Indiscutiblemente que los cambios de liderazgos en las iglesias puden causar muchas inquietudes y ansiedades a la membresía. El período de ajuste también puede ser largo y estresante pues, lamentablemente, prestamos demasiada atención a los protagonistas y perdemos de vista a quién verdaderamente está en control de la situación.
Este es el caso de mi iglesia, donde el pasado Agosto culminó la transición de un largo y exitoso pastorado para iniciar una nueva etapa que esperamos sea tan o más fructífera que la anterior. Como es de esperarse los cambios son muy marcados: la personalidad del pastor, la predicación, los programas y el estilo “pastoral” en general son muy diferentes.
En esta situación las comparaciones son inevitables y se genera una incertidumbre la cual crea, en algunas personas, inseguridad o escepticismo. Para complicar el asunto, la mayoría de nosotros además de hacer comparaciones, tenemos la tendencia de pensar que el pasado siempre fue mejor; es decir, vivimos con una nostalgia congénita de las cosas que ya no son. Esto es el resultado de enfocarnos en las personalidades involucradas en el proceso sin considerar la voluntad de Dios. Confieso que por un tiempo tuve una perspectiva similar, hasta que llegué a una simple conclusión:
Al igual que nosotros, todos los pastores o líderes son seres humanos imperfectos, pero si realmente creemos que Dios está en control de todo, entonces, de la misma manera que por muchos años Dios bendijo a esta iglesia, a pesar de las imperfecciones o limitaciones de su predecesor, el nuevo líder será bendecido y guiado para gloria de Dios independientemente de su personalidad, estilo o cualquier limitación que pueda tener. Nuestra labor no es cuestionar la voluntad del Altísimo, sino acatar y apoyar la obra divina. Los líderes van y vienen, la iglesia prevalecerá.








21. abril 2010 en 4:21 am
Joel, excepcionalmente ciertas y positivas tus palabras, con las cuales me identifico totalmente.
Dandote mi opinion del asunto, solamente hacer una distincion en tu frase final: “la iglesia prevalecera”. Para mi, seria “la Iglesia prevalecera”, con mayuscula, apuntando a la Iglesia de Jesucristo, formada por todos los escogidos del Padre, de toda raza, pueblo, lengua y nacion, que juntos vamos a morar por la eternidad con Jesus. Para mi, la iglesia (con minuscula) es toda iglesia local, que contiene a miembros de esa Iglesia (con mayuscula). ¿Por que hago esta distincion? Porque he visto que en la iglesia, muchas veces, NO SE HACE LA VOLUNTAD DE DIOS, SINO QUE SE ORQUESTAN DE TAL MODO LAS COSAS, PARA HACER LA VOLUNTAD DE LOS LIDERES HUMANOS. De ese fallo se da cuenta la iglesia, pero desgraciadamente en el tiempo, y muchas veces para llegar a esa conclusion hay que pasar por periodos (a veces largos) de tropiezos, frustraciones, disgustos, pleitos, desanimos, etc…….
Nada, decirte que para mi, en la Iglesia sí se hace la voluntad de Dios, y esta es la que prevalecera, pero en la iglesia no siempre es asi. Lograr entender esa distincion, entre mayuscula y minuscula, es muy saludable para el creyente. Y darnos cuenta, que aun eso forma parte de nuestra carrera cristiana, es mas saludable aun para no perder el impulso y mantenernos sirviendo al Señor con gozo.
Un abrazo.
21. abril 2010 en 7:36 am
Excelente comentario, que dificil cuando no se puede entender esto, sufrimos todos. El pastor que deja la congregación debe de desarrollar una gran cordura, pues al dejar la congregación la iglesia no termina, la labor debe continuar, el problema reside cuando el pastor no se va de la congregación a pesar de ya no ser el pastor, y levanta controversia en torno al pastor que llega, verdaderamente como afecta.
21. abril 2010 en 7:58 am
ME BENDICE ESTE ARTICULO. YO SOY PASTOR Y ESTOY EN UN PROCESO DE CAMBIO. Y CREO QUE TANTO PARA LA IGLESIA LOCAL COMO PARA EL PASTOR SALIENTE ES NOSTÁLGICO. PERO TAMBIEN EL PASTOR QUE LLEGA A REEMPLAZAR SUFRE EL PROCESO DE ADAPTACIÓN.
CREO QUE CON LA AYUDA DEL LIDERAZGO LOCAL, TANTO EL QUE SE FUE COMO EL QUE LLEGÓ, SE PUEDEN IR AJUSTANDO A LA NUEVA ADMINISTRACION FÁCILMENTE.
