Archive for the ‘Crecimiento de la Iglesia’ Category

¿Iglesia o franquicia?

Thursday, September 13th, 2007

Para algunos mencionar la palabra “franquicia” en conjunto con “la iglesia” podría ser considerada una abominación imperdonable. Pero antes que nadie se alarme innecesariamente o experimente un caso de palpitaciones cardíacas, veamos lo que esto significa:

El concepto detrás de esta modalidad empresarial, la cual es usualmente asociada con nombres como McDonald’s o Starbucks (popular cadena de café en los Estados Unidos), ahora es utilizado por las grandes iglesias para ampliar sus ministerios a otras localidades.
Conocido comúnmente como “Multi-site” (Multisitio) este esquema ha resultado ser un método muy efectivo dentro de las estrategias de algunas mega-iglesias norteamericanas. Si analizamos lo que esto conlleva veremos que hay muchos beneficios asociados con este concepto.

El modelo permite estandarizar los programas o ministerios y establecer múltiples congregaciones “satélites” que siguen el mismo patrón de la iglesia madre.

La identidad se establece “globalmente” pues el nombre (brand) de todas las “agencias” (congregaciones) es el mismo, proveyendo así un alto grado de comodidad y confianza a los visitantes o a los futuros miembros; en estas iglesias puede esperar el mismo trato, estilo de música y calidad de programa que tiene la iglesia madre. Al igual que cuando usted visita McDonald’s, ya sabe qué esperar, no hay sorpresas en el menú y la gente está entrenada a recibirle amablemente en todos los restaurantes de los arcos dorados.

Este método no es realmente el de una franquicia, pues la estrategia de expansión es financiada por la iglesia madre o por medio de la unión estratégica de dos congregaciones que adopten este programa.

En cierto modo mi iglesia aquí en Miami, está siguiendo este modelo, ya que hasta el momento tiene tres congregaciones que operan bajo el mismo nombre y estilo. En este caso, cada congregación tiene un pastor responsable, aunque todas quedan bajo el pastor principal. Tanto el pastor local, como la congregación deben tener claro que el objetivo no es crear otra iglesia independiente, sino establecer congregaciones satélites que puedan llevar el evangelio de una manera efectiva a la comunidad local bajo la visión de la iglesia madre.

Si usted quiere una hamburguesa vaya a McDonald’s, si quiere un buen café (y quiere pagar casi $3.00 USD por una taza) visite Starbucks, pero si está buscando escuchar un buen mensaje y adorar a Dios visite una de estas iglesia que pronto estarán en su vecindario.

Artículos relacionados con este tema:

Multisitios como una estrategia de crecimiento

Predicando desde lejos

562 se bautizaron en New Spring

Wednesday, September 12th, 2007

En la iglesia New Spring de Carolina del Sur, 562 personas fueron bautizadas durante el sábado 8 de septiembre en un evento realizado en el estacionamiento de dicha iglesia.

El pasado mes de octubre escribí sobre esta iglesia cuando realizó 413 bautismos en 90 minutos. Para el evento de ayer se colocaron tres piscinas donde se bautizaban seis personas a la vez. En la nota que escribió Tony Morgan en su blog, no indica el tiempo que duró este maratón de bautismos, pero nos cuenta que el evento se llevó a cabo en un ambiente de celebración, donde las familias de la iglesia se reunieron para presenciar los bautismos y compartir con los hermanos de la congregación.

No sé si desde octubre a la fecha hubo otros bautismos, pero como quiera que sea son 975 personas en menos de un año las que dieron testimonio de su fe por medio del bautismo en la iglesia de New Spring. Verdaderamente Dios está haciendo algo especial en esta congregación.

Las 5 herramientas más usadas por las denominaciones protestantes para evangelizar

Saturday, August 4th, 2007

Este informe de la revista Facts and Trends del pasado mes de febrero, señala interesantes diferencias en las estrategias de alcance dentro de las principales denominaciones en USA. Un ejemplo de esto es la Escuela Bíblica de Vacaciones, la herramienta más usada (82%) por las iglesias bautistas, luteranas, metodistas y presbiterianas, pero no así por las iglesias pentecostales las cuales prefieren los eventos musicales y los conciertos como su principal método de alcance. Por otra parte, más del 50% de las iglesias luteranas, metodistas y presbiterianas utilizan el correo para hacer contactos evangélicos, mientras que los bautistas prefieren (65%) la visitación puerta a puerta para evangelizar.

