Tan solo unos días antes de que comience el evento deportivo más popular del mundo, los fanáticos ya empiezan a demostrar sus emociones; hay un salto en el estómago, las manos sudan y las discusiones se acaloran, anticipando este espectáculo que evoca pasión, un espíritu de competencia y un sentido de nacionalismo, que borra (por unos días) las más profundas divisiones políticas y sociales que un país pueda tener.
No conozco el fútbol, ni siquiera he visto un juego, pero no hay que ser un experto para saber lo que esto significa para sus aficionados.
Aquí en los EE.UU. es costumbre orar antes de cada juego de football (versión USA), primero cada equipo lo hace en su locker room (lugar donde se cambian de ropa), y después dan otra bendición en el estadio antes de cantar el himno nacional. Finalmente, los atletas cristianos de ambos equipos se reúnen a orar en el centro de la cancha al final del partido.
Aparte de esto, ocasionalmente, los equipos son mencionados en las oraciones de las iglesias cuando el equipo local llega a los finales, para que Dios le ayude, no sufra lesiones y juegue con ánimo para lograr el premio.
En este artículo de Yahoo Sports, diferentes sacerdotes señalan sus alianzas con sus equipos favoritos de Hockey en la competencia para el campeonato de la Copa Stanley. Tal es el caso del Rdo. Mike Marrone quien menciona abiertamente que el ora para que gane el mejor, pero que espera que Dios favorezca a su equipo de Montreal.
En el mismo escrito de Yahoo Sports, la Hna. Mary Joe, una monja católica de Philadelphia, dice haber tenido una misa por el equipo local, los Flyers de Philadelphia y agrega: “Dios no nos va a defraudar”
¿Si todos le piden a Dios por su equipo, a quién Dios favorece?
¿Acaso está Dios interesado en el deporte?
¿Se bebe orar pidiendo por condiciones atmosféricas como calor, pues eso favorece a los equipos del sur; o por lluvia ya que mi equipo pude mover mejor el balón corriendo en el fango?
Una pregunta más ¿Por qué equipo estás orando?








7. junio 2010 en 10:39 am
Para mí, a Dios no debemos acudir para que tal o cual equipo gane. Sería un Dios injusto el que haga ganar a un equipo, mientras tiene a muchos de sus otros hijos “tristes” porque su escuadra no triunfó.
Yo creo que lo que hay que pedir es que el equipo que gane sea el mejor preparado, el que mejor juegue tal o cual partido, y que le dé la Gloria a Dios con su triunfo…
7. junio 2010 en 11:53 am
Creo que esta bien que un jugador profesional (creyente) pida por su integridad física, y por desempeñar un buen trabajo como para el Señor (que a fin de cuentas gane o pierda su equipo, el dio lomejor de sí).
Pero creo que como cristianos no deberíamos pedir por que gané tal o cual equipo.
Pienso que Santiago 4:3 da una clave importante al decirnos que pedimos y no recibimos, porque pedimos mal, para satisfacer nuestros deseos.
Claro que Dios puede hacerlo (que México gane la Copa Mundial de Fútbol), pero, ¿No es más importante pedir por otras cosas?
Saludos!
7. junio 2010 en 2:16 pm
esto me recuerda un episodio de La Tercera roca del sol (http://es.wikipedia.org/wiki/3rd_Rock_from_the_Sun) en el que Tommy entra al equipo de baloncesto y antes de empezar su equipo se reúne a orar, él se da cuenta que el otro equipo también esta orando por la victoria y le pregunta a su entrenador “¿nuestro dios es más fuerte que el suyo?”
10. junio 2010 en 6:50 am
Recuerdo que un predicador norteamericano enseñó en un congreso que mi iglesia realizó hace varios años aquí en El Salvador y planteó algunas preguntas de las que tú haces. Para responderla presentó la siguiente ilustración:
Imagínense que Brasil e Italia llegan una vez más a la final del Mundial de fútbol. Todos los brasileños en su país oran, ayunan y claman a Dios por el campeonato. ¡Pero también los italianos! Todos oran, ayunan y claman por ganar el campeonato a los brasileños.
¿Qué hace Dios en esos casos? Yo me imagino que dice: “Mmm… De este lado del charco los brasileños me piden que les dé el campeonato. Y de este otro lado del charco los italianos me piden lo mismo. ¡En qué dilema me han metido estos eh! ¡Ya sé, ya sé! ¡¡¡MEJOR DEJARÉ QUE ELLOS LO DECIDAN!!!”
A esta altura todo mundo a reír.
Lo que quiero decir es que no está mal orar por ese tipo de cosas, por lo menos yo no lo veo así. Sin embargo, la verdad Dios nos deja a nosotros ciertas decisiones y consecuencias. ¡Como los marcadores finales en los partidos de fútbol! Je.
Noel.
10. junio 2010 en 7:03 am
Hector, Jacob, La Pausa Inútil y Noel:
Gracia por exponer sus opiniones. El tema no es profundo pero sí oportuno; bien o mal habrá miles de personas que elevaran alguna oración por su equipo, pero al final el asunto se decidirá en la cancha no en el cielo.
Bendiciones,
21. junio 2010 en 6:05 pm
pienzo que dios se define en sus prioridades es claro no hay sombra de variacion en el . lo espiritual es su prioridad que vale mas un campeonato o un alma cn eternidad para dios es un alma a mi me encanta el futbol pero mi penzamiento es oremos ayunems i todo las armas que querrams uzar espirituales para pedia fortaleza para vencer que su reino venga a cada nacion a cada hombre mujer es prioridad de dios.y no pedir para nuestros placeres encantos claramente para alimentar la carne
4. agosto 2010 en 10:19 pm
pues para mi qe si un poco necesario ya qe se aplica en muchas cosas por qe no aplicarlo en un partido miren yo soy porrista y voy a competir me meti a esta paguina para ver si encontraba algo (por cierto eso esta mal no hay nada) y descubri qe si hay qe rezar no es por ser raros o catolicos pero si se aplica en varias cosas por qe no aplicarlo en situaciones asi