Sunami en el bautisterio
Thursday, December 7th, 2006Estoy seguro que nunca antes han visto un bautismo así:
Estoy seguro que nunca antes han visto un bautismo así:
En el website de OnMission.com encontré este interesante análisis hecho por la empresa de encuestas Gallup que ilustra los porcentajes de asistencia en la iglesia según la membresía de las diferentes denominaciones. La Iglesia de Cristo con el 68% presentó el más alto porcentaje, seguido por los Mormones con el 67% y los Pentecostales con 65%. Los Bautistas aparecen en cuarto lugar con el 60%, los grupos Independientes en el quinto lugar con un 54% y los Católicos en el sexto con un 45%. Las últimas 4 posiciones pertenecen a los Metodistas y los Presbiterianos empatados con un 44%, los Luteranos un43% y finalmente los Episcopales con solamente el 32% de sus miembros asistiendo a sus iglesias semanalmente.
En mi iglesia (Bautista) los números coinciden bastante bien ya que el 65% de los miembros están presentes cada domingo.
¿Cómo es en tu iglesia? ¿Se asemejan estos números a la realidad de tu congregación? Me gustaría que compartieras esos datos y asi ver el comportamiento de la mebresía en los diferentes países de las personas que nos visitan .


Una de las cosas que nunca me gustó mucho en la iglesia es el tradicional banco de madera. Aún recuerdo cuando a muy temprana edad intenté dormir en el último de ellos en la pequeña iglesia que mi papá pastoreaba. Claro está, de noche y a los 6 años de edad, cualquier sermón puede darte sueño, aún cuando tu padre es el predicador.
La realidad es que en la mayoría de las iglesias los bancos de madera son muy incómodos, y a pesar de que en muchas iglesias los han mejorado acojinando su asiento, no es fácil encontrar una posición adecuada para uno sentirse a gusto. Quizás esta era la intención de aquellos que lo diseñaron, pues quisieron mantenernos despiertos y atentos durante el servicio.
Actualmente muchas megaiglesias han eliminado los bancos instalado en su lugar lunetas de teatro que son muy cómodas y permiten un mejor uso del espacio disponible, ya que las mismas permiten sentar un 20% más de personas en el mismo espacio. Interesantemente, hasta en algunas iglesias estos asientos incluyen un agujero en su brazo para colocar la copa con café o refresco.
En un artículo escrito por Dan Kimball de la iglesia Vintage Faith, publicado en el blog de Cristianity.com se narran algunos datos históricos sobre los bancos de la iglesia los cuales desconocía:
Los bancos, como los conocemos ahora, no siempre fueron parte de la iglesia, es más el tradicional banco no se integró a la iglesia hasta el siglo 14 y no se popularizó hasta el siglo 15. Por mucho tiempo la iglesia se reunía en las casas, construyéndose el primer templo durante el tercer siglo, el cual se diseñó al estilo de una basílica romana. Estos templos no tenían asientos, y la gente permanecía de pie durante las reuniones, esto daba libertad de movimiento facilitando la interacción entre los asistentes. En el siglo 13 se introdujeron los bancos de piedra sin respaldar, los cuales se colocaban contra la pared en forma de semicírculo. Posteriormente, en el siglo 14 aparecieron los bancos de madera tal y como los conocemos hoy día.
El Sr. Kimball hace otras interesantes observaciones sobre este tema las cuales resumo a continuación:
1. En sus comienzos, la iglesia se reunía principalmente en pequeños salones dentro de las casas manteniendo así un aspecto comunitario, donde compartían la Palabra de Dios cara a cara.
2. Tal como hacemos en una reunión familiar podían moverse y establecer diálogos con diferentes personas.
3. Cuando la iglesia se mudó a un edificio, la Mesa de la Cena vino a ser el punto central del templo y los bancos convirtieron a los asistentes en espectadores estacionarios.
4. Fue en este punto que la cultura o el ambiente de las iglesias se transformó en uno donde la gente llegaba, se sentaba y escuchaba, dejando ser una comunidad interactiva donde los participantes compartían, conversaban y establecían relaciones “familiares”
El autor concluye diciendo: Es muy extraño que constantemente invitamos a personas a venir a la iglesia a participar en comunión con nuestra “familia” y los sentamos por una hora en un banco a mirar las cabezas de los que están sentados delante de ellos. No puedo imaginarme a Jesús y sus discípulos en la Última Cena sentados en filas de bancos.
¿Qué usted piensa sobre esto? ¿Le gusta la iglesia con el banco tradicional de madera o las lunetas de teatro? ¿Prefiere un ambiente más informal con asientos comunes que pueden colocarse como usted quiera? Para dejar su opinión le invitamos a participar en esta pequeña encuesta: Ver Encuesta