El contraste es interesante, y de alguna manera los números mantienen una línea paralela con la postura denominacional en cuanto a su estilo y tradición.  Dada las diferencias culturales, sería interesante ver si las iglesias en Latino América siguen la misma línea de las iglesias en este país o si utilizan otro tipo de herramientas.

Bautistas:
LEBV (La Escuela Bíblica de Vacaciones) 80%
Literatura 78%
Visitación puerta a puerta 65%
Eventos musicales o conciertos 61%
Campañas/Cruzadas 58%

Luteranos:
LEBV (La Escuela Bíblica de Vacaciones) 91%
Literatura 78%
Eventos 65%
Correo 50%
Visitación a los asilos de ancianos y las personas retiradas 51% 

Metodistas:
LEBV (La Escuela Bíblica de Vacaciones) 79%
Eventos 70%
Eventos Musicales o conciertos 52%
Correo 50%
Visitación a los asilos de ancianos y las personas retiradas 51% 

Pentecostales:
Eventos 67%
Eventos Musicales o conciertos 64%
Campañas/Cruzadas 64%
Literatura 62%
Visitación a los asilos de ancianos y las personas retiradas 55% 

Presbiterianos:
LEBV (La Escuela Bíblica de Vacaciones) 77%
Eventos 69%
Correo 55%
Invitación personal 47%
Servicio comunitario 42%%

La resistencia al cambio

Wednesday, August 1st, 2007

En algunas iglesias la palabra “cambio” puede causar reacciones que pueden resultar en ataques de nervios, palpitaciones o arritmia y hasta en convulsiones involuntarias que pueden dejar a algunos líderes en estado comatoso.

Los cambios son difíciles, pues los mismos requieren una voluntad, un esfuerzo por romper la inercia de lo acostumbrado y la comodidad de lo conocido. Sin embargo, en algunos casos la falta de cambios puede llevar a la iglesia a un estado de aislamiento total de la cultura en la cual se desenvuelve, con resultados catastróficos a mediano y largo plazo.

Aclaro que los cambios a los cuales me refiero no tienen nada que ver nada con el mensaje central de la iglesia, el cual siempre será el mensaje de Jesucristo. Me refiero más bien al método de la “entrega”, al conducto o al “lenguaje” por el cual llevamos este mensaje a la comunidad local.

Es paradójico que algunos de nuestros líderes sean tan reacios al cambio. Jesucristo mismo fue un maestro del cambio, que en efecto revolucionó la cultura de su época con su estilo informal, llevando el mensaje a todas las esferas de la sociedad en la cual se desarrolló.

Jesucristo:

Hablaba el lenguaje el pueblo
Amaba a los pobres
Predicaba en las calles
Predicaba en las laderas de las montañas
Asistía a fiestas
Rompía las tradiciones
Confrontaba a los legalistas
Retaba a los líderes religiosos
Comía con los delincuentes
Hablaba con las prostitutas
Utilizaba parábolas relevantes a la sociedad de aquel tiempo

Por estas cosas él fue criticado, odiado, rechazado, castigado y crucificado; todo por decir las verdades de Dios, utilizando métodos no convencionales, los cuales eran conflictivos con la tradición y la religión. Se puede decir que, como hombre, buscó diligentemente la manera de conocer y adaptarse a la cultura, lenguaje, vestimenta y el comportamiento de sus semejantes.

Pero muchos líderes y pastores le temen al cambio, especialmente cuando el mismo cuestiona el tradicionalismo, el lenguaje y la cultura de la iglesia local. Hacer cambios no es fácil y causa estrés, además de que muchos lo ven como un intento de diluir o comprometer la integridad del evangelio y el propósito de la iglesia.

El cambio trae riesgos. Puede causar que algunos busquen otra iglesia, lo cual es un tema preocupante para el pastor; no obstante esto es necesario si se quiere sacar la iglesia de un declive, que eventualmente la desintegrará o la condenará a un estado de estancamiento crónico del cual será difícil salir.

