Archive for July, 2008

El carro que rehúsa a morirse

Sunday, July 27th, 2008

Esto no se trata de un comercial o un endoso de una marca o producto.  La realidad es que lo que sucede con mi automóvil es realmente increíble, aunque considero que los carros que he tenido fueron siempre de buena calidad y rendimiento, lo de este Volvo no tiene precedente.

Durante los últimos 20 años (aproximadamente) he tenido 5 diferentes automóviles: Dos Mercedes 240D (Diesel) un Toyota Camry, un Volvo 740 y el Volvo 840 (1998), el cual después de 10 años de productividad y a pesar de señales de cansancio (y abuso) rehúsa a morirse. Todos se compraron con aproximadamente 2 años de uso y los he mantenido por un promedio de 3 ó 4 años excepto el 840, que aparentemente le ha declarado la guerra a la muerte.

Entiendo que en muchos de nuestros países un auto de diez años de uso no es considerado necesariamente viejo o desahuciado por su edad, usualmente estos automóviles, bien cuidados pueden dar un buen rendimiento por mucho tiempo.  Sin embargo, desde el verano del 2004, este pobre vehículo no ha recibido ninguna atención o cuidado. Por diferentes razones decidí no invertir más en su mantenimiento y esperar su inminente destrucción, debido a la falta de atención a los primeros síntomas de problemas con el motor de 5 cilindros.  No me gusta nada pasar por el proceso de comprar un auto nuevo, entonces pensé que, de esta forma, pospondría esa desagradable experiencia mientras mi estimado Volvo sucumbía ante los embates del tráfico y las calles de Miami.

Estamos a la mitad del verano del 2008 y el 840 continúa trabajando. Me estoy comenzando a preocupar, y he llegado a pensar que quizás yo me muera antes que esta joya de ingeniería sueca.

Algunos datos interesantes:

Millaje 119,800

No ha visitado un taller de mecánica en 4 años

Se usa diariamente  (un promedio de 20 o 30 millas por día)

Exceptuando la antena de radio eléctrica que no sube completamente, todos los equipos funcionan, aire acondicionado, ventanas eléctricas, radio, hasta el reloj.

Solo se baña con la lluvia y mantiene el lustre normal para un carro de esa edad (excepto la tapa del maletero). No tiene señales de óxido y sólo muestra un rayón en un costado por un descuido mío.

No le he puesto ningún líquido (frenos, dirección, transmisión, radiador)

No se le ha cambiado ninguna polea o manguera durante este tiempo.

No le he cambiado el aceite en 4 años pero una vez al mes consume un galón de aceite, que es el único esfuerzo que hago (además de la gasolina y un juego de gomas hace dos años) por misericordia y por el temor de quedarme tirado en algun lugar o momento inoportuno.

Y aún así el motor enciende inmediatamente y camina sin ninguna vibración,  a pesar que todas las luces de advertencia están constantemente encendidas en el dashboard avisándome que le queda poco tiempo. Lo que no estoy seguro es si será a mí o a este testarudo vehículo al que le falta poco para fallecer. Ya verermos, la guerra es a muerte.

Peter Drucker, los negocios y la iglesia

Friday, July 25th, 2008

Durante una reunión de negocios que sostuve esta tarde, con los miembros de mi equipo de trabajo, uno de los participantes hizo referencia a una de las frases celebres de Peter Drucker, el hombre considerado como el padre de la gestión corporativa (Management) del mundo de los negocios. En uno de sus artículos escrito hace mucho tiempo, Drucker dijo: “Sólo hay una definición válida del propósito de una empresa: crear un cliente”.

Este concepto me hizo pensar cómo una definición equivalente se aplicaría para la iglesia.  ¿Cual sería una definición válida del propósito de la iglesia?   Creo que podríamos presentarla así:

Sólo hay una definición válida del propósito de la iglesia: crear discípulos de Jesucristo.

Veamos otras frases de Drucker que podríamos aplicar en el contexto  de la iglesia:

“Donde hay una empresa de éxito, hay alguien que alguna vez tomó una decisión valiente.”

Donde hay una iglesia con éxito, hay alguien (con visión) que alguna vez tomó una decisión valiente.”

“Los planes son solamente buenas intenciones a menos que generen inmediatamente en trabajo tenaz”.

Los planes de la iglesia son solamente buenas intenciones a menos que sus líderes oren, busquen la voluntad de Dios y generen inmediatamente en trabajo tenaz.

“Nadie debería ser nombrado para una posición directiva si su visión se enfoca en las debilidades, en vez de la fortaleza de las personas.”

El verdadero líder reconoce la fortaleza de sus colaboradores, y las utiliza en beneficio de la obra de Dios.

“Una vez al año pregúntele a su jefe ¿Qué es lo que mis empleados y yo hacemos que ayuda a desempeñar mejor su  trabajo? y ¿Qué es lo que hacemos que lo entorpece?”

