Publicidad: 5 palabras en los negocios y en la iglesia

En un artículo de mercadotecnia que recientemente leí en CIO Today, el autor señala 5 palabras que nunca debían formar parte de la publicidad de un negocio.

Cuando elaboramos un anuncio o publicidad para la iglesia, también debemos ser cuidadosos en nuestra selección de palabras que expresen el mensaje con efectividad.

Como el artículo es largo y está en inglés, aquí les paso los puntos importantes, traducidos y en una forma condensada:

Calidad. Un término gastado. Todo el mundo lo usa y ¿qué quiere decir? En el caso de un Lexus, por ejemplo, puede ser el terminado de madera y los detalles de lujo. En un Hyundai pude ser la garantía de 10 años. En otras palabras, todos tienen alguna calidad en sus productos.

Valor. Otra palabra gastada por su uso indiscriminado. En el ejemplo del Lexus y el Hyundai, el valor del producto depende del comprador y de las características o beneficios que se estén evaluando. Ambos automóviles ofrecen un valor que depende del contexto en que se mire.

Servicio. ¿Alguna vez usted ha oído un anuncio prometiéndole un servicio pésimo? Claro que no, por eso es que anunciar un buen servicio es una perdida de tiempo. Este tipo de declaración publicitaria no impresiona a nadie y mucho menos, provoca la reacción deseada. Es muy simpático que, ocasionalmente, las empresas que dicen que tener buen servicios son las que peor tratan a sus clientes.

Cuidado. ¿Cree usted que su empresa realmente cuida más de sus clientes que la competencia? La realidad es que la compañía que no le importa sus clientes no puede sobrevivir por mucho tiempo. Las impresas de servicios pueden fácilmente creerse esta mentira ya que ellas no venden algo tangible. Por eso decir que tenemos un mejor cuidado del cliente, sugiere que el cuidado que la competencia ofrece es menos y eso, no se puede probar.

Integridad. Una empresa es íntegra, o no lo es. Tiene honestidad, o no la tiene. Cuando una empresa tiene que anunciar su integridad es por dos razones, y ninguna es buena; esta cubriendo la falta de integridad o esta diciendo que se rige por un mas alto estándar que su competencia, lo cual denota una prepotencia exagerada.

En la iglesia

Hay algunas de estas y otras palabras que considero tampoco debían usarse en los anuncios de la iglesia, sin embargo hay otras que encajan perfectamente en sus planes de publicidad:

Calidad. Esta es una palabra que afortunadamente no se usa mucho en la publicidad de la iglesia. No puedo imaginarme un anuncio que hable de la “calidad de nuestros sermones” , la música o del “programa para pre-escolares”. Aunque la calidad es implícita, el mencionarlo no seria recomendable pues se entiende que todo lo que hacemos en la iglesia debe tener la mejor calidad posible, ya que lo hacemos para glorificar a Dios. Mejor es hablar de sermones impactantes, que hacen una diferencia o programas que ofrecen enseñas prácticas que edifican al creyente.

Valor. Aunque esta es la palabra que mejor expresa lo que la iglesia ofrece (según la Real Academia Española, es el grado de utilidad o aptitud de las cosas, para satisfacer las necesidades o proporcionar bienestar o deleite) podemos expresar la misma cosa usando otras palabras o frases que no suenen tan comerciales. Obviamente, eventualmente llegamos a apreciar el valor de ser cristiano y sus beneficios para el creyente. Pero esto es algo que llegamos a conocer individualmente, a través de nuestra experiencia cristiana y de una manera muy personal.

Servicio. Es la forma que la iglesia expresa el amor de Dios entre sus miembros, las familias y la comunidad. Ministerio, ministrar y ministro son palabras que denotan servicio. Sin servicio nuestra fe sería sin sentido y no daría testimonio de nuestras convicciones y del Espíritu que vive en nosotros. Para el cristiano el servicio va más allá de las paredes templo, es una constante disposición para ser de ayuda al necesitado. Sea cual sea la necesidad, material o espiritual, el servicio es la oportunidad que Dios nos da de demostrar compasión por los perdidos y amor por los necesitados.

Cuidado. Esto es algo de lo que podemos hablar ampliamente, ya que es lo que hacemos para que la gente que viene, y sobre todo para que los que nos visiten, se sientan como en su casa. El servicio al cliente o creyente/visitante es algo que constantemente debemos mejorar. Por eso es razonable decir que somos una iglesia “familiar”, “cálida” y”amorosa” cuando describimos las características en alguna promoción. Si cumplimos con estos puntos estaremos dando un buen servido a los que se congregan en su iglesia.

Integridad. La integridad no hay que anunciarla. Integridad es algo que no carece de ninguna de sus partes. La integridad de una iglesia se demuestra en la vida que viven sus miembros y sus líderes. Una iglesia íntegra es sólida, completa y clara en sus convicciones; entiende su misión, dando lo máximo, pero es humilde en el trato con otros. Refleja el amor de Dios en todas sus acciones. Esto no hay que mencionarlo, más bien hay que vivirlo.

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