El correo como herramienta de alcance
Desde que el apóstol Pablo envió sus primeras cartas, los cristianos han estado utilizando este medio para ministrar, invitar y dar a conocer todo tipo de evento que se realiza en la iglesia; quizás por la ventaja que no es muy caro, y puede ser dirigido a sectores demográficos o grupos culturales específicos con efectividad. El problema que existe actualmente en este país, es la extraordinaria cantidad de material que las empresas envían por correo, compitiendo por captar la atención de sus futuros clientes. Indudablemente cuando las iglesias utilizan el correo para enviar las tarjetas o “post cards” para comunicarse con sus congregaciones o para invitaciones masivas a sectores de la comunidad, deben de tener todo esto en cuenta.
En el website de Direct Magazine se publicó un interesante artículo sobre este tema. Aquí les paso algunos datos que pudieran ayudarles a preparar un material mejor para su próxima campaña a través del correo:
Conozca la audiencia. A las personas les gusta recibir tarjetas o cartas escritas que sean dirigidas a ellas personalmente. Esto quiere decir que tenemos que entender cuales son sus anhelos, intereses y necesidades.
La primera impresión cuenta. El correo directo es una extensión del servicio al cliente, es una oportunidad de hacer contacto con un posible “cliente”. Asegúrese que la primera impresión sea buena pues puede ser que no tenga una segunda oportunidad para entregar el mensaje.
Mucho no es necesariamente bueno. Si se envían demasiadas cartas o tarjetas a la misma dirección, perderán su efectividad y serán ignoradas. Esto es lo que luego se denomina correo de ”basura” (junk mail)
Junk mail o correo de basura es el que:
-se envía con mucha frecuencia a la misma dirección
-no es interesante, no está bien redactado o ni diseñado.
-no capta la atención del prospecto
-llega atrasado para un evento especial
-tiene un mensaje confuso o difícil de entender
-no ofrece ningún beneficio
Para que sea eficaz el correo debe planificarse con mucho detalle. Pregúntese si el material transmite el mensaje claramente, si capta la atención, si crea interés y finalmente si motiva a la persona que lo recibe a reaccionar positivamente.
Casi todos estos puntos son elementos de la buena comunicación y por ende pueden ser aplicados a su próxima charla, visita o predicación. La buena comunicación en la iglesia es primordial para informar a otros y para comunicar con efectividad el mensaje de Jesucristo.

July 5th, 2006 at 1:50 am
Joel.
Muchas gracias por la informacion referente al tema. Me encanta su blog, esta buenisimo.
Le felicito.
Pastora Ilya Carrera, Panama
http://www.centrocristianobetania.org
http://www.stereoferadio.com
http://www.vozpoderosa.com
July 5th, 2006 at 8:57 am
Pastora Carrera:
Me da mucho gozo que disfruta de estas notas. Ojalá sean de bendición para usted y su ministerio.