Preguntas sobre la Biblia que los maestros odian

No sé ustedes, pero cuando yo era niño ocasionalmente hacía preguntas sobre cosas de la Biblia, que en mi mente no tenían ningún sentido, y generalmente por estas preguntas no recibía ninguna respuesta satisfactoria, sino más bien generaba miradas de confusión y poca paciencia por parte del maestro o del pastor.

Recientemente leí un artículo escrito por Dennis Diehl, el cual tocaba justamente este tema, que según él dice, volvía locos a los pastores y maestros de la Escuela Bíblica Dominical a la cual él asistía.  Aquí les dejo con algunas “preguntitas” de Dennis que seguramente su maestro no quiere escuchar:

1. Si los dinosaurios fueron parte de la historia de la creación (aunque no se mencionan específicamente) ¿Por qué Noé los salvó del Diluvio, llevándolos en el Arca, para que poco tiempo después se extinguieran?

2. ¿Cómo se acomodan un brontosauro y un T. rex (Tyrannosaurus rex) junto con sus parejas en el arca de Noé?

3. Si la Biblia fue inspirada por el mismo Dios ¿por qué dice que Josué (Josué 10:12-14) detuvo el sol por un día completo, cuando la realidad es que tendría que haber sido la tierra la que se detuvo?

4. Si esto realmente pasó ¿por qué la gente no salió despedida por el aire y los mares se desbodaron como resultado del súbito detenimiento de la tierra? ¿Por qué nadie más se percató de este fenómeno y escribió sobre este evento?

5, ¿Cómo mi hermanito, que nació con defectos físicos (no oye, habla o ve), puede ser salvo? El pastor respondió: es salvo automáticamente, a lo cual yo respondí: entonces, si oramos y ocurre un milagro ¿pierde la salvación?

6. ¿Qué le ocurre a los que nunca han escuchado de Jesús? Repuesta: Son salvos en su ignorancia. Entonces ¿Por qué no los dejamos tranquilos en vez de enviarles misioneros para sacarlos de la ignorancia y poner en peligro su salvación?

Estoy seguro que por ahí hay muchas más que hacían sudar a nuestros maestros. Si tienes alguna otra, compártela con nosotros.

18 Responses to “Preguntas sobre la Biblia que los maestros odian”

  1. Martin Says:

    Muy bueno y completo.
    Se me ocurre una pregunta a partir de estos versiculos:

    Genesis 1
    13 Y fue la tarde y la mañana el día tercero.
    14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años,
    15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.
    16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas.
    17 Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra,
    18 y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno.
    19 Y fue la tarde y la mañana el día cuarto.

    Si lees atentamente dice que en el cuarto dia creo Dios el sol y la luna. Como pasaron cuatro dias si no habia algo que los marcase?

  2. Capellan Says:

    ¿Qué lieste mi blog o que? jajajaja. es que soy el mas necio siempre haciendo las primeras 2 preguntas…. ¿que onda con los dinosaurios?? jajaja… muy bueno, siempre un buen refrigerio y relax leerte.

    Bendiciones

  3. pedro Says:

    Tengo una pregunta, que aún nadie me ha respondido, primero hago el planteo, y luego la pregunta:
    Según la Biblia, la cual es Palabra de Dios, dice que Dios el Padre, se tomó todo el trabajo necesario para que la raza humana llegue a la salvación; ¿por que los creyentes que han pecado, perdierón la salvación?; no dice que Dios ha perdonado, “todos nuestros pecados” (pasados, presentes, y futuros) pues ellos fueron clavados en la cruz, con Jesucristo; si los creyentes pierden la salvación ¿La obra de Jesucristo, es imperfecta; y necesitamos de algo más para lograr la salvación?

  4. rigo Says:

    Hola don Joel.

    Yo preguntaría: si dios nos hizo perfectos, ¿por qué pecamos?

    Saludos.

  5. leo_on Says:

    una paradoja…

    otra mas de las paradojas del cristianismo

  6. J Says:

    6. ¿Qué le ocurre a los que nunca han escuchado de Jesús? Repuesta: Son salvos en su ignorancia. Entonces ¿Por qué no los dejamos tranquilos en vez de enviarles misioneros para sacarlos de la ignorancia y poner en peligro su salvación?

    Por que si no le hablamos de Jesus, no podran ser mejores, no podran cumplirs su proposito, no podran los que en SU IGNORANCIA destruyen el mundo… etc…

  7. Daniel Says:

    Otra del Génesis:
    6:4 “Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos.”
    ¿Quienes eran unos y otros

    Del N.T.
    ¿Porque Pabló aconsejó a Timoteo que tomase vino a causa de sus problemas estomacales, siendo que el vino es lesivo para cualquier enfermo de alguna patología digestiva, desde una gastritis a una disfunción hepática?

    Y otra ¿Cual habrá sido el famoso “aguijón en la carne” de Pablo?

  8. Daniel Says:

    A la cuestión planteada por Rigo:

    Dios nos hizo perfectos de acuerdo a la concepción de imagen y semejanza del Creador. Esa concepción incluía el LIBRE ALBEDRÍO.
    Si no tuviese libre albedrío, el hombre no hubiese sido perfecto.

    El hombre pecó por gozar de esta facultad y decidir de manera incorrecta, aún siendo perfectos. Es decir, el hombre mismo se “imperfeccionó” por propia decisión.

  9. Daniel Says:

    A la cuestión planteada por J

    Esto lo aclara mejor Pablo cuando menciona que quienes no escucharon nunca de Cristo serán juzgados según lo que les dicte la conciencia. La conciencia es un atributo que sirve para distinguir el bien del mal y que fue incorporado a la genética humana en el mismo instante de haber comido del “árbol del conocimiento del bien y del mal” que habla Génesis.

    El problema es que el hombre, libre albedrío mediante, puede eligir por hacer el mal, a pesar de saber lo que está bien y mal.

    Y la Biblia es clara sobre lo que puede ocurrir con el hombre sin Ley y sin Gracia, solo regido por su conciencia. Recordemos la degeneración previa al Diluvio o la caracterizada en la historia de Sodoma y Gomorra.

    Finalmente, una orden es una orden: Id por todo el mundo y predicad el Evangelio…

    Pero entonces surgirá ¿Y con las civilizaciones antiguas, y los griegos, y los chinos, etc?

    Este tema da para más.
    Dispuesto a escuchar, compartir y aprender

  10. Capellan Says:

    J y Julio coincido con Daniel, Dios hizo al hombre perfecto pero el buscó su propio mal. Esa bendición que tenemos de tener libre albedrio, que muchos cristianos no entienden que NO es que el poder de Jesús sea en vano sino que el hombre tiene esa libertad de elegir… no somos robots ni nada es automático.

    Y creo que eso de que perdonó los futuros está medio raro y siempre se ha metido como doctrina, pero Dios NO TE PUEDE PERDONAR de algo que no has hecho. Y MENOS cuando lo que él busca es que “NO PEQUES MAS”. En el arrepentimiento uno confesa sus pecados, ¿cómo confesarás los que todavía no sabes cuales vas a hacer y si los vas a hacer?

    Bendiciones.

  11. PATI Says:

    SOY CRISTIANÍSIMA! Y CREO EN DIOS, PERO COMO USTEDES DICEN HAY ALGUNAS PREGUNTAS QUE NOS DEJAN CON TANTAS DUDAS! YO QUISIERA SABER MÁS SOBRE LOS DINOSAURIOS, SOBRE LOS MARCIANOS, Y TODO ESTE TIPO DE CUESTIONES…IGUAL VOY A SEGUIR CREYENDO QUE NO LOS CAMINOS DE DIOS NO SON NUESTROS CAMINOS Y SUS PENSAMIENTOS SON MÁS ALTOS QUE LOS NUESTROS…SI PUDIERAMOS COMPRENDER TODO…SERÍAMOS DIOSES… O NO? GLORIA A DIOS POR EL LIBRE ALBEDRÍO!

  12. Roka Says:

    Me parece simpático el glosario de dudas expresado más arriba, hay varias formas de solucionarlas, la primera es estudiar la Biblia, a fondo, en profundidad, para saber un poco más y con fundamento. Eso nos mostrará la respuesta a la mayoría de la dudas que he visto expuestas, y las otras, las de los dinosaurios o esas cosas, me las plantearía luego de definir si es importante respondermela, porque, dudo que alguién se salve con esa respuesta, dudo que un dinosaurio haya cabido en el arca, quizás por eso se extinguieron, o quizás ya no existían, porque no hay rastro en esos escritos de algúan asado de terodactilo o algo parecido.
    DIOS, y su obra, no caben en mi pequeña cabeza, pero la Biblia y sus misterios si caben.

  13. ccaparro Says:

    PATI, no grites, y sal de la edad media.

  14. ccaparro Says:

    PATI, lo mismo le dijeron a Galileo Galilei.

  15. pedro Says:

    sobre los dinosaurios, si lees job encontraras que se habla de cierto animal que segun la creencia popular pudo haber sido un hipopotamo o elefante, pero en Job Dios menciona que la cola era del tamano de un tronco de arbol, los hipopoatamos y elefantes tienen cola pequenas, tambien recuerden que la palabra ” dinosaurio” se invento no have mas de 200 anos, en cuanto a como los metieron al arca , me imagino que Noe hizo lo mismo que con elefantes , jirafas y etc. Los metio BEBES de esa forma garantizaba que crecieran , se reprodujeran y aparte necesitaran menos comida, defecaran menos etc. Para que meter un elefantonte viejo , cuando se podia meter un elefantito y ahorrar espacio y comida?

  16. ccaparro Says:

    Gn 1, 1: “En el principio creó Dios el cielo y la tierra”

    Dios no creó en el principio el cielo y la tierra; antes había creado cosas: Pr 8, 22; Ecli 1, 4-5,9; Jn 17, 5; Rm 1, 20; Col 1, 16

    Dios creó la tierra y los cielos -en la segunda trascripción de la creación el orden es diferente a la primera-: Gn 2, 4

    La ciencia desmiente esos versículos: la tierra fue “creada” mucho después de otros astros y no la primera de ellos. La ciencia desmiente el orden de la creación bíblica: en ésta la tierra es creada antes de la luz y de los demás astros; los mamíferos acuáticos (ballenas, delfines) son creados antes que los animales terrestres; igualmente ocurre con las aves y las plantas las cuales son creadas antes que el sol por lo que se quedaron sin poder hacer la fotosíntesis. Todo al revés de lo que nos enseña la ciencia.

    La descripción de la primera creación (Gn 1) es totalmente contradictoria, no sólo diferente, y menos complementaria, de la segunda, descrita en Gn 2: es el resultado de la compilación hecha por Esdras hacia el año 400 aC de varios escritos contradictorios entre sí los cuales convirtió en uno con el consiguiente maremagno de contradicciones: todavía hoy muchas personas se creen que el contenido de esa compilación es la mismísima *palabra de Dios* cuando la realidad es que no aguantan un análisis serio.

    Según la ciencia las cosas surgen por procesos naturales que explican su existencia, basándose en la evolución.