Un ejemplo clásico de la resistencia al cambio fue Temple Baptist Church (ahora llamada North Ridge Church), situada en las afueras de la ciudad de Detroit. En 1954 Temple Baptist era una iglesia floreciente, conservadora y tradicional en su estilo, donde más de 4,000 personas se congregaban cada domingo. Era considerada una de las iglesias más grandes del país en aquel entonces, pero desde 1955 comenzó un declive paulatino que la llevó al borde de la extinción, debido a su inhabilidad de adaptarse a los cambios culturales de la sociedad que le rodeaba. Por varias décadas se aferraron a su filosofía y su tradicionalismo, descartando o simplemente no mostrando sensibilidad a la metamorfosis cultural que  tomó lugar fuera de su elegante y halagador templo. El resultado fue que para 1990 la asistencia había decaído a 57 personas, y aun así el liderazgo presente se sostenía firme en su tradición y su metodología para el misterio. Todo cambió con la llegada del Rev. Brad Powell el cual señaló que la iglesia se encontraba atrapada en un “patrón de irrelevancia” e inmediatamente comenzó a hacer los cambios necesarios para romper ese patrón.

Actualmente Temple Baptist Church/North Ridge Church es una iglesia saludable donde más de 12,000 personas se congregan en sus servicios cada semana. Para lograr esto la iglesia tuvo que hacer lo mismo que hizo hace 50 años atrás: hablar de una manera relevante a la cultura en la cual se encuentran hoy. Powell señala que al estudiar los resultados de los cambios en la iglesia, encontraremos que la gente se va con o sin cambio y además dice:

1. Si tu iglesia no cambia, DE TODAS FORMAS, la gente se irá

2. Si no hay cambios, la iglesia perderá la oportunidad de alcanzar a gente nueva

3. Si tu iglesia no cambia perderá la gente que puede hacer la diferencia.

Recuerda que son los miembros arraigados profundamente a las tradiciones los que están obstruyendo el avance y el crecimiento de la iglesia.

Una nota final: Si su iglesia está en proceso de cambios o ya los implementó. Lo felicito; solamente le recuerdo que el cambio es un elemento permanente dentro del ministerio, nunca termina. Si cree que llegó a su meta y no continúa cambiando o adaptándose al proceso dinámico de la evolución cultural, le aseguro que le ocurrirá lo mismo que a la iglesia Temple Baptist Church.

Trabajé por varios años en una exitosa empresa, cuyo presidente tenía la costumbre de decirnos: si no desayunamos “cambios” diariamente nuestra competencia nos aplastará.
En la iglesia no es cuestión de competencia, se trata de lograr establecer una congregación saludable, vibrante, que sea un faro de luz penetrando en los hogares de la comunidad y los corazones de sus ciudadanos.

¿Por qué el domingo se debe tomar la asistencia en los servicios de la iglesia?

Friday, July 27th, 2007

Durante mi niñez nunca entendí muy bien porqué en los domingos se le daba tanta importancia al tema de la asistencia a la iglesia. Recuerdo que se desarrollaba todo un esquema contable y un informe en tablilla, el cual se desplegaba en algún lugar prominente del templo.   En el caso de La Escuela Bíblica Dominical (LEBD) era un tema casi obsesivo para la directiva, y así fue a través de más de medio siglo, según mi experiencia en las iglesias. 

Hoy día las tablillas han desaparecido en la mayoría de las iglesias y aunque se toma la asistencia en LEBD, por lo general la práctica de contar a las personas que llegan al templo no es tan común o por lo menos no tan visible.

Tony Morgan en su blog nos da algunas razones importantes de porqué es buena idea seguir “contando cabezas” y manteniendo las estadísticas:

1. Para evaluar la salud de los servicios de adoración. Es importante saber si la asistencia comienza a estancarse o a decaer, averiguar el problema y hacer los ajustes o cambios necesario para que el mensaje de Jesús continúe nutriendo los corazones de muchas personas.

2. Para determinar la tendencia y comportamiento futuro de los que se congregan durante los servicios del domingo de manera que podamos anticipar las necesidades de espacio, voluntarios, estacionamiento, ministerio para los niños, etc.  Esta información nos permite ser proactivos al tomar las medidas necesarias, asegurándonos que el ministerio prospera y continúa creciendo para la gloria de Dios.

3. Para analizar el estados de los otros ministerios, que dependen o se alimentan de las personas que llega al culto de adoración. En teoría, el crecimiento de la asistencia al culto de adoración debería reflejarse proporcionalmente en la participación o la asistencia en el discipulado, la escuela dominical y el número de personas que están dispuestas a servir.

