Primero debo aclarar que la pregunta no es mía, la hizo Carlos Wittaker en su blog y resultó en 189 comentarios y más de 100 “quejas”. El tema: algo que hace el líder de adoración lo cual molesta o contraría a muchas personas en la iglesia.
El tema puede ser escabroso y hasta ofensivo, pero si lo vemos como simples opiniones les aseguro que estaríamos de acuerdo con algunas y discreparíamos con otras. Además, independientemente de cual sea nuestra opinión, siempre hay algo que podemos aprender para mejorar el tiempo de la adoración.
Cuando comencé a escribir, mi intención era darles algunos ejemplos de los comentarios hechos por los lectores del blog de Carlos Whittaker, dejando que ustedes opinaran y agregaran algunas de sus propias experiencias. Pero cambié de idea, por lo que les voy a compartir mis opiniones basadas en lo que he visto en mi trayectoria cristiana en las diferentes congregaciones a las cuales pertenecí o visité. Creo que esto hará el tema más interesante y peligroso:
1. Cuando nos saludan desde la plataforma y esperan una respuesta a todo pulmón, repitiendo el saludo hasta que la gente, con tal de que se calle, grita ¡Buenos días!
2. Cuando nos quieren obligar a hacer cosas que debían ser espontáneas, como cuando nos manda a saludar a la persona que está al lado nuestro y decirle: Dios te ama y yo también.
3. Cuando nos mandan a levantar las manos, y no es lo que realmente queremos hacer en ese momento.
4. Cuando la insistencia del líder nos distrae de nuestra adoración privada con Dios.
5. Cuando repite (hablando) la letra de la canción según la congregación la canta.
6. Cuando quiere ser predicador y da un mini-mensaje entre canción y canción.
7. Cuando las canciones son del 7/11 (Mini-tiendas Seven Eleven). Tienen 7 palabras y las repiten 11 veces.
8. Cuando es obvio que no se preparó y el equipo de adoración no está sincronizado con su líder.
9. Cuando canta sin expresar emoción, pues está más preocupado con la calidad que con la espiritualidad.
10. Cuando agarra el síndrome de Don Francisco y convierte la adoración en Sábado Gigante (un show)
Estoy seguro que en cada congregación encontramos alguna situación particular que tiene que ver con este tema, aunque debo aclarar que estas son mis opiniones, y debemos reconocer que hay personas en las iglesias que aprecian y hasta disfrutan hacer algunas de estas cosas. De todas formas, la idea no es criticar al líder de alabanza, sino señalar como nos sentimos sobre algunas cosas que no transmiten un espíritu genuino en la adoración, y que lamentablemente tienen un efecto negativo en el desarrollo de un ambiente propicio para la misma.