    Según la Biblia hay un *Dios*, del cual nadie sabe nada, que lo ha creado todo

    No puedo extenderme aquí sobre la ciencia en general o la evolución en particular, y no es necesario a estas alturas tener una carrera universitaria para saber sobre ellas, estar correctamente informado y no basarse en suposiciones y tergiversaciones promovidas expresamente por quienes no les interesa que se conozcan; basta leer alguno de los muchos libros de investigación seria que existen sobre las mismas, no libros pseudocientíficos,… y que no son obras del diablo

    Dios hizo su creación mediante la palabra: Jdt 16, 14; Sab 9, 1; Ecli 42, 15

    Dios hizo su creación de la nada: II Mac 7, 28

    Dios hizo su creación de materia preexistente: Sab 11, 17-18

    Dios hizo su creación por su Verbo: Jn 1, 3

    Dios hizo la creación sin la ayuda de nadie: Is 44, 24

    Dios hizo la creación con ayuda: Pr 8, 22-24

    Dios estaba solo cuando hizo su creación: Ne 9, 6; Dt 6, 4; II R 19, 19; Salm 146, 6; Is 37, 16; Ap 14, 7

    Dios no estaba solo cuando hizo su creación: Pr 3, 19; Job 38, 4ss; Salm 104, 24; Sab 9, 9; Jer 10, 12; I Cor 8, 6

    Dios no sabe si una cosa está bien o mal hasta que la ha creado; Dios “no sabe”, “desconoce”: Gn 1, 4,10; 3, 8; 4, 16; 11, 5; 18, 20-21; 22, 12; Núm 22, 9; Dt 8, 2; 13, 3; II Sam 24, 2; II Cro 18, 19ss; 32, 31; Job 1, 7; 2, 2; Salm 14, 2-3; Sab 6, 3; Os 8, 4

    Dios sabe cómo son las cosas antes de crearlas; Dios lo sabe y ve todo: Est 4, 17d; Salm 44, 22; 139, 2-3,7-8; 139, 16; Pr 15, 3; Sab 1, 7; Ecli 23, 20; Jer 16, 17; Dn 13, 42; Act 1, 24…

    Por otra parte, a Dios le parece que lo que ha creado “está bien”. No dice lo mismo más tarde: Ecle 8, 12-13

    Gn 3, 8-9; 22, 12

    Dios hizo su creación en seis días: Gn 1, 31; 2, 1; Hb 4, 3-4

    … y todo a un tiempo: Ecli 18, 1

    Dios no hizo su creación en seis días ni todo a un tiempo sino en diferentes momentos: Is 48, 6-7; Jer 31, 22; Mt 11, 25; II Cor 4, 17; Hb 11, 1,3

    Dios hizo la creación en un instante: Salm 148, 5.

    Yahvéh dice que la creación (de los cielos) no fue hecha en un instante, sino que antes la preparó: Pr 8, 27.

    L a ciencia explica que el mundo, y con él el planeta tierra, naturalmente, evolucionó durante largos períodos de tiempo

    La Biblia afirma que *Dios* hizo el mundo en seis días literales: Ex 20, 11

    Gn 1, 2: “La tierra era caos y confusión… ”

    La tierra no fue creada desierta ni caótica: Gn 1, 9; Is 45, 18

    Creación: Gn 1, 2

    La tierra está quieta, estabilizada, no se mueve: II Sam 22, 16; II Cro 16, 30; Salm 93, 1; 96, 10; 104, 5

    La tierra está aguantada por pilares y columnas: I Sam 2, 8; Job 9, 6; 26, 11, aunque en otro versículo Yahvéh no sabe dónde se apoya: Job 38, 6, y aun en otro dice que no se apoya en nada: Job 26, 7……… y tiene unas bases poco sólidas pues a veces se tambalean: II Sam 22, 8… aunque en otros versículos se dice lo contrario: Salm 93, 1; 96, 10, y todavía en otro dice que está asentada sobre las aguas: Salm 136, 6

    Hizo la tierra y los cielos para que perdurasen para siempre, jamás será destruida, según versículos posteriores pues en los de la creación no pone nada: Dt 4, 40; Salm 25, 12-13; 37, 29; 72, 5,17; 78, 69; 104, 5; Ecle 1, 4; Is 57, 13; Ba 3, 32; Ap 21, 2ss…

    No hizo la tierra para que perdurase para siempre, sino que será destruida, igual que los cielos: Gn 8, 22; Salm 72, 7; 102, 26-27; Ecle 12, 2; Is 13, 10-11; 24, 4-5,19ss; 51, 6; 65, 17; Mt 5, 18; 24, 35; Mc 13, 31; Lc 21, 33; Hb 1, 10-11; II P 3, 10-12; Ap 20, 21; 21, 1,23; 22, 5…

    La perfección de la creación -no sólo terrestre sino también universal- es uno de los argumentos esgrimidos por los creyentes hasta el punto de afirmar que es el reflejo del propio Dios: de un Dios perfecto no puede surgir una creación imperfecta. Como la imperfección de lo *creado* está a la vista de cualquiera, la excusa que presentan es el pecado: por culpa del mismo vemos la imperfección por todas partes. Sin embargo, esa excusa sólo puede ser tomada en serio por incautos e ingenuos.

    Ver la colaboración número 40 para comprobar las excelencias y bondades de la creación de Yahvéh, las de un Dios bueno y perfecto

    Cataclismos; Salm 19, 5; Ecli 42, 24

    Gn 1, 3-5: “Dijo Dios: «Haya luz», y hubo luz. Vio Dios que la luz estaba bien, y apartó Dios la luz de la oscuridad; y llamó Dios a la luz «día», y a la oscuridad la llamó «noche». Y atardeció y amaneció: día primero”

    Dios crea la luz y separa el día de la noche en el primer día de la creación; día literal de 24 horas, igual que los demás: mañana, tarde y noche.

    Dios crea la luz y separa el día de la noche en el cuarto día: Gn 1, 14-19

    Creación: [ Gn 1, 3; Gn 1, 4; Gn 1, 5 ]

    Dios crea una estructura firme y sólida a la que llama cielo: Gn 1, 6-8; Job 37, 18; Am 9, 6, de la cual la ciencia no sabe nada.

    Creación: Gn 1, 6-8

    Dios, por medio de ese extraño firmamento, separa las aguas que hay arriba de las que hay abajo: Gn 1, 6-8: así, hay agua por todas partes, extraordinario hecho del cual la ciencia tampoco sabe nada, sobre todo de las aguas “de arriba”. Arriba hay grandes cantidades de agua, al igual que “abajo”. Las dos masas de agua están separadas por el firmamento y Yahvéh las guarda en odres y en depósitos o esclusas, una manera de decir que les puso límites (supongo). Sin embargo, no dice cuando las creó: en Gn 1, 2 se refiere ya a “aguas”, sin haber dicho que las había creado: Gn 1, 2; 7, 11; 1, 6; II Sam 22, 12; I Re 8, 35; II Re 7, 2,19; Job 26, 8,10; 36, 27; 37, 2; 38, 8,34,36; Salm 18, 13; 33, 7; 68, 33; 78, 23; 104, 3,13; 147, 8; 148, 4; Pr 8, 28-29; Jer 5, 22,24; 10, 13; 51, 16, Dn 3, 60; Am 5, 8; 9, 6; Ml 3, 10; Mt 5, 45; Act 14, 16; II P 3, 5; Ap 14, 7. Así, según nos dice Yahvéh, arriba no hay un espacio infinito, sino un firmamento firme y sólido, el cual está aguantando ingentes cantidades de agua las cuales las utiliza, por ejemplo, para exterminar a toda la Humanidad en un espléndido diluvio.

    Creación: Gn 1, 9-10

    La NC, pág. 27, dice: “Los antiguos concebían el firmamento como algo sólido de bronce fundido. Por eso puede separar las aguas cósmicas y sostener las que están sobre los cielos”

    Lo que no dice es si él también se lo cree o no, y lo que sí aclara es que al menos esas partes de la Biblia las toma como “cosas de los antiguos” en las cuales el Dios verdadero se inspira para hacer su creación.

    Según la ciencia, primero fue la tierra y después las aguas u océanos

    Según la Biblia, primero fueron los océanos y después la tierra

    Al separar por la mitad las aguas creó un espacio plano: la mitad de arriba se debió quedar plana, igual que la mitad de abajo.

    Partiendo de lo anterior y añadiendo otros versículos, se puede afirmar que Dios hizo una tierra plana y cuadrada pues tiene ángulos: Job 38, 6; Is 11, 12; Jer 49, 36; Zc 6, 5; Mt 4, 8; Mc 13, 27; Ap 7, 1; 20, 8.

    Y en consecuencia la tierra tiene, además de ángulos, extremos, cabos, limitaciones, dimensiones, puntos en donde se termina: Dt 28, 64; 33, 17; I Sam 2, 10; Job 28, 24; 37, 3; 38, 13; Salm 19, 4-7; 22, 27; 46, 9; 48, 10; 59, 13; 61, 2; 65, 5; 103, 12; Is 40, 12,28; 41, 8-9; Jer 25, 15ss; 51, 16; Ez 37, 9; Dn 4, 8; Mc 13, 27; Ap 20, 8

    Dios hizo la tierra circular: Job 26, 10; Is 40. 22; sin embargo, Job e Isaías, es decir, Yahvéh, se equivocaron: la tierra no es circular, es esférica.

    La tierra puede ser dilatada: Is 44, 24, tal vez sí porque con tanta agua…

    “La creación”

    La “bóveda” celeste está asentada sobre la tierra: Am 9, 6

    Ese firmamento se puede enrollar sobre la tierra: Is 34, 4; Ap 6, 14

    … si bien en el poco espacio que queda, que es donde está el aire, tienen cabida toda clase de malos espíritus: Ef 2, 2; 6, 12

    Los cielos también se pueden cerrar: II Cro 6, 26; y también inclinar y doblar: Salm 18, 10; 144, 5; II S 22, 10 … rasgar: Is 64, 1 … desplegar, extender: Job 9, 8; Salm 104, 2; Pr 8, 27; Is 40, 22; 42, 5; 44, 24; 64, 1; Jer 10, 12; 51, 15; Zc 12, 1

    En los “cielos” hay cristal, zafiro, vidrio…., al igual que lo llevan encima suyo los habitantes celestiales Todo lo celestial ha de ser perfecto, por ser obra de Dios: Gn 9, 13; Ex 28, 17-20; Ez 1, 22,26; 10, 1; Ap 4, 3,6; 15, 2; 21, 11

    Gn 1, 11: “Dijo Dios: «Produzca la tierra vegetación: hierbas que den semillas y árboles frutales que den fruto según su especie, con su semilla dentro, sobre la tierra.» Y así fue”

    Creación: Gn 1, 11-13

    La ciencia afirma que la vida comenzó en los océanos

    La Biblia afirma que primero fue la vegetación

    Dios hizo un sol que se mueve: Jos 10, 12-13; Salm 19, 4-7; Ecle 1, 5; Ecli 46, 4; ; Is 38, 8; Hab 3, 11, y después de “desaparecer” (de ponerse) corre hasta el punto de partida para que salga de nuevo…. teniendo en cuenta que la luna, según informa Yahvéh, es también una lumbrera, es decir, tiene luz propia, como el sol: Gn 1, 16; Is 13, 10; Ba 6, 66; Ap 6, 13…. y la luna es, además, bandera de los ejércitos celestiales: Ecli 43, 8.

