Parece que durante el 2009 y hasta la fecha, Dios y sus “colaboradores” han estado muy ocupados apareciendo en todo tipo de materiales y superficies. En un pote de mermelada, un pedazo de pan, una plancha eléctrica, una hoja seca, una foto del planeta Marte; la cara de Jesús y a veces la de su madre, aparecen en dichos objetos o materiales (según la interpretación de algunas personas).
El tema me parece entretenido y hasta divertido si nos ponemos a buscar detenidamente la supuesta similitud de las imágenes en los diferentes medios en que aparecen o más bien son identificadas. Claro está, usar la imaginación o tener una idea preconcebida de cómo eran las facciones físicas de Jesús ayudan a confirmar su “aparición” En el caso de Jesús, sus características físicas usualmente coinciden con la interpretación de los más famosos maestros de la pinturas de cuadros religiosos, aun cuando los expertos en la materia están de acuerdo que posiblemente esa interpretación no tiene nada que ver con la realidad.
Estos eventos son tan comunes que ya dejaron de ser noticia de primera plana, como fue el caso de la imagen de la cara de Jesús en una tortilla, en México en el 1977. Pero aunque ya no escuchamos, ni vemos los comentarios de última hora en la tele, la actividad sigue vigente, adquiriendo proporciones “virales” gracias al Internet, YouTube y otros medios que no son necesariamente los de la prensa tradicional. Prueba de esto es un artículo de AOL News que detalla algunos de estos eventos con fotografías de cada caso. Además, muchos otros escritos en blogs y comentarios en foros del Internet, algunos de los cuales les muestro aquí junto con las fotos y un video al final:
Jesús en un sartén
Jesús en la salsa de tomate
María en una mancha de agua
Jesús en un coco
Maria en una papita frita (Potato Chip)
Jesús y María en una naranja
Jesús en un pan tostado
Maria en un pancake
La Madre Teresa en una tabla de cortar
Ya saben, la próxima vez que se les derrame el café, se le queme la tostada o la plancha, fíjense bien, puede ser que encuentre a Jesús reflejado en una mancha o en el pan carbonizado.
¡Qué pena que no vemos con más frecuencia a Jesús reflejado en los corazones de las personas que nos rodean!








1. mayo 2010 en 9:04 am
Jesus en la tortilla! Ese si que es un clásico. Lo lamento por la persona que se quedó sin su desayuno ese día, je je.
Bueno, aunque acá vemos a Jesus en todas partes y hasta en la sopa, la verdad es que el SÍ está en todas partes, pero lo más triste es que esté tan ausente de nuestros corazones y de nuestros pensamientos.
Abrazo, respetable Joel!
3. mayo 2010 en 8:16 am
Saludos Orlando,
Gracias a Dios que casi diariamente escuchamos los testimonios de personas que son impactadas por el amor y el poder de Dios trabajando en sus vidas por medio del Espíritu Santo, sin que necesariamente hayan visto ninguna imagen divina: Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Hebreos 11:1
3. mayo 2010 en 8:52 am
Hola, me gustó la manera en la que finalizas tu post, muy cierto.
16. mayo 2010 en 12:43 pm
¡María en una papa frita!
Un dios tangible y visible es más fácil de seguir, porque generalmente es mudo, sólo pide incienso de vez en cuando y unos rezos, pero nada que comprometa el corazón.