“Quizás lo que algunas iglesias debían hacer es buscar ser patrocinados por las grandes empresas del país y colocar sus símbolos o consignas en sus letreros exteriores. ¿Se imaginan ver junto al nombre de la iglesia”Iglesia Cristiana Nike” con el tradicional símbolo de la marca de zapatos deportivos? O por ejemplo, “La Iglesia Metodista Big Mac” con los tres arcos dorados de McDonald’s adornando la entrada de la iglesia o quizás “El Templo Taco Bell” (con dos servicios en español) Publicado el 12 de Octubre del 2000 por Charles Austin en The Bergen Record.
Posiblemente ninguno de nosotros nos cambiaríamos de nombre y mucho menos de apellido, sin embargo cada día es más común ver como las iglesias de las principales y más antiguas denominaciones del país están adoptando nombres donde no está incluido el de su denominación. Por lo general este cambio se limita al nombre, no implicando cambios en sus doctrinas fundamentales, y usualmente es el toque final de una transición que puede incluir un nuevo estilo en la adoración, una nueva estrategia de alcance o crecimiento y hasta cambios cosméticos en el edificio donde se congregan.
Un ejemplo de esto es el de Christ Fellowship Church que antiguamente era la Iglesia Bautista de Perrine, ubicada al sur de la ciudad de Miami a unos 25 minutos de mi casa. Más recientemente vemos el caso de La Primera Iglesia Bautista de Concord, N.H., una iglesia fundada hace 188 años, la cual según se publicó en el sitio web de Cristian Post el pasado 4 del corriente, cambiará su nombre a Center Point Church a partir de Enero.
¿Por qué cambian de nombre las iglesias?
De acuerdo con el Reverendo Spencer pastor de esta iglesia bautista en Concord, el cambio se efectuó para distanciar a la iglesia de la connotación negativa de la palabra “Bautista”. Aparentemente en algunos sectores los bautistas no tienen muy buena fama, pues algunos nos consideran legalistas y políticos. El problema es que en este país hay como 50 grupos diferentes dentro de la denominación. y como las iglesias son autónomas no sé a cual se refieren.
Cabe aclarar que este asunto de cambiarse el nombre no está a limitado a los bautistas, ya está ocurriendo de igual forma dentro de todas las denominaciones tradicionales del país; para muchas personas el nombre presbiteriano, metodista, anglicano, luterano, etc. tiene un sentido sectario y suena como antigüedades que debían estar en un museo. De todas maneras la idea de cambiarse (mas bien quitarse el nombre) es para quitar cualquier obstáculo que exista para venir a la iglesia. En otras palabras, el objetivo es (marketing) atraer más gente a la iglesia.
Otras iglesias han optado por disminuir la relevancia del nombre y no hacer énfasis en la denominación, esto se manifiesta en los letreros o anuncio en los cuales la denominación aparece en letras pequeñas; algunos, como en mi iglesia abrevian u omiten el nombre bautista al contestar el teléfono, en vez de decir “Primera Iglesia Bautista de Coral Park” las secretarias o la recepcionista se limitan a decir “Coral Park”
Es interesante ver que el cambio de nombre no garantiza el crecimiento, y que por otra parte hay iglesias que mantienen el nombre de su denominación y sostienen un crecimiento extraordinario. Por ejemplo, la Iglesia Bautista de Jacksonville, aquí en la Florida anda por los 25,000 miembros y sigue creciendo. Así también la Iglesia Bautista Prestonwood en Texas tiene más de 20,000 miembros.
Esta tendencia no es nueva aunque últimamente el número de iglesias que cambian sus nombres va en aumento. Personalmente creo que el nombre o la denominación no tiene gran importancia; por otra parte cambiar exclusivamente el nombre para atraer a la gente me parece un poco engañoso; me suena parecido a la táctica de algunos comercios, que anuncian como carnada un producto a un precio increíblemente atractivo, y cuando uno llega a comprarlo le venden algo que cuesta el doble. Además, si soy nuevo en la ciudad y ando buscando una iglesia bautista, por ejemplo, puede ser que no encuentre ninguna si todas se cambiaron de nombre.
Otra cosa que me alegra mucho es que pasó de moda eso de enumerar a las iglesias cronológicamente de acuerdo a la fecha de su fundación, no sólo lo considero ridículo e innecesario, creo que es totalmente impráctico. En Miami hay alrededor de 300 iglesias bautistas y pienso que ser la “Segunda” o la “Tercera Iglesia” no está muy mal, pero la congregación de la iglesia 299 no estaría muy contenta en llamarse La “Doscientos Noventa y Nueve Iglesia Bautista de Miami”