A temprana edad desarrollé un marcado interés en el sexo opuesto que de algún modo, casi siempre, fue bien recibido por alguna hermosa joven de la escuela secundaria y luego en la universidad a la cual asistí.� Todo esto a pesar de no tener dotes especiales que me dieran una ventaja sobre otros mucho más favorecidos en su apariencia física.� Siempre me las agenciaba para tener una novia muy bonita, pero no siempre resultaron positivas esas relaciones.
Yannick, mi hijo menor que tiene 23 años hizo todo lo contrario. Un joven apuesto, talentoso (es un excelente músico) y más importante cristiano puso sus prioridades en orden, y salvo un par de noviazgos de adolescente, los cuales duraron menos de dos semanas, no se enamoró hasta que encontró a la persona que él estimó idónea para establecer una relación formal.
Recuerdo que en la iglesia y durante sus estudios en la escuela superior, como también en FIU, (Universidad Internacional de La Florida) donde recibirá su diploma el 15 del corriente, conoció y mantuvo amistad con lindas jóvenes, que inclusive lo visitaban con frecuencia en nuestro hogar, pero nunca se decidió por ninguna de ellas.
No fue hasta que encontró a Flor, una joven que le hace honor a su nombre, pues no sólo es bella exteriormente, si no que además es dulce, amorosa y también cristiana, que Yannick nos presentó con orgullo a la escogida para ser su novia.
Les confieso que por todos esos años de estudiante me preocupé por su aparente falta de interés en las jovencitas, pues cada vez que le preguntaba me decía: sí, es muy bonita, pero no es lo que ando buscando.
Perdónenme si sueno un “poquito” orgulloso cuando hablo de Yannick, pero aunque no es perfecto, ha sido una bendición verle crecer y madurar desde muy temprana edad. Ojalá que su testimonio sirva de ejemplo a otros jóvenes (y a algunos adultos) al demostrarnos que se puede ser joven y tener la madurez que muchos (yo incluido) no tuvimos durante nuestra juventud.
Gracias a Dios que no sólo es mejor parecido que su padre, sino que es 10 veces más inteligente.









8. diciembre 2008 en 10:27 am
Hola Joel, tu entrada me ha hecho humedecer mis ojos.
Te entiendo, yo acabo de ser padre en septiembre y se lo que es estar orgulloso de un hijo.
Yo deseo enseñarle Jacob Benjamín como amar a Dios, hacerlo un joven sano, mi deseo es verlo feliz, realizado…
Te entiendo Joel y comparto tu gozo!
8. diciembre 2008 en 4:09 pm
Hermosa vida y maravillosa espera. Que Dios les fortalezca para llevar ese testimonio vivo a quienes no tienen acceso a esa probabilidad. A las jóvenes “liberadas” a los jóvenes “independientes”. A todos aquellos que no saben que el Manual del Fabricante, nuestra hermosa Biblia contiene lo escencial para vivir en este mundo sin pertenecer a él. Dios les bendiga a ellos como germen de una familia y a usted como el formador y amigo de su hijo.
8. diciembre 2008 en 5:10 pm
Que viva el jardin Calleiro y su nueva Flor!
8. diciembre 2008 en 7:45 pm
Yannick ha tenido unos buenos maestros (ustedes su padres) y el ha sido buen alumno. Un hogar donde Cristo es el centro. Les deseo a los dos “tortolitos” muchas cosas lindas en su noviazgo y que con el favor del Señor puedan formar una linda familia, que siga glorificando Su Nombre.
Lo de buen musico, lo garantizo.
Saludos y bendiciones a la familia Calleiro.
10. diciembre 2008 en 6:40 am
Menos mal que no es el mismo que te está actualizando el blog DDD, porque entonces yo de mayor querría ser como el!!! jajaja
16. diciembre 2008 en 1:01 pm
¡¡¡Felicidades al orgulloso papá!!!
16. diciembre 2008 en 2:10 pm
Gaby,
Lo admito, y para ponerle la tapa al pomo, ayer fue su graduación de Florida International University. ¡Estoy en las nubes!
Saludos,
17. diciembre 2008 en 1:26 pm
Pues dobles felicitaciones y qué bonito mes para celebrar tanta felicidad