    Dios emplea tres días para crear “cuatro cosas” y únicamente uno para la creación de miles de billones de estrellas, las cuales, para colmo, no tienen otro objeto que acompañar a la tierra: La Biblia. habla sólo de la tierra como lugar para poder ser habitado (Gn 1, 28; 9, 1; Salm 37, 29; 115, 16; Is 45, 18). Todo lo demás es únicamente una comparsa, una milicia, unos puntos en el cielo y que todos pueden caerse en la tierra, un ornamento que embellece a la tierra. Téngase presente que aquellos “cielos” primitivos no incorporan aún a las estrellas pues no las hace hasta Gn 1, 16, en el cuarto día: Gn 2, 1; Ne 9, 6; Salm 103, 21; Ecli 43, 9-10; Is 34, 4; 45, 12; Dn 8, 10; Mt 24, 29; Mc 13, 25; Ap 6, 13, es decir, el ornato, que son las estrellas y que en realidad no las hace hasta Gn 1, 16, como se acaba de decir, no representan un conjunto con los cielos, sino “algo” que no es más que un embellecimiento de los mismos y, además, algo que no hacen: según Yahvéh las puso para dar luz a la tierra.

    El sol y las estrellas son diferentes y estas se diferencian entre ellas por el esplendor: I Co 15, 40-41. El *brillo* del sol, la luna y las estrellas está al mismo nivel: Ba 6, 59

    Los astros, sin embargo, están fijos en el firmamento, pegados a él: Gn 1, 14; Salm 89, 38; 148, 6; Ecli 43, 10; Ba 3, 34; Hab 3, 11, y no se mueven.

    El PB de la NC, pág. 28, dice: “Según las apariencias, los astros están fijos en el firmamento. Los oficios de los astros están indicados en orden al hombre, y muestran que para su provecho fueron creados por Dios”.

    Astrología: el eminente PB acaba de dar opción a las personas poco cultas a que crean en la astrología: los astros, incluso los que están a trillones de años luz de la tierra, fueron puestos, fijos, en el cielo para provecho del hombre.

    Creación: Gn 1, 14-19

    La ciencia afirma que los astros son de diferentes edades y no están pegados en ningún sitio

    La Biblia afirma que todos fueron creados al mismo tiempo, en el cuarto día

    Yahvéh hizo una creación estática, es decir, en el firmamento ninguna cosa choca con otra: Ecli 16, 26-28, por lo que afirma que no hay cataclismos ni nada parecido, todo lo contrario de lo que afirma la ciencia.

    Gn 8, 22

    Dios crea a parte de los animales desde el agua: Gn 1, 20-21

    Dios crea a los animales desde la tierra: Gn 2, 19.

    Conclusión: no hay evolución:

    La ciencia enseña que las formas de vida evolucionan de un antepasado común

    La Biblia afirma que los géneros ya están establecidos por Yahvéh desde el momento de la creación, no cambian y cada especie tiene el suyo (I Cor 15, 38-39) por creación directa, y que la creación terminó en el sexto día

    “Además de crear los animales, Dios les confiere la fecundidad. Con esta observación elimina el autor sagrado uno de los objetos de culto idolátrico más común entre los pueblos que rodean a Israel (Dt 28, 4-11): NC, pág. 28

    Creación: Gn 1, 20-25

    Dios crea al hombre después de los otros animales: Gn 1, 25-27

    Dios lo crea antes de los otros animales: Gn 2, 18-19

    Creación: Gn 1, 26-31

    Dios es plural; hay más de un dios; Gn 1, 26; 3, 22; 11, 6-7; 18, 1-3; Ex 12, 12; 15, 11; 18, 11; 20, 3; 22, 28; Núm 33, 4; I Sam 6, 5; 28, 13; I Re 8, 23; Salm 96, 4; 136, 2; Is 6, 8; Ba 6, 13-14; Miq 4, 5; Jn 10, 33-34; I Jn 5, 7

    Hay dos dioses: Is 52, 12

    Sólo hay un Dios y es él: Dt 4, 35,39; 6, 4; 32, 39; I Re 8, 60; Is 43, 10; Jn 17, 3; I Cor 8, 4; I Tm 1, 17

    “politeismo”

    [ Ex 18, 1ss ]; Jn 1, 1,14

    Gn 1, 26: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”:

    Sólo hay un Dios: Dt 6, 4; I Cor 8, 4

    Los trinitarios cristianos quieren ver en este pasaje del AT, y en otros (Gn 1, 1, 3, 22; 11, 7), a la Trinidad con el fin de justificar su presencia desde el principio ante la acusación de que no es otra cosa que la adopción de creencias mitológicas anteriores de otros pueblos los cuales ya creían en tríadas de dioses, en un claro politeísmo

    Más bien parece, en efecto, una copia de esas tríadas: de estos pasajes no se puede deducir ni siquiera que esa pluralidad estuviese compuesta precisamente por tres *personas* tal como enseña el cristianismo el cual toma esa trinidad de manera tardía (después de la muerte de los apóstoles los cuales nunca afirmaron nada semejante al llamado *Credo de Atanasio* que es en donde se formula la creencia trina) y sin que se encuentre referencia alguna en el NT sobre dicha trinidad: no hay ningún pasaje que haga pensar en ella puesto que si bien menciona en diversas ocasiones al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo no se deduce de ello que sea un Dios trino ni enseña que fuesen un solo Dios: el mundo en que se desarrolló el cristianismo primitivo permitía el desarrollo de una deidad trina a imitación de las mitologías de otros pueblos

    “Politeismo”; “La Trinidad”

    Ex 34, 14

    Gn 1, 27: “Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios lo creó, macho y hembra los creó”

    El hombre y la mujer son creados al mismo tiempo

    El hombre es creado primero y la mujer después, incluso después de los animales: Gn 2, 7,21-22

    ¿Tenían ombligo Adán y Eva? (Martin Gardner, “Did Adam and Eve have Navels?”, Ed. Debate, 2001)

    Obviamente, la pregunta de Gardner no es tonta. Todos los dibujantes y pintores han representado en sus obras a la pareja con ombligo, tal como nace todo ser humano tras separarse de su madre del cordón umbilical; sin embargo, si Adán y Eva no nacieron de madre sino que fueron una creación directa divina, ¿cómo es posible que tuviesen ombligo si esos seres no tendrían un pasado biológico?

    Primera atrocidad divina:

    Gn 1, 28: Yahvéh ordena la repoblación del planeta tierra sin advertir que llegará el momento en que la vida en él no será posible por la superpoblación a la que se llegará. Repetida la orden en Gn 9, 7

    Pablo afirma que es mejor no conocer mujer

    Gn 1, 28; Gn 2, 18,24; To 7, 13-14; Pr 18, 22; Mt 5, 32; I Cor 7, 2; Hb 13, 4: “Sed fecundos y multiplicaos…” :

    Aprobado el matrimonio.

    Desaprobado el matrimonio: I Cor 7, 1,7-8

    Ni una advertencia de lo que más tarde será un rosario de rituales de purificación: Lv 12, 1ss

    Dios da una dieta vegetariana a Adán y Eva, y a los animales (todos ellos deberían ser vegetarianos): Gn 1, 29-30

    Dios autoriza a comer toda clase de comida a los hombres; los animales deberían seguir siendo vegetarianos: Gn 9, 3; [ Act 10, 12-13 ]; Rm 14, 2,14; I Cor 10, 25-27

    Muchos animales no deben comerse por ser impuros: Lv 11; Dt 14

    Yahvéh da a Adán y a Eva toda clase de árboles para comer de ellos, sin prohibirles el fruto de ninguno: Gn 1, 29

    Yahvéh da a Adán (no a Eva por no haberla creado todavía pues en la segunda trascripción de la creación los crea separadamente, al revés de la primera que los creó a un tiempo) toda clase de árboles para que pueda comer de ellos, prohibiéndole el fruto de uno de ellos: Gn 2, 16-17

    Dios está satisfecho de todos sus trabajos: Gn 1, 31

    Dios no está satisfecho de todos sus trabajos: Gn 6, 6; Ex 32, 14; I Sam 15, 11

    Dios dice que todo el Universo y todos los moradores de la tierra “están terminados”, es decir, no hay evolución ni se van a producir nuevos astros ni nuevas formas de vida, como afirma la ciencia: Gn 2, 1

    “Ahora te revelo cosas nuevas… son creadas ahora, no antes”: Is 48, 6-7; Jer 31, 22; Mt 11, 25; II Cor 4, 17; Hb 11, 1,3

    Creación: Gn 2, 1-4a

    Dios se cansa y descansa: Gn 2, 2; Ex 31, 17; Ml 2, 17

    Dios no se cansa ni descansa nunca: Is 40, 28

    No parece de muy espabilado trabajar seis días y descansar uno; cualquiera un poco más espabilado hubiese trabajado uno y descansado seis.

    En Gn 2, 4-25: “El día en que hizo Yahvéh Dios la tierra y el cielo… ”

    Creación: Gn 2, 4b-7: segunda trascripción.

    Se da una creación radicalmente contradictoria de la que dio en Gn 1: al igual que en la primera trascripción, se nota a faltar cualquier manifestación de espiritualidad. El hombre es sólo creado para cosas banales. Es más: en Gn 3, 19 se lee *Porque eres polvo y al polvo tornarás*… y nada más

    Se da el nombre de *Yahvéh Dios* (ver también Gn 4, 26; 12, 8; 22, 14-16; 26, 25…) cuando ese nombre no le es revelado a Moisés hasta mucho después, en Ex 6, 2-3, en el pasaje de la zarza ardiendo.

    Gn 2, 7: “Formó Yahvéh Dios al hombre del polvo de la tierra, y le inspiró en el rostro aliento de vida, y fue así el hombre un ser animado”.

    Muchos ven aquí a la creación del alma “por el espíritu inmortal en oposición al cuerpo”, según informa la NC, pág. 1291

    La ciencia afirma que el hombre es el resultado de una evolución que parte de los homínidos

    La Biblia afirma que el hombre fue formado del polvo de la tierra

    Gn 2,7

    Gn 2, 15-17: “Tomó, pues, Yahvéh Dios al hombre y lo dejó en el jardín de Edén, para que lo labrase y cuidase. Y Dios impuso al hombre este mandamiento: «De cualquier árbol del jardín puedes comer, mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que comieres de él, morirás sin remedio.»”

    Creación: Gn 2, 8-17

    El hombre es creado para que trabaje la tierra. La idea ya se encuentra en la mitología sumeria, transmitida por la babilónica, en la que los dioses se reúnen en asamblea y encargan a la diosa madre Mami que cree al hombre para que trabaje, si bien el mito babilónico tiene dos novedades respecto al sumerio: el hombre posee un elemento divino, que es la inteligencia, y está condenado al castigo del trabajo, idea que no existe en el mito sumerio.

    Es malo el querer estar capacitado para distinguir entre el bien del mal.