21. abril 2010 en 8:43 am
Amen a los dos!
21. abril 2010 en 4:04 pm
Joel, primero creo que estas en un buen camino; segundo, por mi propia experiencia, la iglesia no es nuestra, es del Señor; segundo, la iglesia no es una mera organizacion, sino un organismo; y tercero, el pastor tiene sus responsabilidades, pero El solo, no es la iglesia; sino que es el conjunto de todos los hermanos ejercitando los dones espirituales, alineados con el Señor. Un buen Pastor, siempre apunta hacia Cristo. Tambien, yo veo la vida como en capitulos que tienen un comienzo y un final. A veces es dificil discernirlos, pero Dios da y Dios quita. Cada uno de nosotros debemos de oir los impulsos de su Espíritu y seguirle a El, antes que a los hombres.
Gracias por tu invitacion a participar
21. abril 2010 en 9:07 pm
Yo creo que el cambio se hace mas critico cuando se ejerce un liderazgo del tipo piramidal invertido donde todo recae sobre la responsabilidad de un “super” pastor que no delega responsabilidades y quiere ser parte de cada decision en el cuerpo por miedo a perder el control, lo cual denota grave inseguridad por parte del mismo. Yo creo en la iglesia basada en Efesios 4.11 (5 ministerios) Todo lider tiene un don. Si es evangelista todos los programas y predicas iran en esa direccion y tendremos descontento de los maestros y pastores. Sin embargo si cada ministerio tiene su exponente se lograra un equilibrio sano. Son muy pocos los
lideres que se animan a ejercer este tipo de liderazgo compartido por varias razones.
22. abril 2010 en 8:37 pm
A todos, gracias por sus comentarios. Saludos a los que nos visitan con frecuencia y doy la bienvenida a Donald que nos honra con su comentario desde Paraguay a mi querido primo Tony que nos visita desde Atlanta.
El tema se puede tratar de diferentes ángulos, pero mi comentario está dirigido principalmente a los hermanos de mi iglesia, con el propósito de animarlos durante la transición que allí está ocurriendo.
Bendiciones,
23. abril 2010 en 3:31 am
Hola Joel, me gusta mucho tu Blog. Me gustaria muchisimo que enfocaras el siguiente tema: El desanimo del Pastor y te apunto otro mas : Puede un Pastor dejar su ministerio por cansancio o desanimo?.
23. abril 2010 en 6:52 am
Joel, las iglesias son como las guaguas, en esta parada se bajan 3 y se suben 5; en la siguiente parada se bajan 7 y se suben 4…..y asi. Por una multitud de razones siempre hay personas “bajandose” y otras “subiendose”. Hoy, en CPW es la transcision pastoral, manana sera el praise team, despues el coro, despues porque ponen el A/C muy frio, despues porque la musica no me gusta, despues porque los horarios no me acomodan, despues porque el mensaje es muy largo, despues es porque no me gusta la maestra de mis hijos, despues porque la gasolina esta cara y tengo que cambiar a una iglesia mas cerca, despues porque en esta iglesia no permiten decir “aleluya”, despues porque en esta iglesia no hacen cafe por las mananas, despues porque la esposa del pastor no me cae bien, despues porque el pastor ni me ha visitado, despues….un largo etc……siempre van a haber gente “subiendose” y “bajandose” de la guagua, digo, de la iglesia….
…. y todos tendran una razon que dar, que por lo general la culpa es siempre de otros, o de otra cosa, no de la persona que se “baja”(jejeje), pero como tu bien dices, la iglesia sigue caminando (asi dice un corito bastante viejo)
Ojala los coralparkeños se den cuenta que al igual que todo en la vida acaba de terminar una etapa, y empieza otra la cual hay que enfrentar con animo, optimismo, y buena voluntad. Solo se ha ido un hombre, todo lo demas quedo igual. CPW (Coral Park Westchester) sigue caminando, para la gloria de Dios…..aunque se “bajen” 20, 30, 40 en esta parada.
Cuando Moises se fue, Dios puso a Josue. Israel no se paro por eso, con Josue a la cabeza entraron a la tierra prometida y tomaron Jerico. Para CPW llego la hora de su Jerico, ya esta “Josue”, solo hay que tomar cada uno su tea ardiendo en la mano, y gritar fuerte…..los muros se caeran. Dios sigue siendo el mismo.
un abrazo.
23. abril 2010 en 10:46 am
Gracias Josema,
Con mucho gusto prepararé algo sobre esos temas.
