Todo comenzó el miércoles pasado en una de las tiendas de Starbucks, cuando la primera persona pagó por el café de la persona que le seguía en la línea. Esto provocó una reacción en cadena, donde 1013 personas pagaron por el café de la persona que le seguía.
Este maratón de amabilidad terminó el viernes a las 6:20 de la mañana, posiblemente cuando algún tacaño rompió la cadena. De todas formas, fue bueno ver el espíritu de navidad en acción, expresado por los clientes de este popular establecimiento.
Aprovecho para desearles a todos una feliz Navidad y un 2008 lleno de bendiciones








28. diciembre 2007 en 7:03 pm
jajajaja… que bueno!!!! Es una linda idea… algo así como la película “Cadena de favores”
Bendiciones!
30. diciembre 2007 en 12:52 am
Hola Lizzie:
La gente realmente mostró un lindo espíritu, pues el cafecito en ese lugar es el más caro de este pueblo.
Saludos