    El autor de *Hebreos* dice lo contrario:

    “Pues todo el que se nutre de leche desconoce la doctrina de la justicia, porque es niño. En cambio, el manjar sólido es de adultos; de aquellos que, por la costumbre, tienen las facultades ejercitadas en el discernimiento del bien y del mal”: Hb 5, 13-14

    Gn 2, 18; To 7, 6; 8, 1,9; Pr 18, 22: “No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una compañera”

    “Bueno es para el hombre no tocar mujer”: I Cor 7, 1; 7-8

    Creación: Gn 2, 18-25

    Yahvéh, sin embargo, no explica por qué no es bueno que el hombre esté solo, el por qué no se da cuenta antes ni, sobre todo, el por qué hace al hombre con una estructura física que sí necesita de una compañera… al menos para procrear.

    Gn 1, 28

    Gn 2, 19-20: Ridícula exposición de la creación de los animales, y más ridículo todavía el que Adán les pusiese nombre a todos. Desprecio a la mujer: es creada después de los animales y sólo porque entre éstos últimos no encuentra una “ayuda” para el hombre.

    Y ridículo es decir que no se había encontrado ayuda que se acomodara al hombre cuando éste hombre tiene unas particularidades especiales que le hacen que sólo pueda “acomodarse” a determinada “ayuda”, con lo que parece que nos diga Yahvéh que no sabía lo que estaba haciendo y sólo tras múltiples pruebas consigue que le salga lo correcto.

    Yahvéh, al igual que con la creación del Universo, sabe más bien poco de los animales que ha creado:

    “creación”

    Gn 2, 22: Curiosa manera de crear a la mujer, de una costilla del hombre. Lo más curioso es que al impresentable dios bíblico no le saliese un clon del hombre. ¿Tenían en consecuencia Adán y Eva el mismo ADN?

    Gn 2, 24: Gn 1, 28

    Gn 2, 25: Primera obsesión sexual de los autores bíblicos.

    Sigue en Gn 3, 7; 39, 7ss; Ex 20, 26; 28, 42; Dt 22, 23-27; 23, 11,18; 25, 11-12; I Cro 19, 4; To 3, 14; Jdt 10, 19; Est 2, 2-20; Salm 51, 7; Pr 30, 18-19; Cant 1, 2; Is 20, 2-4; 23, 17; 32, 9-12; Jer 2, 20; Lamentaciones; Ba 1, 3; Ez 22, 11; Os 1, 2ss; Miq 1, 8; Mt 1, 24-25; I Cor 6, 15-16

    “pecado”

    El hombre está al lado de la mujer cuando ésta es tentada, pero la serpiente sólo se dirige a la mujer: Gn 3, 1ss. Así, más tarde se podrá hablar de culpas de la mujer y sólo de ella por haber caído en la tentación: I Tm 2, 9-15.

    “Dios no tienta a nadie”: Sant 1, 13

    Animales que hablan, en la más típica corriente mitológica: Núm 22, 28-30

    En este contexto (Gn 3, 6) se encuentra la causa del llamado *Pecado original*: pecado de desobediencia/rebeldía a Dios y que alcanza a todos los descendientes de los que lo cometieron, Adán y Eva, en una excelente demostración de amor, bondad, misericordia, perdón y, sobre todo, justicia… del *Dios del amor*, de un Dios justo: Gn 3, 16, y que convierte a las personas que se creen el cuento en hijos del pecado que llevan sobre sí las culpas de unos padres malditos por siempre lo cual puede generar, y de hecho genera, traumas psicológicos, histeria…

    Sin embargo, ¿cómo podían saber Adán y Eva que desobedecer a Dios era malo antes de comer el fruto del árbol del bien y del mal? Es cierto que les prohíbe que coman de él, pero: Yahvéh advierte sólo a Eva; Yahvéh sabe que Adán y Eva no distinguen todavía entre el bien y el mal pero pone la *serpiente* (el demonio, aunque en los textos del Génesis no se afirma que esa serpiente fuese el demonio: en efecto, en Génesis, que es donde se narra la creación, no pone una palabra de la creación de los ángeles y demonios) para que les engañe, pone el propio árbol para que puedan ser tentados, árbol que contiene la ciencia del mal, y el colmo, sabe que serán tentados y serán engañados… maquiavélico dios. Pero hay más: Adán y Eva tuvieron que pecar forzosamente para que Yahvéh pudiese seguir con su estupendo plan de salvación mediante Jesús, predestinado para hacerlo cumplir; conclusión: Yahvéh/Jesús fuerza a pecar a Adán y Eva.

    Por otra parte y como se explica más arriba en estudio aparte, la ciencia ha desmentido desde hace tiempo la existencia real de Adán y Eva y lo relega todo a uno de tantos mitos de las culturas antiguas sólo admitido y defendido por fundamentalistas religiosos que les interesa continuar con el mito para tener subyugadas a las masas más desfavorecidas por la sociedad y sacar provecho con ello. Así, siendo simbólicos esos personajes, lo es también el pecado, la caída, y todo lo que transciende de ello: la promesa de un Mesías, su llegada, la redención, etc., pasando a formar parte de esa mitología, mitología que también se encuentra en otras culturas, la mayoría anteriores a la hebrea: la principal es la del dios iranio Mithra y de la cual, en realidad, copiaron los israelitas en su estancia en el exilio.

    ¿Cómo, hablando de *planes divinos*, puede hacer planes un ente “infinito, absoluto, omnisciente, inmutable… “?: este es uno de los disparates más grandes de la llamada *teología judeocristiana* la cual se basa en el *conocimiento* de un *Dios* el cual dice de sí mismo que no se le puede conocer ni es posible conocer sus obras: Job 36, 26, es decir, la *teología del disparate*

    El remate final al increíble *plan* divino lo puso Pablo cuando afirmó: “Pues Dios encerró a todos los hombres en la rebeldía para usar con todos ellos de misericordia”: Rm 11, 32; 1, 24

    Pablo viene a confirmar que la rebeldía/desobediencia del hombre fue uno de los actos del plan divino, querido y planificado por *Dios* para poder usar después su *misericordia* la cual implica el castigo incluso a todos los descendientes de los que él encerró para que se rebelasen, pecasen y así condenarlos incluso a la muerte tras penurias y calamidades sin fin, misericordia que, para redondear el despropósito, no usa de igual para con todos sino como a él le place y para quien él quiere

    Perverso plan, diría yo, de un dios infinitamente perverso: fue el propio *Dios* quien encerró a todos los hombres en la rebeldía, el que planificó la caída, el pecado, etc.

    libre albedrío/la libertad

    Lv 26, 14-39; Rm 5, 12; Ef 3, 10-11

    Cuarta atrocidad divina

    Gn 3, 19; To 8, 6; Salm 104, 29; Ecle 3, 20; 12, 7:”Porque eres polvo y al polvo tornarás” Yahvéh, no totalmente satisfecho, condena a muerte a Adán y a Eva, y a toda su descendencia, en un acto de infinita misericordia: todo planificado por Yahvéh desde la eternidad. En el pasaje no se encuentra ninguna referencia ni alusión a que el hombre fuese creado para algo más que para morir y regresar al polvo: Gn 2, 4-25, y sólo cambiado más tarde en algún punto del Eclesiastés

    ¡Qué gran concepto de la justicia el de Yahvéh!

    Yahvéh, el dios-demonio adoptado por Moisés en el Sinaí, según los que se inventaron estas historias

    La ciencia afirma que la muerte es la consecuencia de la composición que tiene toda forma viva, y que la muerte existía antes de la aparición del hombre en la tierra

    Según la Biblia el culpable de la muerte es el pecado cometido por Adán y Eva: Rm 5, 12

    “No morirán los padres por culpa de sus hijos, ni los hijos por culpa de sus padres”: Dt 24, 16; II Re 14, 6; II Cro 25, 4; Jer 31, 30; Ez 18, 4

    “Este hijo no morirá por la maldad de su padre… el que peca es quien morirá. El hijo no pagará la culpa del padre”: Ez 18, 17-20

    “Es el hombre quien nace para sufrir”: Job 5, 7

    Gn 3, 21: “Yahvéh Dios hizo para el hombre y su mujer túnicas de piel y los vistió”

    Ridiculez, además de una contradicción de Gn 3, 7 en donde Adán y Eva se visten ellos.

    El excelente dios bíblico sacrifica a animales para vestir a su primera creación. No sé qué pensarán de ello mis amigos los ecologistas.

    Primero Yahvéh tiene miedo de que el hombre coma del árbol porque “serían conocedores del bien y del mal”

    Ahora vuelve a tener miedo, otra vez, de que coman del árbol de la vida porque “no sea que vivan para siempre”: Gn 3, 22.

    ¿De qué o a qué tiene miedo Yahvéh? ¿Tiene miedo de que vivan para siempre? …. ¡pero si los hizo inmortales!: Gn 2, 17; Sab 2, 23

    Yahvéh vuelve a hablar en plural.

    Gn 3, 23-24: “Y lo echó Yahvé Dios del jardín del Edén…”.

    Los querubines, el Edén, el árbol de la vida… se supone que en alguna parte deben estar todavía.

    Gn 4, 2: Abel se hace pastor de rebaños no se sabe para qué ni por qué pues Yahvéh había ofrecido a su padre Adán sólo el producto de la tierra, cosa que sí hace Caín cuando se hace agricultor.

    Gn 4, 3-5: Yahvéh se molesta seriamente por segunda vez. Pero en esta ocasión todavía se ve menos la causa por la que saca a relucir su ira: Abel le ofrece una ofrenda (que no le había pedido) de ganado; Caín, de frutos, el producto de la tierra que el propio Dios había ofrecido a los hombres. Yahvéh arremete contra Caín y no contra Abel como parecería más apropiado, si acaso. Yahvéh no dice ni siquiera que la ofrenda sea mejor o peor; simplemente a Yahvéh no le gusta la de Caín, sin indicar el por qué y eso que…

    “Yahvéh no hace acepción de personas” (Gn 18, 25; Dt 10, 17; 32, 4; II Cro 19, 7; Job 34, 19; Salm 92, 15; Pr 28, 21; Is 26, 20-21; Ez 18, 25; Mt 22, 16; Mc 12, 14; Lc 20, 21; Act 10, 34; Rm 2, 11; Ga 2, 6; Ef 6, 9; Col 3, 25; Sant 2, 1,9; I P 1, 17… es decir, Dios es imparcial

    … claro que como también…

    Yahvéh: “Yo hago gracia a quien quiero y misericordia a quien me place” (Gn 9, 25; Ex 2, 25 14, 26-28; 19, 5; 20, 5; 33, 19; Lv 26, 9; Dt 7, 6; 10, 17; 32, 8; To 4, 19; Est 10, 3g; II Mac 5, 19; 6, 14; Salm 33, 12; 103, 10; 138, 6; Ecle 9, 11; Dn 4, 29,32; Am 3, 2; Jon 4, 11; Mt 10, 5-6; 13, 12; Jn 14, 17; 15, 19; 17, 9; Rm 9, 11-13,15-16; I Cor 11, 3-10… es decir, Dios es parcial

    “Porque el Señor honra más al padre que a los hijos”: Ecli 3, 2

    Job 34, 11

    Gn 4, 4; Yahvéh se complace, tiene misericordia y es justo. Ex 2, 25; 33, 19; Lv 26, 9; Dt 4, 31; I Sam 2, 8; II Sam 24, 13-16; II Re 13, 23; I Cro 16, 34; II Cro 19, 7; Ne 9, 17; To 3, 2; Salm 25, 8; 100, 5; 113, 6; 138, 6; Pr 3, 34; 28, 13; Lm 3, 22; Mt 9, 13; Lc 1, 52; 6, 36; II Cor 1, 3; Sant 5, 11; I P 2, 10

    Gn 3, 16

    Gn 4, 8-9: “Caín dijo a su hermano Abel: «Vamos afuera.» Y cuando estaban en el campo, se lanzó Caín contra su hermano Abel y lo mató. Yahvéh dijo a Caín: «¿Dónde está tu hermano Abel?» Contestó: «No sé. ¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?»”

