
En los últimos años muchas iglesias han abandonado el tradicional servicio del domingo en la noche, aunque aún existen algunas que luchan por mantener las puertas abiertas; pero encuentran que cada día es más difícil congregar las personas en este culto. Las estadísticas indican, que en la mayoría de las iglesias el número de personas, las cuales asisten en la noche, son solamente un 20% al 30% de las que participan en el servicio matutino.
EL PROBLEMA
La sociedad actual. No sé cómo es en otros países, pero en los Estados Unidos las familias cada día tienen menos tiempo para compartir, pues usualmente ambos padres trabajan, y el domingo en muchos casos es cuando se descansa, además, en la noche necesitan hacer todos los preparativos necesarios para enviar a sus hijos a la escuela el lunes en la mañana.
Lo mismo que en la mañana. ¿Para qué ir si es la misma cosa? Básicamente es el mismo programa con diferentes cantos y peor que eso, en muchas iglesias el domingo por la noche el programa parece improvisado incluyendo el sermón del pastor.
La tradición. Quizás debemos preguntarnos ¿Para qué un culto en la noche del domingo? No estoy diciendo que no se deba tener un servicio en la noche, pero realmente ¿hay alguna base cultural o bíblica para justificar esto? Si su respuesta es que se hace “porque siempre se ha hecho así”, entonces le recomiendo que reconsidere la motivación y el propósito por el cual se sostiene esta reunión dominical.
La sobre carga. Aunque sospecho que esto también ocurre en otras iglesias, les pongo como ejemplo lo que pasa en la mía: Por la mañana hay dos cultos y dos escuelas bíblicas dominicales que coinciden en algún momento con un servicio en inglés y un culto de niños, todo lo cual requiere la participación de pastores, músicos, técnicos de sonidos, luminotécnicos, operador de computadoras, proyector, ujieres, líderes, maestros, secretarias, asistentes, recepcionistas, bueno, lo único que nos falta es el “valet parking”. Todo esto sin considerar otros dos servicios en otras localidades que la iglesia tiene en la misma ciudad; aún no termino, en la tarde hay ensayo del coro general, ensayo del coro de niños, reuniones de diáconos, ocasionalmente reuniones de líderes de células y grupo del drama, en fin la lista es interminable, pero tenemos que apurarnos pues el servicio comienza a las 7:30 p.m.. ¡Ya estoy agotado! (no les doy la agenda del resto de la semana para que no se me desmayen)
LA SOLUCIÓNLa decisión de cancelar un servicio regular en la iglesia puede ser controversial, por lo que se debe tratar con mucho cuidado; cada congregación debe tomar en cuenta sus características, y sentirse que está cumpliendo con su misión. No hay nada malo en tener un culto el domingo en la noche, pero tampoco es erróneo no tenerlo.
La decisión de cancelar un servicio regular en la iglesia puede ser por lo que se debe tratar con mucho cuidado; cada congregación debe tomar en cuenta sus características, y sentirse que está cumpliendo con su misión. No hay nada malo en tener un culto el domingo en la noche, pero tampoco es erróneo no tenerlo.Otra cosa, siempre habrá alguien alegará que, es necesario mantener el templo abierto el domingo en la noche por si llega alguien buscando la salvación. A esto yo le respondo, y ¿qué pasa si esa persona en vez del domingo, llega el martes o el jueves en la noche cuando el templo está cerrado? Estoy tratando de ser objetivo, pues a mí personalmente me gusta mucho el culto del domingo por la noche, quizás porque es más pequeño o porque hay más intimidad con los hermanos, y sí, a la verdad, por un poquito de tradición también.
Por otra parte, están los que dicen que TOOODO el domingo es el día del Señor (y lo es) pero si este es el argumento ¿por qué no se quedan TOOODO el día en la iglesia?
Como pueden ver esto no es un asunto de ver quien tiene la razón, pues se pueden exponer buenos argumentos en ambas partes, lo importante es que procedamos de acuerdo con lo que es mejor para la iglesia según su cultura y sus recursos.
Si no está contento con los resultados del culto del domingo en la noche, antes de cancelarlo considere algunas ideas para lograr un servicio exitoso, cargado de energía, donde se alabe el nombre Dios con entusiasmo y se predique la Palabra de Dios con poder. No hay garantía o formula mágica, pero aquí les paso algunas ideas que pueden tratar:
1. Defina su objetivo. (Aunque le parezca obvio) Cuál es el propósito de este servicio. A que tipo de audiencia espera atraer. Familias, jóvenes, etc., esto determinará la música, el tema y el formato del programa. Tenga un programa aparte para los niños.
2. Déle importancia al servicio de la noche. Es interesante como algunas iglesias se gastan toda la energía y el esfuerzo en el culto matutino, dándole las “sobras” al culto de la noche. Nadie quiere venir a ver o escuchar “sobras”
3. Cambie el programa . No espere resultados diferentes, si insiste en seguir haciendo la misma cosa. Y sobre todo, haga algo distinto de lo que hace por la mañana.
4. No hay que inventar la rueda. Aprenda de lo que otros hacen. Visite otras iglesias y tome nota. Esto no quiere decir que debe copiar, sino adaptar mucho de lo que ve, y así recibir inspiración viendo que otras cosas funcionan.
5. Todo lo que vale la pena, requiere esfuerzo. No se queje si no está dispuesto a trabajar y preparar un programa diferente todo los domingos. No se engañe, sin esfuerzo no hay resultado.