La asistencia al servicio de adoración no es el único dato importante que debemos considerar para evaluar la salud de la iglesia, pero ciertamente puede ser un buen indicador de cómo marchan las cosas.

El creciente mercado de la construcción de iglesias en USA

Tuesday, July 24th, 2007

La base de datos del American Church List contiene un total de 384,800 iglesias, entre las cuales 305,776 pertenecen a denominaciones cristianas. Los datos que tenía anteriormente eran de 325,000, pero como quiera que sea es una cifra importante.  Lo interesante de estos datos es que de acuerdo al estudio de Lambert Edwards Analytics en el 2006, el mercado de la construcción de iglesias es de $28,000 millones de dólares anuales, y se espera que crezca a $40,000 millones de dólares para el 2010.  Los proyectos incluyen templos, edificios administrativos o educacionales, así como gimnasios y otras facilidades en las iglesias modernas.

Esto significa que el número de iglesias nuevas continuará creciendo, y las existentes también tendrán algún tipo de expansión  o remodelación en sus edificios. Según el mismo estudio, este crecimiento se atribuye principalmente a:

1. El crecimiento exponencial de la asistencia a las iglesias, especialmente dentro de algunos segmentos no tradicionales de las iglesias evangélicas.

2. La tendencia al desarrollo de los foros de alabanza y adoración no tradicionales, combinados con la popularidad de las mega iglesias.

3. El marcado incremento en las contribuciones financieras en las iglesias evangélicas.

Existen cientos o miles de compañías dedicadas a estos proyectos de construcción y Century Projects es una de estas empresas, la cual tiene un bonito catálogo de iglesias en su website. Si le gusta la arquitectura y el diseño de este tipo de edificios o si está soñando con fabricar un templo nuevo, no deje de visitar este sitio.

3 tapas que limitan el crecimiento de la iglesia

Friday, July 6th, 2007

Tony Morgan y Tim Stevens dicen en su libro titulado Simply Strategic Stuff, que para mantener la iglesia en crecimiento hay que levantar las 3  “tapas”. Según los autores, no importa cuan bueno sea el servicio dominical o cuan organizado sea su ministerio juvenil, si usted no soluciona estos problemas su iglesia eventualmente dejará de crecer.

Tapa #1. Estacionamiento

Los visitantes desistirán de ir a su iglesia si no encuentran un lugar en el estacionamiento. Los miembros tradicionales no les importará estacionarse lejos, y caminar 3 cuadras para llegar al templo; sin embargo, una familia la cual viene por primera vez, posiblemente no vuelva más si tiene dificultad para entrar a su iglesia. Si quieres alcanzar a personas nuevas debes hacer todo lo posible para que la experiencia sea lo más placentera posible.

Tapa #2. Niños

Los padres siempre quieren lo mejor para sus hijos y si el aula o el lugar donde los niños se reúnen es muy pequeño o inadecuado, ellos no se sentirán muy bien en dejarlos allí.  Si hay la más mínima duda sobre la seguridad de sus hijos o estiman que no recibirán la atención personal o el cuidado debido, los padres no volverán a su iglesia y el crecimiento de la misma será afectado.

Tapa #3. Espacio (asientos)

“La regla del 80%” dicta, que si se usa el 80% de capacidad en el templo o el salón de reuniones ya está a “capacidad total”. ¿Por qué? Pues porque cuando llegues al 80% de capacidad, a veces será difícil encontrar suficiente lugar para sentar a una familia junta. Esto, aunque no lo crea es un problema, ya que los matrimonios y las familias cuando vienen por primera vez, no les agrada estar separados, y más aún en un lugar que no conocen.  Recuerden que si la experiencia en la iglesia no es buena posiblemente no regresarán más.

¿Has experimentado estas “tapas” en tu iglesia? ¿Cómo has solucionado el problema?  Me encantaría escuchar tus comentarios al respecto.

 

¿Cuál es el mejor día para el servicio en la iglesia?

Wednesday, July 4th, 2007

Cuando llegué a este país hace 47 años la mayoría de los comercios no abrían los domingos, tampoco se podía vender vino o cerveza en los supermercados.  Hoy día la competencia corporativa y el afán por vender o ganar más clientes ha cambiado nuestra sociedad y la manera de comportarnos, incluyendo el patrón que seguimos para los servicios de la iglesia.
 