Saludos,
23. abril 2010 en 10:56 am
Felipe,
Como sabes, ya hemos tocado el tema de la gente que cambia de iglesia con frecuencia. Es casi un deporte nacional y tengo material nuevo en el asunto. Me gusta tu analogía con la guagua, pues todo depende del número de paradas y del intinerario que se traza la gente lo que determina cuantos se bajan y suben en la trayectoria. La clave es seguir con una ruta fija, con los ojos abiertos y siempre mirando hacia el destino final, pues no siempre podemos confiar en los pasajeros y tampoco en el chofer.
23. abril 2010 en 11:25 am
Joel: Muy bueno tu articulo. Estoy de acuerdo, sobre todo con el primer comentario de Felipe. Solo agregaria que debe haber humildad tanto en los lideres (para oir a Dios y tomar en consideracion las quejas de los miembros) como en los miembros (que tambien deben de oir a Dios y tratar de tener mejor comunicacion con los lideres). Como han dicho otros, la OBRA ES DEL SENOR, no nuestra. Oremos para que El Senor siga cuidando su obra en Coral Park y todo se haga conforme a Su voluntad.
23. abril 2010 en 4:39 pm
Hola Maria,
Me da mucho gusto que participes en la discusión del tema y espero que no sea la última vez. Tu sugerencia es excelente ya que la comunicación es fundamental para mantener la armonía.
Saludos,
23. abril 2010 en 4:59 pm
Buen articulo. Gracias por esta oportunidad.
En estos tiempos de cambios en la iglesia es muy importante que aceptemos que el Senor dio su obra a la iglesia, no a un hombre, ya que todos somos imperfectos. La iglesia a traves de la oracion es la unica que debe hacer cambios, nombramientos y decisiones finales.
Me preocupa y afecta mucho como miembro de la iglesia ver los tantos cambios y acontecimientos sin que la iglesia tenga una junta de negocios.
Esos cambios sin aprobacion de la iglesia me ofenden y ofenden a la iglesia en general.
Aunque no todas las cosas del pasado son buenas, creo debemos volver a los tiempos en que la iglesia tenga su junta de negocios mensual, y asi decidir juntos con amor las cosas que conciernen a nuestra iglesia.
Si los comites no son nombrados por la iglesia y las decisiones y cambios no son aprobados en junta de negocios, las consecuencias pueden ser serias y deben evitarse.
Trabajemos como iglesia y asi tomenos responsabilidad de todas las acciones.
Muchos de los cambios recientes deben de ser eliminados ya que somos una iglesia Bautista y como tal los cambios no se aceptan a no ser que sean aprobados.
Mi coorperacion sera grande mientras no se cambien los preceptos bautistas y cristianos.
Saludos a todos.
24. abril 2010 en 10:53 am
Joel, las rutas de guaguas en Cuba tenian su paradero, famoso el paradero de la Vibora (donde yo vivia), era el paradero de la ruta 15, etc…..la ruta 15 (por ej.) salia del paradero, hacia su ruta, y volvia al paradero. Asi la iglesia. Estamos ahora en la ruta, sabemos cual es el paradero, para alla vamos. En la ruta pueden pasar muchas cosas: una goma ponchada, un desvio en la ruta por reparaciones en la calle, un tranque en el trafico, un accidente, uno de los pasajeros con un infarto,….muchas cosas que pueden pasar en la ruta….PERO SABEMOS QUE AL FINAL, LLEGARA AL PARADERO. El paradero no se mueve del lugar, la guagua si. Vuelvo a mi analogia del primer comentario, nuestra paz y tranquilidad es que pertenecemos a la Iglesia (mayuscula), eso es lo importante, muchas cosas pasan y pasaran en la iglesia (minuscula), eso es parte de la ruta, pero al final, llegaremos a nuestro paradero para estar alli por la eternidad.
un abrazo.
24. abril 2010 en 11:43 am
Estoy muy de acuerdo con Donald Franz
9. mayo 2010 en 6:37 am
Lamentablemente sucede que en muchos de los casos tal pareciera que lo que hay es un cambio de monarquia, en donde el pastor es el rey y señor y al tratar de imponer su estilo, no le importa las consecuencias del mismo.
En muchos de los casos el periodo de ajuste es nefasto y perjudicial para la iglesia, ya que muchos de los miembros con mas años de estar en ella se sienten desilucionados con la nueva conduccion y se marchan. Sobre todo si es el mismo pastor el que trata de borrar todo vestigio de su predecesor.