    ¿De dónde se saca Caín que si va al campo con su hermano y se lanza contra él le matará? Nunca había visto a un muerto; ni siquiera sabía qué era matar: los autores bíblicos dejan huellas, una tras otra, de su escaso…

    Yahvéh, el que lo sabe todo, no sabe dónde está Abel… ¿metáfora?, ¿alegoría?, ¿simbolismo?…. ¿también es metáfora… la resurrección de Jesús?

    Quinta atrocidad divina

    Gn 4, 11ss: “Pues bien: maldito seas, lejos de este suelo que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano… ”

    Segunda maldición de Yahvéh: Caín.

    Segunda falsa profecía

    Gn 4, 12: Yahvéh le predice a Caín que irá errante y será un fugitivo.

    “Y edificó Caín una ciudad,,, y tuvo esposa y un hijo…”: Gn 4, 17. No parece que eso sea llevar una vida errante e ir fugitivo.

    Gn 4, 13-15: “Entonces dijo Caín a Yahvéh: «Mi culpa es demasiado grande para soportarla. Es decir que hoy me echas de este suelo y he de esconderme de tu presencia, convertido en vagabundo errante por la tierra, y cualquiera que me encuentre me matará.» Yahvéh le respondió: «Al contrario, quienquiera que matare a Caín, lo pagará siete veces.» Y Yahvéh puso una señal a Caín para que nadie que lo encontrase lo atacara”

    Caín asegura que “cualquiera que me encuentre me matará”. No se sabe exactamente a quién se refería: sólo vivían él y sus padres… ¿o no?: el capítulo 4 pertenece a las tradiciones yahvistas y presupone una civilización desarrollada: hay ya un culto con ofrendas de los productos de la tierra y del ganado que, por cierto, no prescribió Yahvéh, y habrían también más seres humanos aparte de la familia de Adán y Eva con lo que habría posibilidad de que alguien matase a Caín. Esdras, al construir el Génesis tal como lo conocemos, no estuvo a la altura de las circunstancias y fue compilando relatos sin tener demasiado en cuenta sus diferentes partes pues el relato, tal como quedó, muestra un desorden fácilmente detectable.

    Yahvéh entra en el juego de Caín y le dice que no será así porque “si alguno mata a Caín, Caín será vengado siete veces. Y le puso una señal para que no lo matara cualquiera que lo hallase” ¿Quién iba a matar a Caín? ¿Contra quién aplicaría la venganza Yahvéh… el vengativo? En otros pasajes se muestra también a Yahvéh como un dios vengativo: Dt 32, 35; Is 34, 8…

    Todo eso parece *estupendo*, pero hay un pequeño inconveniente: el mismo Dios que ordena todo eso, en Gn 9, 6 dice que el que mate a un hombre será a su vez ejecutado: primera manifestación bíblica de la ley del talión, ley conocida desde hacía mucho tiempo por ser una de las antiguas leyes de Hammurabi copiada por los hebreos y puesta también en su libro de mitología llamado Biblia.

    Gn 4, 16: Caín se pone a vivir “en el país de Nod, al oriente del Edén”, cosa inaudita y ridícula.

    Sólo existían él y sus padres pues éstos no empiezan a tener hijos hasta Gn 5, 4, remitiéndonos estrictamente al relato tal como está expuesto.

    El versículo empieza diciendo: “Caín dejó la presencia de Yahvéh”. Sin embargo, Jeremías dice que nadie puede alejarse de la presencia de Yahvéh.

    Gn 4, 17: A pesar de ello, Caín se casa… no se sabe con quién, y construye una ciudad para tres personas: para él, su esposa y su hijo (Enoc).

    “Nadie fue creado en la tierra igual que Enoc”: Ecli 49, 14; “No nació nadie igual a José”: Ecli 49, 15

    “En verdad os digo que no ha surgido entre los nacidos de mujer uno mayor que Juan el Bautista”: Mt 11, 11

    La Biblia no menciona la muerte de Caín. Debió morir de muerte natural pues no le podía matar nadie.

    Gn 4, 19: Primera manifestación de una larga tradición de bigamia (y poligamia): Lamec, descendiente de Caín, tiene dos esposas.

    “patriarcas”

    Dt 21, 15; I Sam 1, 2; II Sam 3, 2-5; Mt 25, 1ss; [ Tt 1, 6 ]

    Gn 5, 2: “Los creó varón y hembra, los bendijo y los llamó «Hombre» en el día de su creación”

    Yahvéh creó al hombre y a la mujer y les llamó “Adán” a los dos. Eva no debió llamarse así, sino también Adán.

    Enoc ascendió al cielo: Gn 5, 24; II Re 2,11; Hb 11, 5

    Nadie ha ascendido al cielo: Jn 3, 13

    Dios tiene muchos hijos: Gn 6, 2,4; Job 1, 6; 2, 1

    Dios sólo tiene un hijo: Jn 3, 18; Hb 10, 29; I Jn 4, 9

    Los días de los hombres serán de 120 años: Gn 6, 3

    Y vivió Arfacsad … cuatrocientos tres años…: Gn 11, 13…

    Y fueron los días de Teraj 205 años: Gn 11, 32

    Los días de los hombres serán 70 años; 80 si son fuertes: Salm 90, 10

    No está ya el espíritu del Señor con el hombre, porque ése es carne: Gn 6, 3

    Hace una diferencia entre él y el hombre, contradicción de Gn 1, 26

    Habían gigantes en la tierra en esos días, es decir, antes del diluvio: Gn 6, 4. Ninguna evidencia científica.

    Los gigantes son exterminados en el diluvio: Gn 7, 21

    Siguen habiendo gigantes después del diluvio: Núm 13, 33

    Dt 3, 10-11; Jos 18, 16; Sab 14, 6; Ecli 16, 7; Ba 3, 26

    Gn 6, 5: Yahvéh ve que la maldad del hombre es grande en la tierra y que todo designio de su corazón tendía siempre y únicamente al mal. Para poner remedio a esa tendencia resuelve exterminar a toda la Humanidad (excepto a 8 personas justas) ¡tras arrepentirse de haber creado al hombre!. Sin embargo, cuando los 8 salen del arca y ya no queda nadie malvado Yahvéh vuelve a decir que el corazón del hombre tiende siempre únicamente al mal; Gn 8, 21. Entonces, ¿de qué le ha servido el exterminio?

    “Yahvéh, el inútil”

    Así, pues, por su maldad, Dios resuelve exterminar al hombre: Gn 6, 5,7

    Así, pues, a pesar de su maldad, Dios resuelve no exterminar más al hombre: Gn 8, 21

    … aunque pronto cambia de opinión otra vez:

    “maldecir”.

    Ver párrafo siguiente.

    El Señor se arrepiente de haber creado al hombre: Gn 6, 6-7; Ex 32, 14; Núm 14, 20; I Sam 15, 11,35; II Sam 24, 16… : “… le pesó a Yahvéh de haber hecho al hombre en la tierra, y se indignó en su corazón. Y dijo Yahvéh: «Voy a exterminar de sobre la faz del suelo al hombre que he creado -desde el hombre hasta los ganados, los reptiles, y hasta las aves del cielo-, porque me pesa haberlos hecho.»”

    es decir, Dios cambia de parecer.

    Pero Yahvéh no puede arrepentirse, es como decir que no sabía lo que iba a ocurrir y eso no tendría ni pies ni cabeza porque una de las cualidades de Dios es forzosamente la omnisciencia (y la inmutabilidad) porque de otra manera no sabría el futuro: Núm 23, 19

    “Porque tú, Yahvéh, amas todo lo que tiene ser, y nada aborreces de todo lo que has hecho; que si alguna cosa aborrecieses no la hubieses ordenado hacer”: Salm 145, 9; Sab 11, 24

    Por otra parte “Dios conoce las cosas antes de ser creadas”: Ecli 23, 20; Dn 13, 42

    Primera de las ciento setenta y tres veces que aparece en la Biblia la raíz *exterm*, de exterminar, todas ellas envueltas en genocidios, asesinatos, sangre, venganzas, destrucción, invasiones de territorios ajenos, violaciones de los derechos humanos… y la mayoría de las veces ejecutado todo por el propio Yahvéh, el dios del amor, u ordenado por él.

    Así, Dios cambia: Ex 32, 14; I Sam 2, 30-31; 15, 11,26,35; II Sam 24, 16; Jer 18, 8-10; 42, 10; Jl 2, 13; Am 7, 3; Jon 3, 10

    … y Dios no cambia: Núm 23, 19; Salm 33, 11; 102, 28; Is 41, 4; Ez 24, 14; Ml 3, 6; Sant 1, 17

    Yahvéh decide exterminar todo aliento de vida, personas, animales, plantas: Gn 6, 7-8,13 exceptuando a 8 personas: Noé y su familia, y a una pareja de cada especie de animales.

    Noé (y otros) era justo y perfecto: Gn 6, 9; 7, 1; I Re 15, 14; II Cro 15, 17; Job 1, 1,8; 2, 7; Am 9, 8-10; Lc 1, 5-6; II P 2, 7-8; I Jn 3, 6,9; 5, 18 …

    “No hay hombre justo ni perfecto”: I Re 8, 46; II Cro 6, 36; Job 4, 17-18; Salm 14, 2-3; 51, 5; 130, 3; 143, 2; Pr 20, 9; Ecle 7, 20; Is 53, 6; Rm 3, 10-12,23; Ga 3, 22; Sant 3, 2; I Jn 1, 8,10

    Detalles del diluvio y del arca (Gn 6, 10-22; 7, 1-20,24; 8, 1-22):

    “Patriarcas/Noé” ; “diluvio”; *Colaboración número 44*

    aparte de las siguientes consideraciones:

    La tierra tiene algo más de 500 millones de kilómetros cuadrados; la altura media de todas las montañas de la tierra es de unos 5 kilómetros; llovió durante 40 días y cubrió en siete metros la montaña más alta: así, tuvieron que caer la friolera de, al menos, 2500 millones de km cúbicos de agua. El pretender que tal catástrofe la pudo soportar el arca de Noé es pretender mucho…

    … el agua caída, dulce, se tuvo que mezclar con la salada, con consecuencias desastrosas para los habitantes de los mares y sobre todo de los ríos

    ¿Por qué fueron *perdonados* todos los peces y no salvados únicamente una pareja de cada especie, como los animales terrestres y voladores?

