congregación está involucrada en algún trabajo voluntario.

5. La pasión es la visión
Mantienen a la iglesia enfocada en su visión. la cual defienden, predican y martillan con pasión.

6. Usan la tecnología personalmente y en el ministerio.
Estas grandes organizaciones no podrían funcionar a este nivel sin el apoyo tecnológico. Lo sitios del internet, el correo electrónico y los medios digitales en general juegan un papel importante en los programas, como en el manejo administrativo de la iglesia. Estos pastores entienden la tecnología, creen en sus bondades y la utilizan personalmente como herramientas necesarias para ser más eficientes y para obtener mejores resultados.

7. Buscan con ahínco la voluntad de Dios
Un buen ejemplo de esto es el Pastor Perry Noble (el más joven de la lista con 36 años) de la iglesia NewSpring, fundada en el 2000 y actualmente con más de 8,000 personas asistiendo los domingos. El pastor Perry comentó recientemente: “Busco desesperadamente la voz de Dios”

8. Comparten el éxito
Siempre están dispuestos a compartir sus experiencias en beneficio del evangelio.
Estos pastores no tienen una receta secreta ni una patente con sus métodos. Todos los que mencioné comparten, no sólo sus conocimientos, sino además muchos de ellos ponen sus recursos a disposición de los ministerios que lo necesiten.

9. Tienen un blog
Interesantemente estos pastores utilizan sus propio blogs para ministrar, compartir y mantener un diálogo con sus feligreses. En las congregaciones multitudinarias, como son las de estas iglesias, el uso de esta herramienta facilcita el contacto del pastor con los miembros de su congregación.

5 preguntas que se debe hacer un pastor

Tuesday, September 11th, 2007

Perry Noble, el pastor de la exitosa iglesia New Spring en Carolina del Sur, dice que de vez en cuando en todas las esferas de la vida, hay que hacerse un auto examen para ver si tenemos la actitud correcta o si estamos funcionando de acuerdo con nuestras convicciones. En el ministerio estas preguntas son aún más importantes:

1. ¿Estoy escuchando la voz de Dios?
Busque la dirección de Dios, no la de un comité de hombres que no busca a Dios, pero se siente calificado para dirigir Su iglesia.

2. ¿Estoy tomando riesgos?
Crear un nuevo ministerio puede ser un riesgo, comprar otra propiedad para fabricar un templo más amplio puede ser un riesgo, abrir otro campo misionero puede ser un riesgo. No hacer nada es un riesgo mayor. Enfrentar a Goliat era un riesgo, pero David se enfrentó y venció al gigante.

3. ¿Entiendo cuán grande es Dios?

Uno de los problemas que tiene la iglesia actual es que tiende a limitar a Dios. ¿Por qué no podemos realizar en nuestra comunidad lo mismo que ocurrió en la iglesia primitiva? ¿Por qué no podemos hacer que la iglesia crezca como se describe en el libro de Hechos? ¿Acaso no es el mismo Dios?

4¿Estoy rodeado de la gente correcta?

No me refiero a la gente preparada con títulos y doctorados, sino a la gente que ama a Dios, la cual quiere hacer y dar lo mejor para Su obra. La gente que no tiene una agenda propia, sino que vive para cumplir la visión de la iglesia.

5. ¿Estoy dando lo mejor?
Hay una tentación muy fuerte en poner las cosas en “piloto automático”, dejar que la iglesia camine por inercia, y tomar las cosas con calma. Si esta es su actitud, no está dando lo mejor de sí; Dios no le llamó para que le diera el 50% de su esfuerzo, al igual que Jesús no murió para salvar la mitad de su alma. Trabaje con pasión, dedicando todo su esfuerzo a la tarea. Un servicio, una lección, una reunión, un evento, un sermón, lo que sea, déle lo mejor a Dios.

La resistencia al cambio

Wednesday, August 1st, 2007

En algunas iglesias la palabra “cambio” puede causar reacciones que pueden resultar en ataques de nervios, palpitaciones o arritmia y hasta en convulsiones involuntarias que pueden dejar a algunos líderes en estado comatoso.

Los cambios son difíciles, pues los mismos requieren una voluntad, un esfuerzo por romper la inercia de lo acostumbrado y la comodidad de lo conocido. Sin embargo, en algunos casos la falta de cambios puede llevar a la iglesia a un estado de aislamiento total de la cultura en la cual se desenvuelve, con resultados catastróficos a mediano y largo plazo.

Aclaro que los cambios a los cuales me refiero no tienen nada que ver nada con el mensaje central de la iglesia, el cual siempre será el mensaje de Jesucristo. Me refiero más bien al método de la “entrega”, al conducto o al “lenguaje” por el cual llevamos este mensaje a la comunidad local.

Es paradójico que algunos de nuestros líderes sean tan reacios al cambio. Jesucristo mismo fue un maestro del cambio, que en efecto revolucionó la cultura de su época con su estilo informal, llevando el mensaje a todas las esferas de la sociedad en la cual se desarrolló.

