No sea tan perfeccionista
Saturday, October 28th, 2006Si usted ama a su iglesia debiese aspirar a que todo cuanto se haga sea lo mejor posible, acorde a los recursos y los conocimientos existentes. Esta actitud es loable y contrasta fuertemente con la del perfeccionista, que espera resultados mucho más allá de las posibilidades a su alcance.
La mayoría de las veces los líderes de las iglesias trabajan con voluntarios que tratan de dar lo mejor dentro de sus limitaciones, no obstante, y a pesar de las buenas intenciones muchos de estos colaboradores no tienen la capacidad o el nivel de compromiso requerido para hacer una labor con los estándares demandado por su líder. El líder que sea perfeccionista debe mantener un equilibrio entre una expectativa real y los recursos a su alcance, de lo contrario se generarán tensiones que provocarán estrés, y hasta podrán desembocar en un conflicto.
Por más de diez años dirigí todo lo relacionado con la producción, drama y escenografía los dos grandes eventos anuales en nuestra iglesia; estas actividades requerían la participación de más de 200 personas en el escenario, una orquesta, técnicos de sonido, luces y docenas de personas que trabajaban detrás del escenario coordinando toda la producción; ambos proyectos (Navidad y Resurrección) eran complejos y me llevaban casi todo el curso de un año para lograr los objetivos. Hace dos años renuncié a este trabajo pues no aguantaba la informalidad y la falta de seriedad de algunos de los participantes; la frustración y el cansancio me vencieron y simplemente no pude más.
Por lo general trabajar con grandes grupos de personas en la iglesia es difícil, pues manejar las diferentes personalidades que componen un grupo así, puede ser un gran desafío para un líder cargado de responsabilidades, presiones y limitaciones. En estos casos no debemos dejar que las cosas lleguen a los extremos, por el contrario debemos establecer una perspectiva sana de lo que es el proyecto, su propósito y sus limitaciones.
Si usted es un perfeccionista recuerde que vivimos en un mundo que no lo es. Esta lista le ayudará a recordar las imperfecciones que ocurren a diario a su alrededor y que a pesar de ellas la vida sigue, el mundo avanza y la iglesia es bendecida.
Este año en los Estados Unidos:
El IRS (Servicio del impuesto sobre la renta) perderá 2 millones de documentos
Los bancos debitarán 22,000 cheques a cuentas erróneamente
811,000 rollos de filme defectuosos serán cargados en cámaras fotográficas
12 padres recibirán bebes que no le corresponden en los hospitales.
265,000 gomas (llantas, cauchos) de automóviles con defectos serán enviadas a las agencias o las distribuidoras
14, 208 computadores defectuosos serán embarcados por sus fabricantes
291 operaciones de marcapasos serán realizadas incorrectamente en los hospitales
880,000 tarjetas de créditos llegarán a sus dueños con la información errónea grabada en la cinta magnética.
20,000 prescripciones médicas preparadas incorrectamente serán entregadas a pacientes por las farmacias del país.
La lista es muy larga y no los quiero aburrir, creo que con esto entienden lo que les quiero decir.


Alrededor del mundo la mayoría de la gente pobre vive en “casas” que malamente cubren sus cabezas, las cuales ofrecen poco refugio del sol y los elementos de la naturaleza, pero la situación es aún más crítica, pues realmente hay muchos que ni siquiera tienen algún tipo de techo que los proteja. Un informe de las Naciones Unidas indica que se necesitan construir 740 millones de casas para la creciente población de las naciones en desarrollo; para lograr esto habría que construir 100,000 casa diariamente por los próximos 20 años, una tarea, que yo diría, es casi imposible.