    … las especies vegetales tuvieron que soportar 40 días bajo el agua…

    … en la actualidad existen especies animales inexistentes por aquel tiempo. ¿De dónde han salido? …

    … hay animales que no forman pareja, tal como dice Yahvéh, para perpetuar la especie…

    … no se ha encontrado prueba alguna en ninguna parte de la tierra de tal desastre universal: los sedimentos de la tierra no muestran señal alguna de tan espectacular evento: sólo de catástrofes e inundaciones locales que de ninguna manera pueden relacionarse con un diluvio mundial cuyas aguas superasen en siete metros la montaña más alta

    Otro problema es el lugar de procedencia del agua de la lluvia, si bien los fundamentalistas lo pueden solucionar fácilmente: Dios puede hacer lo que quiera y, por lo tanto, guardar la cantidad de agua que quiera y en donde quiera; esta solución, sin embargo, sólo puede tenerla en cuenta un fundamentalista, desde luego, nadie serio puede aceptarla puesto que para que se pueda producir esa cantidad de lluvia primero debe haber esa cantidad de agua en la tierra para poder ser transferida a las nubes antes de que caiga como lluvia y esto sólo se puede comparar con los relatos desorbitados de las mitologías de otras religiones y de las cuales en realidad está tomado y copiado el relato bíblico del diluvio: “diluvio”

    Gn 8, 22: “profecías/AT-punto 3″

    Gn 9, 2: Yahvéh pone un estado de enemistad entre el hombre y los animales, diciendo a los primeros que impongan el temor y el terror a todos los animales dejando a estos en manos de los primeros para que hiciesen con ellos lo que quisiesen.

    Excelente el dios bíblico: ¿sería admitido como miembro en una protectora de animales?

    El león no retrocede ante el hombre: Pr 30, 30

    Yahvéh da de alimento a los hombres a todos los seres que se mueven: Gn 9, 3 (Rm 14, 14; I Cor 10, 25)

    Yahvéh no da de alimento a todos los seres que se mueven: Lv 11, 43; 20, 25; Dt 14, 7; Ez 4, 14

    Gn 9, 4; Ex 34, 25; Lv 3, 17; 7, 22-27; 19, 26; Dt 12, 16,23; 15, 23; I Sam 14, 32ss; II Sam 23, 17; Ez 33, 25; 44, 7; Act 15, 20,29; 21, 25: “No comeréis la carne con su vida, es decir, con su sangre”

    “Comed todo lo que se vende en el mercado sin plantearos cuestiones de conciencia; pues del Señor es la tierra y todo cuanto contiene. Si un infiel os invita y vosotros aceptáis, comed todo lo que os presente sin plantearos cuestiones de conciencia”: I Cor 10, 25-27

    La vida de la carne es su sangre. Los árboles, por ejemplo, ¿no tienen vida?. ¿Cuál es la vida de lo que no tiene carne y vive?: Lv 17, 10-11,14

    “La sangre”

    Act 10, 10-15

    Yahvéh pedirá explicaciones de la sangre de cualquier animal: Gn 9, 5

    SEPTIMA ATROCIDAD DIVINA:

    Gn 9, 6; Lv 24, 17ss; Núm 35, 31; Dt 19, 18-21: “El que derrame la sangre del hombre, por el hombre será derramada la suya”

    Primera instrucción de Yahvéh sobre la Ley del Talión. Yahvéh implanta la pena de muerte.

    Gn 4, 14-15; Ex 21, 12,14; 23-25; Núm 35, 19,21,31; I Re 20, 42; II Mac 7, 17; Job 31, 9-10; Salm 31, 24; Sab 11, 15-16; Jer 50, 15; Ez 39, 8-10; Mt 5, 38-39; 7, 2 ; II Tm 2, 12

    En efecto, *en su primera formulación surgió para limitar el castigo* y esa primera formulación es la de Hammurabi, no la de los israelitas los cuales copiaron y aplicaron la ley del *ojo por ojo, vida por vida* literalmente y con todas sus consecuencias.

    Comportamiento ridículo de Yahvéh: hace alianzas con los hombres y con los animales y pone el arco iris en los cielos como señal de esa alianza: Gn 9, 9-13.

    El arco iris ya existía mucho antes de que Yahvéh pudiese hacer una alianza con alguien.

    Este es uno de los pasajes más claramente mitológicos de la Biblia.

    “Patriarcas/Noé”

    Gn 17, 1: En Gn 15, 7 Yahvéh le dice a Abram que es “Yahvéh”, pero ahora le dice que es “El-Sadday”, es decir, el Dios de la montaña y la llanura… que tampoco es el “El-Roí” de Agar:

    “politeísmo”

    Gn 17, 2-14: Segunda alianza de Yahvéh con Abram. Esta segunda alianza no es igual que la primera sino que añade algo más a lo que le había dicho: le cambia el hombre por el de Abraham; le dice que de él saldrían reyes, alianza perpetua, posesión de todo Canaán en propiedad perpetua y que todo varón fuese circuncidado siendo la circuncisión la señal de esa alianza, especificando que lo tienen que poner en práctica también los esclavos varones y que cualquiera que no sea circuncidado será extirpado de su pueblo por haber violado su alianza. Palabras rotundas que la *nueva revelación* contradice por medio de Pablo: ya no es necesaria la circuncisión según el tarsiota, incluso dice que va contra Jesús a pesar de que éste había dicho que había venido a hacer cumplir la Ley: Act 15; I Cor 7, 18-19; Ga 2, 3; Flp 3, 3; Col 2, 11.

    A destacar da una señal sólo a los varones y no da ninguna a las mujeres; una vez más las mujeres no son consagradas a Dios.

    Parece claro lo que ocurre: son, como en otras ocasiones, dos las narraciones que se encuentran en esos pasajes, de dos tradiciones distintas y diferentes: en Gn 15 habla Yahvéh y en Gn 17, El-Sadday.

    Gn 35, 9-10

    Gn 17, 15-16; 22, 17: “Dijo Dios a Abrahán: «A Saray, tu mujer, no la llamarás más Saray, sino que su nombre será Sara. Yo la bendeciré, y de ella también te daré un hijo. La bendeciré y se convertirá en naciones; reyes de pueblos procederán de ella.»”

    Sara, hermanastra de Abraham: la unión incestuosa es bendecida por Yahvéh

    Ellos dos serán los antepasados de todos los israelitas, de todos los judíos: todos nacidos del incesto

    Gn 20, 12

    Gn 18, 1-21: “… el Señor… tres hombres… le dijo el huésped… volveré… el Señor”

    ¿A quién vio Abraham? ¿Al Señor? ¿A tres hombres?

    ¿Quién habló? ¿El Señor? ¿Los tres hombres? ¿Un sólo hombre?

    … los enviados del Señor también comen; no deben ser espíritus; no saben dónde está Sara…

    Gn 19, 1

    Gn 18, 1 (Ex 24, 9-11; 33, 11,23; Núm 12, 8; 14, 14; Dt 5, 4; 34, 10; Jue 13, 22; I Re 22, 19; Job 42, 5; Salm 50, 5-6; 63, 3; 68, 4; Is 6, 1,5; Ez 1, 26-27; 20, 35; Dn 7, 9ss; 10, 16ss; Am 7, 7; Hab 3, 3-5; Jn 14, 9; Act 7, 2): Dios se aparece a Abraham (y otros también le ven: Gn 32, 29-30).

    “Nadie ha visto jamás el rostro de Dios…; Dios es invisible” (Ex 33, 20-21,23; Dt 4, 12; Ecli 43, 31; Jn 1, 18; 4, 24; 5, 37; 6, 46; Col 1, 15;I Tm 1, 17; 6, 16; Hb 11, 27; I Jn 4, 12…)

    “verDios”

    Gn 3, 8-9; 32, 31; Ex 24, 9-11

    Gn 18, 2: Abraham estaba sentado y vio a tres hombres de pie delante de él.

    Y tan pronto los vio, corrió a su encuentro.

    Gn 18, 14; Jos 15, 63; [ Jue 1, 18ss ]; Jdt 16, 17; II Mac 3, 30; 7, 35; Sab 7, 14; 11, 17; Jer 32, 17; So 3, 6-8; Mt 19, 26; Mc 6, 5; Lc 1, 37; Hb 6, 18: “¿Hay algo difícil para Yahvéh?”

    ¿Yahvéh es omnipotente?

    Gn 18, 17: Yahvéh ya sabe lo que ocurre en Sodoma pues dice que no se lo puede ocultar a Abraham.

    Yahvéh no sabe lo que ocurre en Sodoma y baja a averiguarlo: Gn 18, 21

    Dios está presente en todas partes: Gn 1, 4; Salm 139, 7; Pr 15, 3; Hb 4, 13

    Gn 18, 21: En efecto, Yahvéh no sabe lo que va a ocurrir y tiene que ir a averiguarlo.

    Yahvéh sí sabe todo lo que ocurre: Job 34, 21; Salm 139, 16…

    Gn 3, 8-9

    Gn 18, 23,25: Importante reprimenda de Abraham a Yahvéh. Yahvéh quiere destruir a Sodoma y Abraham le dice: “¿De verdad vas a exterminar al justo con el pecador?” y “Lejos de ti hacer semejante cosa: hacer morir al justo con el pecador ¿Acaso el que juzga a toda la tierra no hará justicia?”.

    Gn 18, 24-33: Yahvéh promete a Abraham que si encuentra al menos 10 justos en Sodoma no la destruirá. Pero Yahvéh no cumple su palabra: “Yahvéh, el mentiroso”.

    Yahvéh tiene otros planes: “Y morirán el justo y el pecador”: Gn 18, 22ss; 19, 25; To 3, 3,5; Job 9, 17,22; 10, 15; Pr 3, 11-12; Ecle 9, 2-3; Sab 18, 20; Jer 4, 10; Lm 5, 7; Ez 21, 8-9; So 1, 18; Ml 2, 12…

    aunque:

    “No maldeciré más… no castigaré más a los hombres…”: (Gn 8, 21-22; Is 54, 9

    “No morirán los padres por culpa de los hijos ni los hijos por culpa de los padres”: (Dt 24, 16; Ez 18, 1-4

    “No escapará quien dice mentiras”: Pr 19, 5-6; Salm 101, 7

    “culpahijos”

    Gn 18, 25: “Lejos de ti obrar así, matar al justo junto al malvado, y que sea el justo como el malvado”

    Gn 4, 3-5; Ex 33, 19

    “Y vio tres hombres”: Gn 18, 2

    “Se fueron de allí los hombres hacia Sodoma…”: Gn 18, 22

    “Los dos ángeles llegaron a Sodoma”: Gn 19, 1

    El Señor perdió a un ángel por el camino.