Jesucristo:

Hablaba el lenguaje el pueblo
Amaba a los pobres
Predicaba en las calles
Predicaba en las laderas de las montañas
Asistía a fiestas
Rompía las tradiciones
Confrontaba a los legalistas
Retaba a los líderes religiosos
Comía con los delincuentes
Hablaba con las prostitutas
Utilizaba parábolas relevantes a la sociedad de aquel tiempo

Por estas cosas él fue criticado, odiado, rechazado, castigado y crucificado; todo por decir las verdades de Dios, utilizando métodos no convencionales, los cuales eran conflictivos con la tradición y la religión. Se puede decir que, como hombre, buscó diligentemente la manera de conocer y adaptarse a la cultura, lenguaje, vestimenta y el comportamiento de sus semejantes.

Pero muchos líderes y pastores le temen al cambio, especialmente cuando el mismo cuestiona el tradicionalismo, el lenguaje y la cultura de la iglesia local. Hacer cambios no es fácil y causa estrés, además de que muchos lo ven como un intento de diluir o comprometer la integridad del evangelio y el propósito de la iglesia.

El cambio trae riesgos. Puede causar que algunos busquen otra iglesia, lo cual es un tema preocupante para el pastor; no obstante esto es necesario si se quiere sacar la iglesia de un declive, que eventualmente la desintegrará o la condenará a un estado de estancamiento crónico del cual será difícil salir.

Un ejemplo clásico de la resistencia al cambio fue Temple Baptist Church (ahora llamada North Ridge Church), situada en las afueras de la ciudad de Detroit. En 1954 Temple Baptist era una iglesia floreciente, conservadora y tradicional en su estilo, donde más de 4,000 personas se congregaban cada domingo. Era considerada una de las iglesias más grandes del país en aquel entonces, pero desde 1955 comenzó un declive paulatino que la llevó al borde de la extinción, debido a su inhabilidad de adaptarse a los cambios culturales de la sociedad que le rodeaba. Por varias décadas se aferraron a su filosofía y su tradicionalismo, descartando o simplemente no mostrando sensibilidad a la metamorfosis cultural que  tomó lugar fuera de su elegante y halagador templo. El resultado fue que para 1990 la asistencia había decaído a 57 personas, y aun así el liderazgo presente se sostenía firme en su tradición y su metodología para el misterio. Todo cambió con la llegada del Rev. Brad Powell el cual señaló que la iglesia se encontraba atrapada en un “patrón de irrelevancia” e inmediatamente comenzó a hacer los cambios necesarios para romper ese patrón.

Actualmente Temple Baptist Church/North Ridge Church es una iglesia saludable donde más de 12,000 personas se congregan en sus servicios cada semana. Para lograr esto la iglesia tuvo que hacer lo mismo que hizo hace 50 años atrás: hablar de una manera relevante a la cultura en la cual se encuentran hoy. Powell señala que al estudiar los resultados de los cambios en la iglesia, encontraremos que la gente se va con o sin cambio y además dice:

1. Si tu iglesia no cambia, DE TODAS FORMAS, la gente se irá

2. Si no hay cambios, la iglesia perderá la oportunidad de alcanzar a gente nueva

3. Si tu iglesia no cambia perderá la gente que puede hacer la diferencia.

Recuerda que son los miembros arraigados profundamente a las tradiciones los que están obstruyendo el avance y el crecimiento de la iglesia.

Una nota final: Si su iglesia está en proceso de cambios o ya los implementó. Lo felicito; solamente le recuerdo que el cambio es un elemento permanente dentro del ministerio, nunca termina. Si cree que llegó a su meta y no continúa cambiando o adaptándose al proceso dinámico de la evolución cultural, le aseguro que le ocurrirá lo mismo que a la iglesia Temple Baptist Church.

Trabajé por varios años en una exitosa empresa, cuyo presidente tenía la costumbre de decirnos: si no desayunamos “cambios” diariamente nuestra competencia nos aplastará.
En la iglesia no es cuestión de competencia, se trata de lograr establecer una congregación saludable, vibrante, que sea un faro de luz penetrando en los hogares de la comunidad y los corazones de sus ciudadanos.

Cómo hacer el análisis DOFA (SWOT) en la iglesia

Tuesday, June 19th, 2007

Es interesante ver como la mayoría de las iglesias no hacen nada para desarrollar un Plan Estratégico para su mejor funcionamiento y rendimiento. Muchas de ellas se limitan a realizar una reunión con el personal administrativo o comité de finanzas, para formular el presupuesto anual y llenar el calendario como una acción rutinaria año tras año.  No digo esto como crítica, pues reconozco que la mayoría de los pastores y líderes de las iglesias no tienen la experiencia adecuada en el área empresarial o administrativa, la cuales permitirían utilizar esos conocimientos para beneficio del ministerio. Un Plan Estratégico es uno de los documentos más importante que debe redactar la iglesia, pues en él se explica hacia dónde se quiere ir, y lo más importante cómo se llegará.