Una vez al año pregúntele a su pastor ¿Qué hacemos los miembros de la iglesia, que ayuda a desempeñar mejor su trabajo? y ¿Qué es lo que hacemos que lo entorpece?

“Las ideas de alguna manera son como los bebés, nacen pequeñas, inmaduras  y frágiles.  En las compañías novedosas los ejecutivos no dicen: Esa es una idea disparatada.  Por lo contrario, preguntan: Qué es lo que necesitamos hacer, para convertir esa idea disparatada en algo razonable, la cual nos represente una oportunidad de negocios”.

Las ideas de alguna manera son como los bebés, nacen pequeñas, inmaduras  y frágiles.  En las iglesias novedosas sus líderes no dicen: Esa es una idea disparatada.  Por lo contrario, preguntan: Qué es lo que necesitamos hacer, para convertir esa idea disparatada en algo razonable, la cual nos represente una oportunidad de ampliar el ministerio y alcanzar a más personas para Cristo.

Cuando el pastor pierde la calma (y el control).

Monday, July 21st, 2008

Para los que no me conocen les debo aclarar que soy hijo y nieto de pastores, nací literalmente en una iglesia (la casa era el templo) y desde entonces (63 años) he estado en la iglesia. En este país nos llaman PKs, Preachers Kids, que significa hijo o muchacho del predicador.  Como crecí en ese ambiente puedo ver las cosas desde ambos lado de la cerca, y les puedo asegurar que la mayoría de los miembros de la iglesia nunca apreciaran la inmensa presión que el ministerio pone sobre el pastor.  Es como tener 100 o 1000 jefes, dependiendo del tamaño de la congregación, todo el mundo tiene diferentes opiniones y expectativas, complacerlos a todos es simplemente imposible.

Recientemente leí algo simpático sobre este tema:

“Para un pastor es posible lograr que todos los miembros estén contentos con él. Algunos estarán contentos cuando él llegue por primera vez a la iglesia, otros estarán contentos durante su pastorado, y el resto será muy feliz cuando el pastor finalmente se vaya”

“Si el pastor hace feliz al 100% de la congregación y todos están de acuerdo con él, alguien está mintiendo”

Pero la realidad es que el pastor, como ser humano, puede sucumbir a la presión y perder la calma, llegando algunas veces a extremos que no son buenos para nadie; aunque el problema está cuando el carácter del pastor se deteriora volviéndose controlador y tirano, sobre todo con los más allegados colaboradores y con todo aquel que está en desacuerdo con él.

Esto es diferente al pastor que se vuelve manipulador y controlador, al punto que opera como si fuera el dueño de la iglesia, buscando sólo el apoyo de diferentes grupos o personas  para lograr sus objetivos.  Mientras lo apoyes, eres un cristiano modelo, consagrado capaz de saltar los edificios y detener un tren; participas en todo los comités y tienes cargos y títulos en todos los departamentos de la iglesia.  Si en cambio lo confrontas o te atreves a discrepar, desapareces misteriosamente, eres despojado de tus cargos (no eres reelecto o nominado otra vez) y en casos extremos, te sugieren la puerta como una opción. Conozco dos o tres casos así, y les confieso que puede ser una situación muy desagradable.

Afortunadamente la gran mayoría de los pastores son muy amorosos y pacientes con los miembros de la congregación, los cuales también pueden llegar a ser malcriados e insoportables. No obstante, la pregunta clave es: ¿Cómo manejar a un pastor que demuestra características de tirano y abusa de la autoridad de su cargo?

Lamentablemente no hay una fórmula o manual para esto, pero en el blog de Church Relevance leí unos consejos que podrían ser de ayuda:

Ora. Ora por tu pastor y pídele a Dios sabiduría para manejar el asunto.  ¿Qué es lo mejor? ¿Confrontarlo? ¿Ignorarlo? ¿O simplemente considerar la posibilidad de buscar otra iglesia?

Confrontar. Algunos pastores que son buenos líderes manejan bien las confrontaciones constructivas. Otros no, y si eres empleado de la iglesia puede ser que te despidan.

Ignorar y enfocarse en las cosas positivas. Esto también funciona pero para esto la persona requiere madurez y dominio propio, para poder ver más allá de los defectos de carácter del pastor.  A pesar de sus imperfecciones, el pastor puede ser un buen líder y la iglesia prosperar bajo su liderazgo.

Irte. Si sientes que esa no es la iglesia a la cual Dios te ha llamado a servir, entonces busca una donde puedas congregarte, colaborar y desarrollar tus dones. De lo contrario, si sientes que estás en el lugar donde Dios te puso, ora, confronta e ignora (si la confrontación no dio resultado)

A no ser que sea un claro llamado de Dios, no recomiendo a nadie dejar una iglesia por otra, a causa del carácter del pastor. Pienso que no hay una iglesia, ni un pastor perfecto, además, no estamos en la iglesia por seguir a un pastor o a un líder.  Siempre y cuando las cosas no caigan en un plano ofensivo y de falta de respeto, poniendo siempre el ministerio por encima de las personalidades, podemos ignorar los defectos y tratar de enfocarnos en las virtudes y las bondades, que son también parte del carácter del pastor.

