
Jeff Garret publicó un artículo muy interesante en su blog donde compara las características entre una iglesia saludable y una que no lo es. Aunque la lista es extensa, creo que valió la pena traducirla para ustedes. El autor utiliza referencias del libro de Hechos para establecer su punto de vista. Lea detenidamente y determine en que estado se encuentra su iglesia actualmente.
La iglesia saludable – Se enfoca en Cristo (2:22-36)
La iglesia no saludable – Se enfoca en la Iglesia (ella misma)
La iglesia saludable - Depende del Espíritu Santo (2:1-47)
La iglesia no saludable – Depende de los esfuerzos humanos
La iglesia saludable – Se basa en la Biblia (2:42)
La iglesia no saludable – Se basa en tradiciones
La iglesia saludable – Enfatiza en la gracia (15:1-35)
La iglesia no saludable – Enfatiza en las obras
La iglesia saludable – Dios recibe todo el crédito (2:47)
La iglesia no saludable – Las personas reciben el crédito
La iglesia saludable – Practica fielmente las ordenanzas del bautismo (2:41) y la comunión (2:42)
La iglesia no saludable – No practica o no enfatiza estas ordenanzas
La iglesia saludable – Alienta la diversidad (2:9-11), las creencias de cada cual y las diferencias culturales son respetadas
Iglesia no saludable - La conformidad es premiada, las creencias individuales y culturales son devaludas
La iglesia saludable – La oración es primordial (4:23-31)
La iglesia no saludable - Se habla de la oración, pero no se practica
La iglesia saludable – La comunicación es clara y directa (15:22-35)
La iglesia no saludable - La comunicación es velada e indirecta
La iglesia saludable - Enfatiza el arrepentimiento (3:19)
La iglesia no saludable – El arrepentimiento ni se menciona
La iglesia saludable - Los miembros se siente empoderados (4:31) y comparten el poder unos con otros
La iglesia no saludable – Los miembros o los líderes usan el poder para controlar a otros.
La iglesia saludable – Las asambleas son dinámicas; la adoración inspira (2:43, 4:23-31)
Iglesia no saludable – Las asambleas son sosas, predecibles y aburridas
La iglesia saludable - Se alienta el pensar y el preguntar (18:26)
La iglesia no saludable – Se desalienta el pensar y el preguntar
La iglesia saludable - Es obediente a Dios (4:19)
La iglesia no saludable – Complace a las personas
La iglesia saludable - Los miembros confían los unos en los otros y en los líderes, o al menos cualquier desconfianza la expresan libremente.
La iglesia no saludable – La desconfianza es evidente, apañada por la hostilidad no expresada
La iglesia saludable - Es culturalmente relevante, mientras se mantiene doctrinalmente pura
La iglesia no saludable – Es rígida en la doctrina y usa métodos anticuados.
La iglesia saludable - Tiene metas claras y específicas (1:8) las cuales son compartidas por los miembros. La iglesia es guiada a cumplir metas.
La iglesia no saludable – Las metas son confusas, abstractas, y globales. Los miembros no tienen metas claras o no tienen metas.
La iglesia saludable - La mayoría de los miembros se sienten incluidos, y los que se sienten excluidos son invitados a ser más activos.
La iglesia no saludable – Muchos miembros se siente excluidos y se forman piñas, hay temor de expresar que, se sienten fuera.
La iglesia saludable - Las funciones del liderazgo son comportartidas por el grupo, las personas se sienten con la libertad de iniciar actividades y ser creativos
La iglesia no saludable – Hay conflictos de poder entre los miembros y los líderes. La creatividad no es bien vista.
La iglesia saludable - Asambleas grandes y pequeños grupos para compartir (20:20)
La iglesia no saludable – Grupos grandes y medianos. Grupos pequeños son vistos con recelo
La iglesia saludable – Los pecados son confesados (19:18)
La iglesia no saludable – Los pecados se ocultan y rara vez se confiesan
La iglesia saludable – Los miembros dan su dinero generosamente (4:32-37) ; los líderes manejan los fondos abiertamente y rinden cuentas
La iglesia no saludable – Los miembros no son caritativos, los líderes no rinden cuentas y son sigiliosos
La iglesia saludable – La estructura de la organización es funcional y flexible (6:1-7). El ministerio es basado en los dones.
La iglesia no saludable – La estructura de la organización es inflexible y disfuncional. El ministerio es al azar, improvisado.
La iglesia saludable – Practica el evangelismo (1:8)
La iglesia no saludable – El evangelismo es raro; pocas personas se aceptan a Cristo como su Salvador.
La iglesia saludable – Coopera con otras iglesias en el ministerio (21:18 y 24:17)
La iglesia no saludable – Se aíslan de otras iglesias, son exclusivos y sectarios
La iglesia saludable – La cohesión es grande; hay un vínculo emocional muy cerrado entre sus miembros. Los miembros comparten entre sí (2:44-45)
La iglesia no saludable – Las divisiones existen; las personas se sienten distantes
La iglesia saludable – Organizan ministerios para los pobres (6:1-7)
La iglesia no saludable – No hay organización para alcanzar a los pobres
La iglesia saludable – Hombres y mujeres son libres para orar y edificar (1:14, 2:17, 4:24, 21:9)
La iglesia no saludable - Las mujeres y las jóvenes son parcialmente excluidas en las asambleas y los grupos pequeños
La iglesia saludable – Las relaciones de amor penetran todos los aspectos de la iglesia (20:36-38)
La iglesia no saludable – Los miembros están distantes unos de otros
La iglesia saludable – Se reconocen los conflictos entre los miembros o con los líderes, se discuten y usualmente se resuelven (6:1-8, 15:1-30 y 36-41)
La iglesia no saludable – Los sentimientos negativos y los conflictos son ignorados, denegados o evitados
La iglesia saludable – Espiritualmente apasionados
La iglesia no saludable – Falta de entusiasmo, moral baja
Revise las características marcadas de una iglesia saludable, las cuales han sido anteriormente mencionadas. No las vea como una lista legalista, mas bien, mírela como una lista con cualidades inspiradoras para continuar trabajando. Ninguna iglesia es perfecta. Una iglesia puede no ser saludable en numerosas áreas y continuar siendo la iglesia de Dios. Piense en la iglesia de Corintio, sus miembros estaban divididos (1:10), eran inmorales (5.1-13; 6.12-20), unos a otros se demandaban en las cortes (6.1-11), tenían problemas de divorcio y segundas nupcias (7:1-40), eran insensibles a los creyentes débiles (capítulo 8-10), compartían la Cena del Señor de una manera indigna (11:17-34) estaban confundidos acerca de los dones espirituales (12:1-30), sus asambleas eran caóticas (14:26-39) y su predicación sobre la resurrección era errónea (15:12-58). A pesar de todos estos problemas, Pablo le llama la iglesia de Dios en Corintio (1:2) y dijo que siempre daba gracias por ellos (1.4). Con la seguridad de la salvación reafirmada, le dio instrucciones específicas para alimentarse y recobrar la salud.