Los anuncios en algunas iglesias pueden ser tan largos como el servicio dominical. En la mía los dan tres veces: en el boletín, luego alguien lee las 17 actividades en detalle, y finalmente los proyectan en la pantalla. Lo peor, en mi opinión, es el tiempo que le roban a cosas más importantes, como por ejemplo: la adoración y el mismo sermón.
Hace unos años atrás hice ese comentario al pastor y me contestó: “es que la gente no escucha ni presta atención”
Aunque por respeto no le respondí, pensé que si la gente no escucha ni presta atención, ¿por qué predicar por 45 minutos? En ese caso, además de predicar el sermón, debería imprimirlo en el boletín, proyectarlo en la pantalla y enviarlo por correo electrónico.
¿No creen?








23. febrero 2010 en 12:59 pm
Es cierto.
Conozco iglesia donde repiten, repiten las cosas dos veces, dos veces.
Pero bueno, bueno, cuando a mi me toca el turno de dar los anuncios trato de ser lo más breve posible…y no repetir, repetir.
2. marzo 2010 en 2:23 am
Pienso que es falta de confianza. No es que la gente no ponga atención, es que no confían en que están poniendo atención. Digo. Sí están poniendo, lo que tienen miedo a que se les olvide y como “la repetición es la base de la enseñanza”. En fin.
Conozco iglesias, a veces en la mía lo hacen, que únicamente proyectan los anuncios tipo anuncios comerciales. ¡Y ya! Ya no dicen nada. Así no se le olvida a la gente. Además, lo hacen con varias semanas de anticipación.
Noel.
laaventuradecomponer.com