    Gn 19, 1

    Gn 19, 4: “No bien se habían acostado, cuando los hombres de la ciudad, los sodomitas, rodearon la casa, desde el mozo hasta el viejo, todo el pueblo sin excepción. Llamaron a voces a Lot y le dijeron: `¿Dónde están los hombres que han venido adonde ti ésta noche?. Sácalos, para que abusemos de ellos¨”

    Clara referencia de que Yahvéh destruye Sodoma porque sus varones son homosexuales y muy malos: Gn 13, 13

    Gn 19, 8; Jue 19, 22-29; Sab 10, 6: Lot, al que el autor de Sabiduría y II Pedro le llama “justo” (II P 2, 7-8), ofrece a sus dos hijas vírgenes a la multitud para que “hiciesen con ellas lo que quisiesen”

    ¡Excelente! ¡Qué moralidad! ¡Qué gran ejemplo la *revelación superior*!

    Gn 19, 11: “Ya los que estaban a la entrada de la casa, los hirieron de ceguera, desde el menor hasta al mayor, de modo que no lograron dar con la puerta”

    Los que estaban a la entrada de la casa se quedaron ciegos… ¿qué implica eso para que los de detrás no encontrasen la puerta?

    Gn 19, 22,26: El Señor espera a que Lot y su familia lleguen a Sóar para destruir Sodoma y Gomorra. Sólo entonces empieza la destrucción. Entonces, el hecho de que la mujer de Lot se convierta en estatua de sal no pudo ser por mirar atrás pues ya estaban en Sóar.

    Esta historia tiene un parecido con el mito de Orfeo y Eurídice, en donde el primero gira la cabeza para mirar a su amada y ésta se queda para siempre en el reino de las sombras.

    Novena atrocidad divina:

    Gn 19, 24-25: Yahvéh destruye Sodoma, Gomorra, toda la llanura, con todos los habitantes de las ciudades y las plantas del suelo lanzando azufre y fuego desde los cielos: hombres, mujeres, ancianos, jóvenes, niños, niños de pecho, fetos. Obviamente, Yahvéh no conoce otra manera de castigar.

    “No quiere vuestro Padre que está en los cielos que se pierda ni uno solo de estos pequeños”: Mt 18, 14; II P 3, 9

    “No morirán los padres por culpa de sus hijos, ni los hijos por culpa de sus padres”: Dt 24, 16; II Re 14, 6; II Cro 25, 4; Jer 31, 30; Ez 18, 4

    “Este hijo no morirá por la maldad de su padre… el que peca es quien morirá. El hijo no pagará la culpa del padre”: Ez 18, 17-20

    “No maldeciré más… no castigaré más a los hombres… “: Gn 8, 221–2; Is 54, 9

    “No escapará quien dice mentiras”: Pr 19, 5-6; Salm 101, 7

    “La realidad de las historias bíblicas”

    Gn 19, 30-38: Lot se instala en la montaña con sus dos hijas. Estas dan de beber a su padre; éste se embriaga y se acuesta con las dos sin que se entere, recalca el texto. De esta unión incestuosa nacerán Moab de la hija mayor, el padre de los [ moabitas ] y Ben-Ammí de la menor, el padre de los ammonitas.

    Aparte de la excelente literatura y de las buenas enseñanzas que da la Biblia, Lot no se entera de nada. La culpa es sólo de las hijas, mujeres. Una explicación muy pueril y a la vez malintencionada del origen de dos pueblos enemigos del hebreo.

    En Gn 19, 8 se dice que las hijas de Lot “no habían conocido varón” En Gn 19, 14 los ángeles dicen a Lot que se lleve con él a sus yernos. Más adelante y en el mismo versículo sólo son futuros yernos. En Gn 19, 16 los ángeles sacan fuera de la ciudad sólo a Lot, su esposa y sus hijas, pero en Gn 19, 22 se afirma que Lot tiene yernos, hijos, hijas y “todos los tuyos que estaban en la ciudad”, es decir, se supone que más de diez personas…. justas.

    En Gn 19, 30 Lot se va de Sóar solamente con sus dos hijas. Ni yernos, ni hijos, ni siervos. ¿Tiene o no tiene Lot yernos? Si los tiene es que sus hijas estaban casadas y entonces es complicado creer que “no habían conocido varón”

    Gn 20, 2ss: Abraham vuelve a tener problemas con su mujer, esta vez con Abimélek, por la misma razón que los tuvo anteriormente con el faraón.

    Gn 20, 4: ¿Es posible que un gentil se dirija a Yahvéh diciéndole “Señor mío”?

    Gn 20, 12: “Pero es que, además, es cierto que es hermana mía, hija de mi padre, aunque no de mi madre, y vino a ser mi mujer”

    Abraham confirma que Sara es su hermanastra, además de esposa.

    “No descubrirás la desnudez de tu hermana, hija de tu padre o de tu madre, nacida en casa o fuera de ella… ambos serán exterminados”: Lv 18, 9; 20, 17; Dt 27, 22.

    Pero Yahvéh bendijo esa unión: Gn 17, 15-16

    Gn 21, 1-2: Yahvéh es el que “… visitó a Sara e hizo con ella lo que le había prometido para poder concebir”

    Se puede asegurar que Isaac no nació de la semilla de Abraham porque en realidad éste no fue su padre biológico (*Yahvéh visitó a Sara*). Algo parecido a lo que más tarde sucedería con Jesús de Nazaret y su *padre* José…

    … por lo tanto, la verdadera y auténtica *semilla*, descendencia, de Abraham es Ismael y no Isaac: los israelitas, los judíos, no son de la simiente de Abraham

    “Isaac jugaba con Ismael”: Gn 21, 9

    “Abraham puso a Ismael sobre la espalda de Agar”: Gn 21, 14

    “Agar dejó a Ismael bajo un árbol”: Gn 21, 15

    “No quiero ver morir al niño”: Gn 21, 16

    “Oyó Dios los gritos del niño… “: Gn 21, 16-17

    “Coge al niño y tómalo de la mano”: Gn 21, 18

    “Y Yahvéh estuvo con el niño, que creció… “: Gn 21, 20

    ¡… pero si el “niño” tenía 14 años cuando nació Isaac! (Gn 16, 16; 17, 17,25; 21, 5), es decir, cuando pasó lo descrito debería tener unos 16 o 17 años, todo un hombre en aquella época.

    Gn 21, 10-12: Yahvéh autoriza a Abraham a que eche fuera de su hacienda a su hijo primogénito, Ismael, y a su madre, la esclava egipcia Agar, por haberlo requerido así Sara.

    Gn 21, 22ss: Abraham hace pactos con los filisteos; tiene contactos con reyes filisteos (Gn 20). Abraham debió vivir hacia 1750 aC. Lástima que los filisteos no se asentaron en Palestina hasta cinco siglos más tarde. Ver: “La realidad de las historias bíblicas”

    Gn 21, 24,31; Núm 30, 2; Job 27, 2; Salm 63, 12; Hb 6, 13: Abraham jura por Yahvéh, por Dios.

    “Lo ha jurado Yahvéh Sebaot por sí mismo”: Gn 22, 16; Is 45, 20,22-23; Jer 4, 2; 44, 26; 49, 13; 51, 14; Am 6, 8. Yahvéh jura por sí mismo; Yahvéh pone en vano su nombre.

    “No tomarás el nombre de Dios en vano”: Ex 20, 7

    “No juréis de manera alguna”: Mt 5, 34; San 5, 12; Ecli 23, 9

    Gn 21, 31; 24, 3,9; 31, 53; 47, 31; Ex 22, 10; Núm 30, 3; I Re 2, 23; Jer 4, 2

    Gn 21, 31: “Por eso llamó (Abraham) a aquel lugar Beer-Seba, porque allí juraron ambos”.

    “… hemos hallado agua. Y él (Isaac) lo llamó Sibeá; por eso el nombre de aquella ciudad es Beer-Seba”: Gn 26, 32-33

    Gn 22, 1 (Ex 20, 20; II Sam 24, 1; II Cro 32, 31; Jdt 8, 25; Job 1, 8; Ecli 4, 17; Jer 20, 7; Mt 6, 13): “Quiso Dios probar a Abraham”

    “Dios no prueba (no tienta) a nadie”: Sant 1, 13

    Salm 44, 22; 95, 9; Mt 4, 7

    Gn 22, 2,12: “Toma a tu único hijo, Isaac”

    Gn 16, 2-15

    Gn 22, 9: “Llegaron al lugar que le había indicado Dios”

    Falso: Yahvéh le dijo que se lo indicaría (Gn 22, 2) pero no le indicó el lugar.

    Décima atrocidad divina:

    Gn 22, 10: Abraham recibe la orden de Yahvéh de matar a su hijo Isaac sin protesta alguna; está a punto de sacrificar a su hijo sin una queja, cuando antes había protestado por la destrucción de Sodoma.

    Yahvéh acepta (y los exige) sacrificios humanos: Gn 22, 2; Ex 13, 2; 22, 29; Lv 27, 28-29; Dt 7, 2,16ss; 20, 10-19; Jos 6, 2ss; Jue 11, 30-32,34,38-39; II Sam 21, 6,9,14; I Re 16, 34; 20, 42; Hb 10, 10-12

    Yahvéh no acepta sacrificios humanos: Dt 12, 30-31; 18, 10; II Re 17, 15

    “Sacrificios/anatema”

    Gn 22, 12; Dt 8, 2; 13, 3; Jer 9, 6: “… porque ahora sé que eres temeroso de Dios”

    Yahvéh no sabe el resultado de la prueba hasta que ésta se ha consumado. Sin embargo, eso contradice a I Sam 16, 7; I Cro 28, 9; Est 4, 17d; Salm 44, 22; 139, 2,4; Act 1, 24; 15, 8…

    Gn 1, 4,10

    Gn 22, 14: “Abraham llamó a aquel lugar Yahvéh-Yiréh”

    Es extraño que Abraham (y también Isaac y Jacob) nombre una y otra vez a su Dios por el nombre de Yahvéh.

    “Yo me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacbo con el nombre de El-Sadday; pero no me di a conocer a ellos con el nombre de Yahvéh”: Ex 6, 3

    En efecto, el nombre de Yahvéh sólo le es revelado a Moisés muchos siglos más tarde.

    “Moisés”

    Gn 30: Espléndida exposición de los líos matrimoniales de las esposas y concubinas de Jacob y los hijos que ellas le dan, quedando las mujeres a la altura del betún:

    “Patriarcas/Jacob”

    Jacob recibe, pues, concubinas de sus propias esposas, pero: “Si maltratas a mis hijas y tomas otras mujeres además de ellas…”: Gn 31, 50

    Gn 30, 37-39: Aparatosos versículos en donde Jacob da muestras de conocimientos de biología y, sobre todo, de conjuros.

    Gn 30, 42: … y de cuyos resultados Jacob se beneficia: el ganado más rollizo es para él y el menos deseable para su tío Labán.

    Gn 31, 11-13: “Y el ángel del Señor me dijo en sueños:`Jacob… alza tus ojos… Yo soy el Dios de Betel….´”

    ¿Quién habló a Jacob? ¿Un ángel o el Señor?

    Gn 31, 17: “… hizo montar a sus hijos y a sus mujeres sobre los camellos”

    Las dos concubinas de Jacob, Balá y Selfá, debían ir a pie.

