En el libro Sumérgete en el río de Dios, Bob Sorge hace una brillante comparación entre la adoración congregacional y la adoración celestial, señalando que la adoración en el cielo es impulsada por la “multitud”, mientras que la adoración congrecional en nuestras iglesias es impulsada desde la “plataforma”.
El autor se basa en el texto de Apocalipsis 7:9-10 para presentarnos su idea, ilustrando magistralmente este punto a través de una adaptación de la visión que tuvo Juan:
“Y yo Juan, observé una plataforma. Y sobre la plataforma, un micrófono. Y en el micrófono, un líder. Y un poco detrás del líder había cuatro cantantes, cada uno con un micrófono. Y el micrófono del líder era más fuerte que el de ellos. Y también vi un teclado. Y guitarras. Y una batería. Y parlantes. Y el sonido que venía de la plataforma era tan poderoso que uno no podía decir si alguien estaba cantando”
La metáfora tiene como fin destacar las diferencias entre la adoración celestial y la adoración congregacional de las iglesias de hoy:
- La adoración congregacional es impulsada desde la plataforma.
- La adoración celestial es impulsada por la multitud.
- La adoración congregacional es dirigida por un líder.
- La adoración celestial no tiene un líder.
- La adoración celestial no necesita de alguien que diga: “Levanten las manos” o
“Quiero oírlos cantar”.
Finaliza diciendo:
“La clave de la adoración está en la puerta de cada uno de nuestros corazones”
Les recomiendo mucho este libro que contiene enseñanzas profundas para todos los que participamos en la adoración en nuestras iglesias y especialmente para aquellos que participan directamente en el liderazgo o en el grupo musical de alabanza.