Usted puede prácticamente medir el estado de la crisis económica escuchando las oraciones de la congregación o leyéndolas en algún sitio del Internet dedicado a este propósito. En estos tiempos difíciles no es extraño escuchar peticiones muy específicas en relación a la economía. Las personas oran:
Por un empleo.
Por las cuentas atrasadas.
Por el negocio que se debilita por día.
Por tener que despedir a un empleado.
Por la casa que están a punto de perder.
Por estar enfermos y no tener seguro médico.
Para que el auto no se rompa.
Por la transmisión del auto que está dando señales de problema y no hay plata para arreglarla.
Por una beca para poder mantener a sus hijos en el colegio donde estudian.
Por un abogado que no les cobre mucho y le ayude a resolver el problema de emigración.
Debemos estar atentos a estas necesidades, pues ellas reflejan claramente la situación precaria
de muchas personas en la iglesia. ¿Qué estamos haciendo para ayudar a estos hermanos? ¿Hay algún programa de ayuda en tu congregación para apoyar a estas personas?








22. julio 2010 en 9:05 am
Generalmente en nuestra iglesia se acostumbra la “Canasta del Amor”, donde los miembros traen algo de su despensa y se comparte con los que menos tienen.
Un dato curioso que me tocó ver en una iglesia, es que pedían apoyo para comprar y/o reparar el clima del edificio… pensé que era más importante para ayudar a alguien en necesidad.
Es chistoso ver como los recursos se gastan en climas, proyectores, sonidos, instrumentos, etc. pero cuando hay que apoyar a un hermano en necesidad se le dice: “Ud. tenga fe en Dios Hno. Fulanito, Dios le va a proveer”, “Ud. no dude de Dios, Dios suplirá” y no se le da nada.
Pablo Dixit: La fe sin obras es muerta…
22. julio 2010 en 10:27 pm
SIEMPRE SE COMENTA ESTA SITUACION O ANALISTAS HABLÑAN MUCHO DE ESTO PERO ¿QUE SE PUEDE HACER AL RESPECTO? ESPECIALMENTE LOS CRISTIANOS QUE PUEDEN HACER?… ESPERO RESPUESTA… GRACIAS
22. julio 2010 en 10:44 pm
Jacob,
Muy acertado tu comentario. Al igual que tú, a veces pienso que las iglesias tienen sus prioridades a la inversa. Se dice que casi el 60 % de las recaudaciones van a cubrir los gastos de la nómina. Afortunadamente, hay muchas iglesias, no necesariamente las más grandes, que participan en programas para ayudar a los necesitados de la comunidad; “food banks” o bancos de alimentos afiliados a las iglesias trabajan en esta ciudad con el fin de ayudar. También existen cientos de organizaciones sin fines de lucro involucradas en este esfuerzo, pero aun así, no es suficiente.
Saludos,
22. julio 2010 en 10:53 pm
Hola Abel, bienvenido a este blog:
No sé que dicen los analistas, pero me gustaría que las personas que visitan este blog aporten sus comentarios y opiniones. Quizas así, en forma colectiva, surjan ideas que ayuden a solucionar un problema que, indiscutiblemente, se agudiza por una crisis económica y un desempleo que no parece tener fin. A largo plazo la solución está en la creación de empleos que le permita a la gente ganarse el pan de cada día. Mientras tanto, nos corresponde a todos cooperar con el prójimo, ya sea a traves de una iglesia o una organizacion caritativa enfocada en ese proyecto.
27. julio 2010 en 10:53 am
Las necesidades materiales han sido siempre una realidad con la que la Iglesia ha tenido que lidiar. Aun en dias de Jesus hubo multitudes que alimentar aunque fuera circunstancialmente. Jesus aprovecho la oportunidad de aquellos cinco mil hambrientos para dar una leccion importante a los futuros lideres de su Iglesia. Les motivo a buscar lo que tenian y eso compartirlo con el necesitado y luego ellos mismos fueron testigos de como Dios multiplico el recurso. Creo firmemente que toda iglesia debe tener un enfoque integral a la hora de ministrar las necesidades de las personas de su comumidad. Por lo tanto dentro de su presupuesto deben existir fondos especificos para la ayuda a los necesitados, ademas en estos dias en que se hace mucha campana por recaudar fondos para distintas empresas creo que se deberia incentivar a las congregaciones a que el que tiene comparta con el que no tiene. Nuestra iglesia tiene un ministerio llamado “Manos extendidas” que en el pasado ha apoyado a agricultores indocumentados, a homeless de la ciudad y en el presente por diversas razones se enfoca en ayudar las necesidades de personas que dentro y fuera de la congregacion padecen tipo de necesidad material. Es verdad que los recursos asignados se agotan con rapidez pero los hermanos al frente de este ministerio planifican constantemente eventos que ayuden en la recaudacion de los fondos necesarios para ese ministerio. Sabemos que no es suficiente pero tambien entendemos que tan solo somos una pequena parte de un gran cuerpo llamado la Iglesia de Cristo. Si cada congregacion desarrolla un plan de accion al respecto seremos mas brindando ayuda al necesitado. Tal vez esto sea solo una “curita” a la herida pero siempre sera mejor que cruzarse los brazos.