Si el objetivo es ministrar, pocas veces podremos hacer misiones. Sin embargo, si el objetivo son las misiones se hará el ministerio, pues es el medio por el cual se llevan a cabo las misiones. Generalmente las iglesias establecidas tienen mal este concepto, y la mayoría no logra realmente hacer misiones con gente afuera de la misma, porque apuntan principalmente hacia los que son salvos. Nosotros creemos que esto es una distorsión de la auténtica fe y práctica del Nuevo Testamento. La iglesia no existe para sí misma, sino para su misión.
Extraído del libro ”The Shaping of Things to Come” (Frost & Hirch)
Recientemente mi iglesia comenzó un nuevo programa de ayuda comunitaria y evangelismo con el propósito de poner comida en las mesas de muchas familias de recursos limitados, y al mismo tiempo ministrar espiritualmente a estos miembros de la comunidad.
Aunque por muchos años mi iglesia ha hecho una excelente labor misionera manteniendo varias iglesias en Cuba y Republica Dominicana, además de varios comedores infantiles en Nicaragua y Paraguay, esta es la primera vez (que yo sepa) que se está haciendo algo así en nuestra comunidad.
La idea me pareció muy buena ya que hay gran necesidad en todas partes, pero me pregunto por qué no lo habíamos hecho antes y por qué no hay muchas iglesias haciendo este trabajo actualmente en nuestra localidad.
La respuesta la encontré en un artículo que casualmente leí hoy, publicado en Febrero de este año en la Revista “Facts and Trends”, que hablaba precisamente del tema en cuestión. En una encuesta realizada por esta revista se les preguntó a los pastores que participaron, cuales eran las razones principales por las que sus iglesias no estaban más involucradas en el trabajo de ayuda social a la comunidad. Cuatro diferentes razones fueron citadas por más de la mitad de los pastores encuestados:
Falta de voluntarios: 58%
Falta de personal pagado: 56%
Falta de líderes laicos: 52%
Falta de fondos: 50%
Otras respuestas incluían:
Falta de tiempo: 41%
Falta de facilidades: 31%
La congregación está principalmente compuesta por gente mayor: 26%
El 39% no está interesado en tener programas dirigidos a la comunidad porque:
Prefieren enfocarse en las necesidades espirituales, no en las materiales.
Prefieren enfocarse en su congregación y no en la comunidad.
No lo ven como una prioridad.
Estas estadísticas, aunque pueden ser válidas, en mi opinión demuestran la preocupante tendencia de muchas iglesias a enfocar sus esfuerzos hacia las necesidades internas de sus miembros (ministerio) en vez de preocuparse por las necesidades externas de los inconversos (misiones). Aunque la iglesia debe cumplir con ambos aspectos ministeriales y misioneros, es necesario definir donde poner el énfasis.
Esta situación coloca a la iglesia en una disyuntiva y requiere una definición por parte de su liderazgo el cual debe decidir y tomar uno de estos dos caminos:
1.Alcanzaremos tanta gente como podamos mientras concentramos nuestras energías en mantener la gente que tenemos (Énfasis en el “ministerio”)
o
2.Tratemos de mantener la mayor cantidad de personas que ya están aquí, mientras concentramos nuestras energías en alcanzar el mayor número de personas nuevas que podamos. (Énfasis en “misiones”)
¿Cuál es el énfasis de tu iglesia?