La iglesia es como la familia, ¿Acaso abandonas tu casa porque tu padre o tu abuelo tienen mal carácter? En casos extremos sí, pero casi siempre sobrellevamos a nuestros seres queridos mostrándoles amor y paciencia. Nuestro pastor no debe ser menos.

¿Cómo usted sabe si su iglesia está creciendo?

Saturday, July 19th, 2008

Estoy seguro que la mayoría de las personas pensarían, que si la asistencia va en aumento, la iglesia esta creciendo. Si el año pasado eran 50 y hoy son 100 también podría decirse “estamos creciendo”  Aunque la asistencia a la iglesia es un factor importante, David Foster en su blog señala 4 principios, o preguntas, que deben utilizarse para saber si su iglesia es verdaderamente una iglesia en crecimiento:

1.    ¿Estamos creciendo juntos en amor?
Dave dice que “el amor es una característica innata del cristiano” y pregunta ¿estamos creciendo juntos en amor? ¿Estamos creando vínculos con los hermanos o simplemente asistimos juntos a la iglesia? ¿Estamos participando en el trabajo de la iglesia? Venimos tempranos y nos vamos tarde o simplemente llegamos nos sentamos en una esquina, no hablamos con nadie y nos vamos antes que el pastor termine de decir amén.

2.    ¿Estamos creciendo en el conocimiento de Jesucristo?
Esto es fundamental, y el autor lo define como “crecer hacia arriba”. Se trata de conocer a Jesús, su historia, sus enseñanzas, su ejemplo, su mensaje y su amor. Es el conocimiento de las Escrituras aplicado a nuestras vidas y puesto en acción por medio de su Espíritu Santo. Aunque parezca increíble hay iglesias que cada día enseñan o predican menos de las Escrituras y más sobre los elementos positivos para levantar el autoestima o para darnos una perspectiva optimista de un futuro que enfatiza la prosperidad y los bienes materiales.

3.    ¿Está creciendo la iglesia hacia afuera a través de su ministerio?
El enfoque de la iglesia es fundamentalmente evangelistico, y para alcanzar a los que no llegan al templo, el énfasis debe ser primordialmente dirigido a estos no creyentes. Usted nunca tendrá una iglesia en crecimiento sin una visión y un plan para alcanzar a aquellos que actualmente no son parte de su ministerio. “Reunirnos las mismas personas, día tras día, domingo tras domingo y año tras año, esto no puede considerarse como una iglesia en crecimiento”.

4.    ¿Está creciendo más la iglesia por medio de la conversión?
¿Está experimentando la gente en su iglesia la transformación que sólo se logra con el conocimiento de Jesús como una realidad, como una persona y el único medio para la salvación?

El post de Dave Foster finaliza con otra pregunta y nos exhorta a meditar en este tema: ”Entonces, ¿están creciendo  juntos, hacia arriba, hacia afuera y más? Piensen en esto.”

¿Son los Cristianos Cristianos?

Sunday, July 13th, 2008

Frecuentemente escucho a las personas preguntar si los mormones son cristianos o si los Testigos de Jehová son cristianos.  Yo les preguntaría ¿Son los cristianos Cristianos?

Los mormones, por ejemplo, son casi siempre personas muy decentes, buenos ciudadanos, miembros de la comunidad que obedecen y respetan las leyes.  La realidad es que usualmente actúan como cristianos. Es más, muchas veces parecen más cristianos que los mismos cristianos.

Actualmente, tal parece, que nosotros los cristianos queremos ser aceptados por la gente del mundo, a tal punto, que actuamos como ellos, y se hace difícil diferenciarnos de aquellos que no conocen a Dios. Las cosas que están ocurriendo en nuestras iglesias confirman un comportamiento el cual no muestra buen testimonio de la fe que un día abrazamos.

Si tenemos en cuenta que el divorcio entre los cristianos miembros de nuestras iglesias es tan alto como el de los no cristianos, y que el número de los divorcios entre los pastores, las celebridades, y los líderes del mundo cristiano están alcanzando proporciones sorprendentes; si además de todo esto, hay cristianos que no ven nada malo en traer a sus casas canales de TV, que transmiten películas las cuales bordean en la pornografía, y si esta misma pornografía se ha convertido en una enfermedad que aflige  muchos de los llamados cristianos, entonces la pregunta no es tan descabellada. ¿Son los cristianos Cristianos?

Creo que aquí cabe otra pregunta la cual leí en un escrito por Kevin Bussey:
¿Acaso murió Jesús para darnos una licencia para pecar?