Actualmente es común ver iglesias, que además de tener múltiples servicios los domingos, también tienen servicios los viernes y los sábados para dar la oportunidad a las personas que trabajan o las que prefieren asistir a la iglesia cualquier día menos el domingo.

Aunque no existe un estudio sobre la preferencia de las personas para asistir a la iglesia, les aseguro que ya sea por tradición o por conveniencia, la mayoría de las familias asisten a la iglesia el domingo por la mañana.

Una iglesia en Pembroke Pines, Florida ha planteado una solución que aparentemente les está dando buenos resultados: Iglesia 7 días a la semana. Esta iglesia tiene un servicio de adoración todas las noches a las 7:30, el cual tiene un tema y un programa diferente cada noche.

Esta estrategia en parte surgió por necesidad, debido al crecimiento y las limitaciones de espacio, pues el templo sólo tiene capacidad para 500 personas. Por otra parte, el pastor dice que si los gimnasios, bares y centros comerciales abren todos las días ¿Por qué no la iglesia?

La iglesia y la comunidad. ¿Ministerio o misión?

Monday, June 11th, 2007

Si el objetivo es ministrar, pocas veces podremos hacer misiones.  Sin embargo, si el objetivo son las misiones se hará el ministerio, pues es el medio por el cual se llevan a cabo las misiones. Generalmente las iglesias establecidas tienen mal este concepto, y la mayoría no logra realmente hacer misiones con gente afuera de la misma, porque apuntan principalmente hacia los que son salvos. Nosotros creemos que esto es una distorsión de la auténtica fe y práctica del Nuevo Testamento. La iglesia no existe para sí misma, sino para su misión.

Extraído del libro ”The Shaping of Things to Come” (Frost & Hirch)

Recientemente mi iglesia comenzó un nuevo programa de ayuda comunitaria y evangelismo con el propósito de poner comida en las mesas de muchas familias de recursos limitados, y al mismo tiempo ministrar espiritualmente a estos miembros de la comunidad.

Aunque por muchos años mi iglesia ha hecho una excelente labor misionera manteniendo varias iglesias en Cuba y Republica Dominicana, además de varios comedores infantiles en Nicaragua y Paraguay, esta es la primera vez (que yo sepa) que se está haciendo algo así en nuestra comunidad.

La idea me pareció muy buena ya que hay gran necesidad en todas partes, pero me pregunto por qué no lo habíamos hecho antes y por qué no hay muchas iglesias haciendo este trabajo actualmente en nuestra localidad.

La respuesta la encontré en un artículo que casualmente leí hoy, publicado en Febrero de este año en la Revista “Facts and Trends”, que hablaba precisamente del tema en cuestión. En una encuesta realizada por esta revista se les preguntó a los pastores que participaron, cuales eran las razones principales por las que sus iglesias no estaban más involucradas en el trabajo de ayuda social a la comunidad. Cuatro diferentes razones fueron citadas por más de la mitad de los pastores encuestados:

Falta de voluntarios: 58%

Falta de personal pagado: 56%

Falta de líderes laicos: 52%

Falta de fondos: 50%

Otras respuestas incluían:

Falta de tiempo: 41%

Falta de facilidades: 31%

La congregación está principalmente compuesta por gente mayor: 26%

El 39% no está interesado en tener programas dirigidos a la comunidad porque: 

Prefieren enfocarse en las necesidades espirituales, no en las materiales.

Prefieren enfocarse en su congregación y no en la comunidad.

No lo ven como una prioridad.

Estas estadísticas, aunque pueden ser válidas, en mi opinión demuestran la preocupante tendencia de muchas iglesias a enfocar sus esfuerzos hacia las necesidades internas de sus miembros (ministerio) en vez de preocuparse por las necesidades externas de los inconversos (misiones). Aunque la iglesia debe cumplir con ambos aspectos ministeriales y misioneros, es necesario definir donde poner el énfasis.

Esta situación coloca a la iglesia en una disyuntiva y requiere una definición por parte de su liderazgo el cual debe decidir y tomar uno de estos dos caminos:

1.Alcanzaremos tanta gente como podamos mientras concentramos nuestras energías en mantener la gente que tenemos (Énfasis en el “ministerio”)

o

2.Tratemos de mantener la mayor cantidad de personas que ya están aquí, mientras concentramos nuestras energías en alcanzar el mayor número de personas nuevas que podamos. (Énfasis en “misiones”)

¿Cuál es el énfasis de tu iglesia?

