
Recientemente estuve presente en una breve reunión (no tan breve) para los padres de los jóvenes que habrían de asistir la próxima semana al campamento de verano organizado por la iglesia West Kendall Baptist Church. Aunque mis hijos ya pasaron la edad para este tipo de actividades, mi sobrina Sussy que tiene 17 años me pidió que asistiera en lugar de su papá al cual no le era posible asistir.
Aunque llegué un poco tarde a la reunión, estuve allí el suficiente tiempo para darme cuenta como los cosas han cambiado. El pastor de jóvenes hizo un resumen del reglamento del campamento y de las cosas que los jóvenes podían llevar consigo y mientras leía la lista de artículos permisibles mi mente se remontó a los días, que siendo muy joven (desde los 12 años de edad) asistía a los campamentos de verano Bautista en el valle de Yumurí de la provincia cubana de Matanzas.
Las comparaciones entre la lista de artículos que se pueden llevar ahora y se podían llevar en aquel entonces fueron inevitables:
Campamento WKBC, 2006
Cámaras digitales
Notebook computers
Juegos de Video
IPods
CD Players
PDAs (Palm Pilots)
DVD PlayersMP3 Players
Teléfonos celulares
Campamento Bautista, Cuba. Circa 1959
Biblia
Lápiz
Papel
Almohada
Sábanas
Jabón
Toalla
La lista del campamento 2006 es impresionante, pero el pastor de jóvenes omitió un aspecto que era primordial en la lista del 1959: La Biblia. Yo entiendo que actualmente los jóvenes son parte de la llamada GenTech (Generación tecnológica), lo que hace que sus vidas giren alrededor del internet y los dispositivos de comunicación, pero ninguna de estas cosas tienen la importancia, la permanencia y el poder que la Palabra de Dios tiene.
No sé si la omisión fue accidental pues no pude ver la lista que publicaron, pero la realidad es que por más de media hora nunca le escuché mencionar la Biblia como uno de los artículos que se podía o se recomendaba llevar al campamento.


July 10th, 2006 at 1:49 am
¡Qué omisión más imperdonable!.