Uno  de los elementos en la planificación estratégica es el análisis que se conoce como FODA, DOFA o SWOT (por sus siglas en inglés), como quiera llamarle, es una herramienta de múltiple aplicación que puede ser usada por los directivos de las iglesias, para analizar diferentes aspectos (internos y externos) de la organización, entre ellos: el personal, los programas, los recursos y las condiciones de la comunidad con respecto a los planes del ministerio. El análisis DOFA (Debilidades, Oportunidades, Fuerza, Amenaza) abarca los elementos necesarios para lograr un análisis juicioso de la realidad, obteniéndose por consiguiente la información necesaria para poder tomar las decisiones que afectarán los resultados del trabajo ministerial.

El liderazgo de la iglesia debe tomar nota de los resultados del análisis DOFA, para llevar a cabo una exploración amplia y profunda de su entorno:

Debilidades: ¿Cuáles son los programas y las estructuras que consideras inefectivas en tu iglesia? ¿Cuáles son los elementos existentes en tu comunidad que ponen en desventaja al ministerio?

Oportunidades: ¿Cuáles son los elementos (internos o externos) que en los próximos dos o tres años los le darían una ventaja competitiva a la iglesia?

Fuerzas: ¿Cuáles son los recursos que la iglesia le brinda a sus miembros y su comunidad? ¿Qué es lo que provee diferente comparada a otras iglesias?

Amenazas: ¿Cuáles son las condiciones (presentes o futuras) que pueden reducir el impacto del ministerio en la comunidad?

En este punto recomiendo formar un equipo para analizar estos elementos y evaluarlos en detalle. También considero importante consultar con otros miembros activos en el ministerio, que no forman parte de este equipo, para así obtener otro punto de vista.   Recuerden que el análisis DOFA es sólo el paso inicial en el desarrollo del Plan Estratégico para la iglesia.

Más adelante, en otro “post” les traeré algunas ideas y “tips” para elaborar un Plan Estratégico para la iglesia.

 

 

¿Por qué algunos pastores triunfan y otros fracasan?

Saturday, June 16th, 2007

En el blog de Global South aparece una lista con las características de aquellos pastores que han tenido éxito en su ministerio y otra lista con las características de aquellos que han fracasado en el pastorado.

El informe es el resultado de las entrevistas con 20 pastores de iglesias exitosas y en crecimiento; más otros 22 pastores cuyas iglesias y ministerios han fracasado.

Aunque este estudio se realizó con pastores, estimo que muchas de estas características también pueden aplicarse a cualquier líder laico en alguna congregación.

Las características asociadas con un pastor que ha fracasado en su ministerio:

1. Incapacidad para identificar, reclutar, entrenar líderes y trabajadores (95%)
2. El uso de métodos inefectivos de evangelismo y la indisposición para evaluar implacablemente estos métodos. (77%)
3. Falta de metas y dirección, que resultan en trabajar afanosamente en lo que no se debe o desenfocarse de los objetivos. (77%)
4. No haber trabajado bajo supervisión o bajo autoridad.  (73%)
5. Uno que habilita, facilita y alimenta, en vez de ser un líder que equipa y dirige con seguridad (68%)
6. No estudió, ni entendió la comunidad donde trataba de levantar la iglesia. (64%)
7. Falta del apoyo local o de otro lugar y falta de estímulo por parte de otro líder. (64%)
8. Inseguro sobre la dirección del Espíritu Santo para la iglesia. (59%)
9. No quiere responsabilizarse por el crecimiento de la iglesia  (55%)
10. Su propia imagen está atada al fracaso de la iglesia y problemas con el ego (55%)
11. No está seguro de su llamado al ministerio. (50%)

Las características asociadas con un pastor que tiene éxito en su ministerio:

1. Un trabajador incansable (100%)
2. Haber trabajado con éxito bajo supervisión o autoridad. (95%)
3. Seguro de su llamado. (95%)
4. Actitud de optimismo y fe. (95%)
5. Amistoso, con la habilidad de relacionarse socialmente. (95%)
6. Se responsabiliza por el crecimiento de la iglesia.  (95%)
7. El pastor y su esposa (ambos) sintieron el llamado a la iglesia. (90%)
8. Mantiene los valores, prioridades y filosofía de la denominación. (90%)
9. Tiene el apoyo local y externo de otros líderes. (80%)
10. Un matrimonio sólido. (80%)

Es interesante ver que la característica principal del 100% de los pastores exitosos es “trabajar fuertemente”.  Para tener éxito, lograr metas y llevar el Evangelio adelante hay que trabajar muy duro, no por un tiempo, sino todo el tiempo; y aunque esto no es sólo asunto del pastor, sobre él cae la responsabilidad de identificar y fomentar líderes adecuadamente motivados para seguir su visión en la iglesia.