Las curvas en la iglesia

Friday, May 18th, 2007

curve-s-2.jpg

La Curva Sigmoidea representa un modelo que permite a las iglesias trabajar en el presente y el futuro simultáneamente. Este modelo describe el proceso natural de las cosas, como las empresas, las iglesias o la vida misma. Algunos le llaman la curva de aprendizaje, por ejemplo: comenzamos a aprender lentamente por medio de la experiencia, cometemos errores y luchamos hasta convertirnos en verdaderos expertos. Luego, si no nos actualizamos o renovamos nuestros conocimientos, nos aburrimos, entramos en un estado de complacencia y el rendimiento y la productividad desaparecen.

Creo que la mayoría de las iglesias pueden señalar un evento que marcó su historia y dio lugar al comienzo de una etapa de gran crecimiento. Quizás fue la llegada de un pastor nuevo con una visión fresca; un cambio en el estilo de la adoración; una congregación cambiada a raíz de un avivamiento y una rededicación, o la implementación de una herramienta de alcance; en fin cualquiera de estos eventos podría ser el cataclismo oportuno para efectuar el cambio y provocar un crecimiento explosivo.

Muchas iglesias que experimentan estos periodos de crecimiento lo reflejan a través de sus ministerios, programas y múltiples actividades que abarrotan su calendario. Por mucho tiempo, a veces por años, todo parece vibrar con entusiasmo, la gente no cabe en el templo, los sermones son poderosos e inspiradores, la música los transporta hasta el mismo cielo y no pueden esperar a que llegue el domingo para congregarse.

Pero qué pasa cuando al cabo del tiempo las cosas se enfrían, disminuye el entusiasmo y la asistencia, cuando pasa la novedad y lo rutinario prevalece.

Esta situación se desprende del acomodamiento natural que sufren las organizaciones cuando se sienten realizadas, con un plan que está trabajando en piloto automático. La frase o pregunta típica que usualmente escuchamos en estos casos es la siguiente:  ¿por qué cambiar lo que no está roto?  El problema es que si esperamos que el sistema se rompa, ya tenemos el problema en nuestras manos.

Teniendo en cuenta el proceso expresado en la función simoidea, la clave del éxito está en comenzar otra curva de crecimiento antes que la actual complete su ciclo.

curva-s-copy.jpg

Aunque a veces es difícil mirar hacia el futuro cuando estamos muy ocupados con el éxito actual, es necesario tener una visión clara para comenzar una nueva curva a tiempo y sostener el crecimiento. Esto no es nada fácil particularmente en las iglesias, pues la mayoría rehúsa el cambio de algo que aún está funcionando.

Mi iglesia es un ejemplo clásico de lo que puede ocurrir cuando se provocan cambios positivos y cuando se mantienen por demasiado tiempo. Hace aproximadamente 20 años, la iglesia realizó una serie de cambios drásticos en la adoración y la música, se rompieron algunos moldes tradicionales que causaron el asombro y la crítica de algunos hermanos en los círculos Bautistas de la ciudad. Aunque en aquel entonces no pertenecía a esta congregación, estoy seguro que alguien los acusó de carismáticos o pentecostales por palmear y usar ciertos instrumentos de percusión. Estos leves cambios junto con la implementación de un programa agresivo de evangelismo personal, dieron lugar a un crecimiento explosivo que duró por unos 10 años, llevando la membresía (activa) a más de 3,000 personas.  Hoy día la iglesia está en un “plateau” (meseta) con un leve crecimiento, pero se insiste en mantener los mismos programas y las mismas actividades que hace 20 años dieron un buen resultado.  Conclusión, las glorias del pasado no garantizan el éxito del futuro.

Hay dos formas en que los líderes pueden efectuar el cambio: reactivo y proactivo.  Cuando la situación es crítica no queda otra que ser reactivo, pero lo ideal es monitorear el horizonte de una forma proactiva, anticipando el momento adecuado para realizar el cambio antes que comience el declive.

Por consecuencia, si una iglesia aspira a tener un crecimiento continuo, entonces debe asumir una postura dinámica y visionaria que le permita realizar los cambios necesarios para generar otra curva del modelo sigmoideo antes que la actual desaparezca.