    Gn 31, 20ss: Jacob se va con el rabo entre las piernas. Lo que no sabe Labán es que los antepasados de Jacob también se fueron corriendo de otros lugares gracias a “los venerables hechos de los patriarcas”

    Gn 31, 53: Gn 21, 24,31

    Gn 32, 25: Jacob lucha toda la noche con un hombre sin saber a santo de qué. Lucha… lucha… lucha… ¿por qué no se pondrían a leer un libro?

    Gn 32, 26: Ridícula exposición de la causa de la cojera de Jacob.

    Gn 32, 27: Jacob le pide al hombre que le bendiga… antes de saber que era Dios.

    Gn 32, 29-30: El “hombre” le cambia el nombre de Jacob por el de Israel. A pesar de ello se le sigue llamando Jacob, incluso Yahvéh le llama Jacob:

    Gn 46, 2

    El hombre le anuncia por fin que con quien ha estado luchando es con Dios… y venció Jacob. ¿?

    Y Jacob vio a Dios: Gn 18, 1

    “Nadie ha visto jamás el rostro de Dios…; Dios es invisible” (Ex 33, 20-21,23; Dt 4, 12; Ecli 43, 31; Jn 1, 18; 4, 24; 5, 37; 6, 46; I Tm 1, 17; 6, 16; Hb 11, 27; I Jn 4, 12…)

    “verDios”

    Gn 32, 31: Jacob llama Penuel a aquel lugar.

    Gn 32, 31: Jacob ve a Dios cara a cara y no muere.

    “Nadie ha visto jamás el rostro de Dios;… Dios es invisible”: Ex 33, 20-21,23; Dt 4, 12; Jn 1, 18; 4, 24; 5, 37; 6, 46; I Tm 1, 17; 6, 16; Hb 11, 27; I Jn 4, 12…

    Gn 18, 1; 3, 8-9; 18, 1; Dt 5, 4

    Gn 33, 19: “… compró a los hijos de Jamor, padre de Sikem, por cien monedas, la parcela de tierra donde había asentado su tienda”.

    En Gn 34, 25ss, pero, esa tierra es saqueada por dos de los hijos de Jacob, Simeón y Leví, no comprada.

    “patriarcas/Jacob”

    Gn 34, 31: Los hermanos de Dina justifican las masacres, saqueos, asesinatos de todos los varones, esclavitud de mujeres y niños de la casa de Jamor… hecho por ellos con el fin de limpiar el nombre de su hermana: Gn 34.

    Gn 35, 5: “Partieron, pues, y un pánico divino cayó sobre las ciudades de sus contornos…”

    Yahvéh el terrorísta, tema que se repite prácticamente en toda su “palabra”.

    ¡Yahvéh, el dios-demonio!

    [ Ex 17,8ss ] - 23, 27; II Mac 12, 21; Job 13, 11; 23, 15-17; 26, 11; Salm 2, 10-12; 47, 2-5; 48, 5-8; 76, 8; Sab 17, 19; 18, 5; Jer 6, 22ss; Os 11, 10; Ag 1, 12; Mt 10, 28

    Gn 35, 9-10: Dios vuelve a aparecerse a Jacob y le vuelve a cambiar el nombre por el de Israel aunque con otras circunstancias, claro reflejo de dos tradiciones puestas en una.

    Gn 17, 2-14

    Gn 35, 22: Rubén, hijo de Jacob, se acuesta con Balá, concubina de su padre y madre de sus hermanastros Dan y Neftalí.

    Gn 49, 4

    Gn 36: Capítulo lleno de incoherencias, tanto que un PB dice: “El capítulo 36 es el resultado de la compilación de varios documentos sin ocuparse de ponerlos de acuerdo en sus detalles”: LB 1978, pág. 57

    Lo que no se atreve a decir es que muchas partes del AT son compilaciones de varios documentos y no sólo ese capítulo.

    Gn 36, 1: “Este es el linaje de Esaú o sea Edom”

    Núm 20, 23; Dt 2, 1,5

    Gn 36, 11: “Los hijos de Elifaz fueron: Temán, Omar, Sefó, Gatán y Quenaz”

    “De los hijos de Elifaz, primogénito de Esaú: el jeque Temán, el jeque Omar, el jeque Sefó, el jeque Quenaz, el jeque Gatán, el jeque Amalec”: Gn 36, 15-16

    “Hijos de Elifaz: Temán, Omar, Sefó, Gatán, Quenaz, Timná y Amalec”: I Cro 1, 36

    Gn 36, 2: Gn 26, 34

    Gn 36, 3: Gn 26, 34; 28, 9 / Gn 36, 3: Ismael no era cananeo.

    Gn 36, 3,24: Oholibamá es nieta de Sibeón; en Gn 36, 20 es su sobrina.

    Gn 36, 12: Gn 14, 7

    Gn 37-50: “Sueños de gloria de José…”:

    “El relato de José es, en parte, levemente parecido a los relatos “de los dos hermanos” encontrados en un papiro egipcio de la época de Seti II” (EB, pág. 160)

    “La fábula de Jesús el judío”

    Gn 37, 2: Balá y Selfá no eran las esposas de Jacob; eran sus concubinas.

    Gn 37, 3; 49, 26: “Israel amaba a José más que a todos los demás hijos porque lo había tenido siendo ya viejo”

    Esa no puede ser la razón porque resulta que Benjamín todavía le nació siendo más viejo (Gn 35, 16).

    Gn 48, 16

    Gn 37, 6,9; 40, 5,12,18; 41, 1-2,15-16; 44, 15: “José tuvo un sueño… cada sueño tiene su significado… esto significa el sueño… yo (José) no soy nada; es Yahvéh quien dará al faraón respuesta…; (José) un hombre como yo sería capaz de adivinarlo”.

    “No practicaréis la adivinación ni la magia”: Lv 19, 26

    “… los sueños dan alas a los necios… los sueños no son más que tonterías”: Ecli 34, 1-3,5

    Gn 28, 12

    Gn 37, 25: “Una caravana de ismaelitas…”

    Gn 37, 28: “… y cuando pasaban los mercaderes madianitas…”

    “ventaJosé”

    Gn 37, 36: “… Putifar, eunuco del faraón y capitán de la guardia”

    Gn 41, 45: “… hija de Putifar, sacerdote de On”

    Difícilmente podía ser Putifar las tres cosas a la vez.

    Gn 46, 21: Primera de las cuatro listas de los hijos de Benjamín que aparecen en la Biblia. Ninguna de las cuatro coincido y sólo uno de sus hijos, Belá, el primogénito, está relacionado en las cuatro. Las otras tres se encuentran en: Núm 26, 38-40; I Cro 7, 6 y 8, 1-2

    Ard y Naamán son hijos de Benjamín. En Núm 26, 40 son nietos de Benjamín.

    Gn 46, 27: Las personas de la casa de Jacob que fueron a Egipto eran 70.

    Las personas de la casa de Jacob que fueron a Egipto eran 75: Act 7, 14

    Gn 46, 34: “Todo pastor de ganado menor es una abominación para los egipcios”

    Gn 47, 6: El faraón: “…. ponlos al frente de lo mío por mayorales de mi ganado”

    Gn 47, 29: “Profecías/AT - punto 11″

    Gn 47, 31: Jacob hace jurar a su hijo José.

    “No juréis de manera alguna”: Mt 5, 34; Sant 5,

    Gn 21, 24,31; Dt 6, 13; 23, 22; Jer 4, 2; Hb 11, 21

    Gn 48, 12: Jacob, al final de su vida, se pone a sus nietos Manasés y Efraím en las rodillas, como si fuesen unos niños. Sin embargo, no podían ser pequeños pues nacieron antes de ir a Egipto los hermanos de José (Gn 41, 50ss), más tarde iría Jacob y este estuvo viviendo en Egipto durante 17 años.

    Gn 48, 14,20: Efraím, que era el pequeño, puesto delante de su hermano mayor, Manasés.

    Gn 25, 28

    Gn 48, 16: Jacob, a pesar de que es a José a quien prefiere de entre sus hijos, da sus bendiciones más importantes a sus nieto

  17. Dajanny Says:

    que tal esta pregunta:
    si hay mas alla, hay menos aca?

  18. Salvador Mejorado Says:

    Que tal Joel, amigos. Interesante y simpatica la lista de dudas indiscretas, tormento de maestros y pastores.

    No creo que sean casos imposibles.

    Leyendo libros sobre ciencia, evolucion y creacionismo encontre que hay evidencia tanto para una tierra joven como para una tierra vieja.

    Se me ha ocurrido que el se;or produjo cataclismos antes de la creacion de Adan, como forma providencial de proveernos de combustibles fosiles. Existe incluso una teoria que explicaria la existencia delos malos espiritus (los cuales no son angeles, sino espiritus solamente) de los que nos hablan los evangelios. Se trata de la teoria que nos dice que entre genesis 1:1 y genesis 1:2 ocurrio un cataclismo como consecuencia de la rebelion de los angeles, y aventura esta teoria que los espiritus malignos son las almas desencarnadas de una raza preadamica. Segun he leido los eruditos del hebreo descuentan esta teoria casi en su inmensa mayoria, creo que esta teoria fue popularizada por Scofield.

    Lo que si se con bastante certeza es que la evolucion es imposible.
    EStudie medicina y pude constatar el grado de complejidad de los elementos celulares y bioquimicos que componen los microorganismos y las celulas y organos del hombre y de los animales y plantas, y pensar que los seres humanos y demas seres vivientes sean los hijos desdichados de una casualidad imposible requiere mas fe que simplemente aceptar la historia de la creacion como lo cuenta la biblia.

    En lo personal el elemento fundamental de mi fe es la RESURRECCION DE JESUS, pues hay evidencias de que ocurrio, pues la biblia es un documento historico (Lucas era un historiador de primera linea, ademas de ser un medico que practicaba lo que mas se parecia a la medicina cientifica en la antiguedad).

    Si Dios fue capaz de resucitar a Jesus luego de morir victima de una crucifixion romana (un examen medico patologico de la historia de la crucifixion no deja lugar a dudas de que en realidad murio, pues nadie sobrevivia una crucifixion romana). Aun admitiendo por motivo del analisis que Jesus hubiera sobrevivido la crucifixion, su estado seria critico y no seria capaz de aparecerse al TERCER DIA, a tanta gente, y dialogar en pleno uso de sus facultades, sino que estaria en un coma profundo y quizas irreversible.

    Por otro lado, si el fue capaz de caminar sobre el agua, y fue capaz de hacer que Pedro tambien caminara sobre el agua (y los demas apostoles son testigos de este hecho), si el fue capaz de hacer milagros de NATURALEZA, en que curo cegueras, paralisis, aplaco los vientos y las olas, pues para mi no es dificil creer que pudo hacer que el sol no se pusiera un dia en la historia de la humanidad.

    En fin de cuentas nos quedan dudas, no hay duda de ello, pero so al mismo tiempo oportunidades de ejercitar nuestra fe y creer al Se;or.

    Muy buena esta nota que nos dejaste Joel, y la respuesta que ha tenido es increible, te felicito por traerla. Saludos a todos amigos. Salvador.

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