La prioridad no es conversar, sino conectar

Desde cualquier punto de vista, ya sea el del pastor predicando desde el púlpito de su iglesia o el de un simple creyente tratando de dar su testimonio, lo primero que debe hacerse es “conectarse” con la audiencia o la persona a la cual nos dirigimos. La palabra “conectar” en este caso, se refiere al establecimiento de un punto de interés común, el cual propicia un ambiente cómodo donde la comunicación fluye naturalmente.
Si usted no puede “conectar”, a nadie podrá cambiar. Obviamente, nosotros no podemos cambiar a nadie (solo Dios puede), pero si usted quiere tener una oportunidad para provocar cambios o para influenciar a una audiencia, primero debe establecer una “conexión”. Aunque esto debía ser un hábito, la realidad es que a veces nos es difícil encontrar la situación o el ambiente apropiado para hablar a otros. En ocasiones, según sea la persona a la cual nos dirigimos, nos cuesta trabajo hasta hacer una simple invitación para venir a la iglesia.
En la conexión está la solución. Considero que el pastor de mi iglesia el Rev. Jorge Comesañas, es un especialista en “conectarse” con las personas, y no pierde una sola oportunidad para entablar conversaciones rutinarias con todos los que encuentra en su diario andar; ya sea en la consulta de un médico, en la panadería o en cualquier esquina que encuentre a una persona, él crea una oportunidad para presentar el evangelio. No sé si es un don, pero me parece que es algo lo cual todos podemos aprender.
¿Cómo lo hace? Estableciendo o integrándose a conversaciones (conectándose) sobre cualquier tema, y escuchando detenidamente a las personas, que tarde o temprano comienzan a abrir sus corazones. Su táctica es simple: interesarse genuinamente y establecer una conversación sobre un tema de actualidad o hacer preguntas que provocan al diálogo.
Su éxito radica en su habilidad de establecer conversaciones (“conectarse”) con extraños y en ponerse al nivel de su audiencia. No ser tan dogmático y ser más relevante. Menos pastor y más amigo.
